Texto oficial
Establézcase la Estrategia Nacional de Educación
Pública, y sus anexos, aprobada en los términos señalados
en el artículo 6 de la ley Nº 21.040, cuyo texto es el
siguiente:
PRIMERA ESTRATEGIA NACIONAL DE EDUCACIÓN PÚBLICA
2020-2028
"CONSTRUYENDO JUNTOS EDUCACIÓN PÚBLICA DE CALIDAD
PARA CHILE"
PRIMERA ESTRATEGIA NACIONAL DE EDUCACIÓN PÚBLICA 2020-2028
Herramienta central y hoja de ruta para la instalación
y funcionamiento del nuevo Sistema de Educación Pública
que contempla la transferencia de los establecimientos
educacionales de los 345 municipios a 70 nuevos Servicios
Locales de Educación Pública, con el propósito de
construir y consolidar un sistema local y nacional altamente
profesionalizado y cuyo foco sea desarrollar y fortalecer
sus capacidades.
Ministerio de Educación
República de Chile
Avda. Bernardo O'Higgins 1371
Santiago de Chile
Dirección de Educación Pública
Departamento de Estrategia Nacional e Instrumentos de
Gestión
División de Desarrollo y Planificación Educacional
Gabinete
Avda. Bernardo O'Higgins 1449, Torre 4
Santiago de Chile
Diseño: Valeska Dockendorff
Edición de textos: Teresa Fontaine
Foto Portada:
Fotos interiores:
Todas las fotos cuentan con autorización para su
reproducción en cualquier medio.
Marzo 2020
Nota: En el presente documento se utilizan de manera
inclusiva términos como "el docente", "el estudiante", "el
profesor", "el alumno" y sus respectivos plurales, así como
otras palabras equivalentes en el contexto educativo para
referirse a hombres y mujeres. Esta opción se basa en la
convención idiomática de nuestra lengua (RAE) y tiene por
objetivo evitar fórmulas para aludir a ambos sexos en el
idioma español ("o/a", "los/las" y otras similares), debido
a que implican saturación gráfica que puede afectar la
lectura de los textos.
El término Establecimiento, Establecimientos Educacionales
(EE) o escuela alude a todos donde se imparte educación
pública: Parvularia, Básica, Media, Especial, de Adultos y
en situación hospitalaria, en contexto de encierro o de
ruralidad.
ÍNDICE
PRESENTACIÓN
UNA NUEVA EDUCACIÓN PÚBLICA PARA CHILE
Principios del sistema
Caracterización de los alumnos que atiende la Educación
Pública
ANTECEDENTES DE ESTA ESTRATEGIA
¿Cómo se vinculan los diferentes instrumentos de gestión?
METODOLOGÍA DE TRABAJO PARA LA ELABORACIÓN DE LA PRIMERA
ENEP 2020-2028
Proceso de elaboración de la "Primera Estrategia Nacional
De Educación Pública"
Acerca de las instancias participativas
Árbol del problema
¿Cómo es un establecimiento educacional público de
calidad
¿Qué esperamos?
OBJETIVOS ESTRATÉGICOS 2020-2028
Árbol de objetivos
Objetivos estratégicos
Líneas de acción para cada objetivo
Descripción de los Objetivos estratégicos e iniciativas
por actor
Metas
FINANCIAMIENTO
MONITOREO Y EVALUACIÓN DE LA ENEP
PALABRAS DE CIERRE
NOTA:
La Estrategia Nacional está constituida por dos
documentos: el cuerpo de la Estrategia y los anexos.
Hoy tenemos una oportunidad histórica para repensar el
sentido de educar, el que necesariamente pasa por formar
seres humanos integrales. El desafío es grande y urgente.
La Nueva Educación Pública nos permitió diseñar la
primera Estrategia Nacional, la cual buscamos logre llegar a
la sala de clases en todos los contextos; urbano, rural,
hospitalario, de encierro, educación especial y educación
de adultos, para así asegurar condiciones mínimas de
aprendizaje, convivencia e infraestructura, entre otros,
potenciar un alto desarrollo y entregar oportunidades a
todos, respondiendo al desafío de la equidad. Esto pasa por
garantizar la mejora de las capacidades de los que estamos
comprometidos administrativos, asistentes de la educación,
educadores de párvulos, docentes, equipos directivos,
funcionarios de los Servicios Locales y la Dirección de
Educación Pública, entre otros.
Necesitamos poner a nuestros estudiantes y
establecimientos escolares en el centro, de modo de que
puedan realizar su tarea con autonomía,
responsabilizándose por sus resultados.
Para lograr este desafío, debemos actuar de forma
diferente, es decir, hacer una "invertida" que significa
salir de la postura natural que tenemos, con los pies en el
suelo, poniendo ahora el corazón y la cabeza en los
establecimientos, en el aula, en los estudiantes y desde
ahí mirar el sistema; convirtiéndose así un cambio total
de perspectiva.
Estamos convencidos de que lograremos hacer de este
esfuerzo nacional una realidad que convoca de manera
transversal: la Nueva Educación Pública.
Estamos trabajando en el desarrollo de las líneas de
acción que nos permitan establecer una hoja de ruta clara y
común respecto a temáticas relacionadas con cobertura y
acceso, prácticas directivas, enseñanza-aprendizaje,
énfasis curriculares y desarrollo de capacidades, entre
otras. Estamos construyendo un sistema que tiene como único
foco mejorar la calidad de la educación. Nos parece
fundamental recuperar la Educación Pública como espacio de
convivencia y formación ciudadana, donde todos nuestros
niños, niñas, jóvenes y adultos, puedan recibir una
sólida formación y concluir exitosamente su trayectoria
educativa, lo que les permitirá ejercer sus derechos y
deberes de manera responsable y democrática, como también
comprometerse con el desarrollo y crecimiento de su país.
La Educación Pública, la comprendemos como un
imperativo al cual invitamos a sumarse a todos y todas
quienes comprenden que como país debemos asegurar un
sistema educativo que garantice a cada estudiante la
calidad, el acceso universal, la permanencia y la
proyección.
La primera ENEP refleja el punto de partida de la
Educación Pública que necesitamos. Permite y entrega las
herramientas para que nuestros estudiantes mejoren sus
niveles de aprendizaje en todas las áreas y así formemos a
los ciudadanos del Chile del Siglo XXI.
Alejandra Grebe Noguera
Directora Nacional de la Educación Pública
PRESENTACIÓN
La elaboración de la Primera Estrategia Nacional de
Educación Pública para el periodo 2020- 2028 constituye
una experiencia inédita para el país. La Ley 21.040 que
crea el Nuevo Sistema de Educación Pública (NEP)
transfiere los establecimientos educacionales desde la
administración de los 345 municipios a 70 nuevos Servicios
Locales de Educación Pública (SLEP), con el propósito de
construir y consolidar un sistema local y nacional altamente
profesionalizado, cuyo foco será desarrollar y fortalecer
las capacidades de los establecimientos educacionales. Con
ello, se quiere transformar a los jardines infantiles,
escuelas y liceos públicos en referentes de calidad y por
esto preferidos por las familias de nuestro territorio. Una
reforma para Chile, de la cual no existe referencia en el
mundo.
El objetivo del Sistema de Educación Pública es
garantizar calidad de la educación como un derecho de
todos, tarea-país que requiere el esfuerzo de todas y todos
para recuperar la educación pública como espacios de
calidad, convivencia y formación ciudadana.
La transición entre la actual administración
municipal y el nuevo sistema será un proceso gradual y
durará hasta el 2025, considerando una evaluación
intermedia en 2021 para revisar la instalación de esta
primera etapa y decidir la posibilidad de que desde la
Presidencia de la República se postergue esa fecha final
hasta 2030. Se hace una invitación especial a los
establecimientos municipales que aún no son traspasados,
para que independiente de su año de traspaso, se integren a
los lineamientos de esta ENEP.
El artículo 6 de la ley indica que el Ministerio de
Educación, a propuesta de la Dirección de Educación
Pública, establecerá la Estrategia Nacional con el objeto
de mejorar la calidad de la educación pública provista por
los establecimientos integrantes del sistema.
La Estrategia es la hoja de ruta y la herramienta
central de la Nueva Educación Pública. Fue elaborada
considerando la información levantada en diferentes
instancias consultivas con actores relevantes de todos los
sectores políticos, técnicos y usuarios de la educación
pública, así como en investigación académica y la
experiencia internacional.
Especial énfasis se ha puesto en involucrar en este
debate a todos los sectores que aportan, actúan y
reflexionan sobre educación hoy en Chile, de modo de que
esta estrategia sea efectivamente una política de Estado,
tal como lo requiere el país.
Queremos calidad para niños, niñas, jóvenes y
adultos, es decir, un alto nivel de desarrollo de sus
distintas dimensiones incluyendo la espiritual, ética,
moral, cognitiva, afectiva, artística y desarrollo físico.
También queremos equidad, es decir, oportunidades para
todos, donde el origen, nivel socioeconómico, género,
etnia, entorno familiar u otro, no sea un factor
determinante.
Una Nueva Educación Pública es un anhelo, un sueño
de todos los chilenos y de los que realmente creen que se
puede, por lo que esta tarea se constituye en un enorme
desafío. ¡Nuestros niños, niñas, jóvenes y adultos no
pueden esperar!
Equipo ENEP - DEP
UNA NUEVA EDUCACIÓN PÚBLICA PARA CHILE
"La educación es el arma más poderosa que puedes usar
para cambiar el mundo"
Nelson Mandela
Estamos en deuda con nuestros niños y niñas y con la
construcción de un mejor país, donde el contexto de
nacimiento no determine su futuro. Estamos en deuda con los
esfuerzos realizados por todos aquellos personajes de
nuestra historia que lucharon por los cimientos de la
educación en Chile y que vieron en ella una herramienta
para forjar un país más justo. En definitiva, estamos en
deuda con nuestra Educación Pública.
La historia de la construcción de la Educación
Pública chilena nos recuerda a mujeres y hombres que
colaboraron en edificar la educación de nuestro país:
José Miguel Carrera, quien en junio de 1812 funda el
Instituto Nacional y en agosto del mismo año otorga el
derecho a la educación femenina; José Abelardo Núñez,
quien sentó las bases de la instrucción para los
profesores normalistas en 1883; Pedro Aguirre Cerda, gran
impulsor de la educación en su mandato presidencial;
Eloísa Díaz, la primera mujer estudiante de medicina;
Amanda Labarca, profesora y primera mujer en dictar cátedra
universitaria; Gabriela Mistral, Premio Nobel, poetisa y
maestra rural; Nicanor Parra, creador de la antipoesía,
quien dejó un gran legado educativo, cultural, científico
y artístico, personificando en su propia historia el poder
transformador y el valor de la educación; Zoila Quintremil,
profesora normalista, primera candidata indígena al
Parlamento e Isidora Zegers, fundadora del Conservatorio
Nacional de Música y Presidenta de la Academia Superior de
Música, por nombrar algunos de los principales actores de
la historia, cuyas memorias nutren el legado que dejaron
para que hoy tengamos la oportunidad de mejorar las vidas de
niños, niñas, jóvenes y adultos que asisten a nuestras
escuelas.
La Educación Pública en Chile ha vivido grandes
cambios desde la normativa, con el objetivo de mejorar la
calidad de su servicio, podemos mencionar la Ley N 20.370
del año 2009, que crea Nueva Ley General de Educación,
luego el año 2011, con la Ley N 20.501 sobre Calidad y
Equidad y el mismo año, nace la Ley N 20.529 del sistema de
aseguramiento de la calidad. Continúa el año 2015, la Ley
N 20.845 de inclusión, y luego el año 2016 dos grandes
leyes, la Ley N 20.903 que promulga el sistema de desarrollo
profesional docente y la Ley N 20.911 que permite el
nacimiento del plan de formación ciudadana. El año 2017,
la Ley N 21.040 de la Nueva Educación Pública y el año
2018, la Ley N 21.109 de Asistentes de la Educación.
Este conjunto de leyes crea un marco legal propicio
para entregar a la Educación Pública un nuevo impulso para
revitalizar esa etapa de la historia, donde el liceo contaba
con generaciones "que se sintieron parte de un relato de la
historia de Chile en el cual ellos mismos eran los
protagonistas: un proyecto sociedad, una conciencia
histórica que asume la interpretación de una tradición,
su transformación, a la vez la formación de una identidad
y un sentido de pertenencia(1)".
Es en el aula, donde docentes y jóvenes de los
sectores medios chilenos y los más vulnerables también,
deben de encontrar las herramientas que les permitan
desenvolverse y enfrentar exitosamente el desafío
universitario y luego el protagonismo en la historia
republicana del país. Así como "El liceo tenía un sitial
preferente en el gran relato histórico liberal social
demócrata, que sustentaba un proyecto nacional compuesto
por la democracia, el desarrollo económico y la cohesión
social. Un relato hegemónico en el sistema educacional que
marcó la conciencia histórica de esos liceanos y liceanas
que sintieron, vivieron y estudiaron una historia que
trataba acerca de ellos mismos"(2), esperamos que la ENEP
contribuya de manera importante a que la Educación Pública
pueda recuperar su sitial.
Todos los países de altos índices de calidad de vida
fortalecen su Educación Pública porque entienden que ella
es insustituible para el Bien Común, con proyectos
educativos de interés colectivo para el desarrollo nacional
y local; la Integración, que garantice el pluralismo,
asegure la existencia de una educación no particularista o
excluyente y fortalezca un sustrato cultural común; la
Universalidad, garantizando el derecho universal a la
educación obligatoria y gratuita (geográfica y
socialmente); la Calidad, estableciendo un estándar de
calidad para el conjunto del sistema y Equidad, promoviendo
la equidad educativa y la integración social de los
estudiantes (Bellei et al. 2018).
En este sentido, la Educación Pública se compromete
con total convicción a impulsar las políticas nacionales
de inclusión, atención a la diversidad con especial
énfasis en primera infancia, población migrante,
discapacidad, interculturalidad y género, promoviendo la
inversión temprana al considerar que las primeras
experiencias moldean el futuro y rompen el círculo de la
pobreza configurando un país más justo.
La Nueva Educación Pública surge como respuesta a
diversos estudios que levantaron las dificultades en la
organización del sector educacional a través de los
municipios, entre ellos, los informes de la OCDE sobre
política educacional (2004), el Consejo Asesor Presidencial
para la Calidad de la Educación (2006) y el Panel de
Expertos para una Educación de Calidad (2011):
----------------------
(1) Sol Serrano (2018). El Liceo. Relato, Memoria,
Política. Santiago: Editorial Taurus.
(2) Sol Serrano (2018). El Liceo. Relato, Memoria,
Política. Santiago: Editorial Taurus.
a. Dificultades de proyección: las políticas y
programas a largo plazo dependen de la voluntad de las
autoridades municipales y de los énfasis que le otorgan a
la educación. Esta dependencia está estrechamente
relacionada con los ciclos político-electorales del
municipio, viéndose afectada la planificación estratégica
del sector.
b. La baja o inexistente rendición de cuentas del
área educacional en las cuentas públicas que también
depende de la voluntad de la autoridad y a lo que se suman
las responsabilidades ambiguas o diluidas entre diferentes
actores (Mineduc, municipio).
c. Disparejas capacidades para dar apoyo
técnico-pedagógico y diferencias en la asignación de
recursos. Según datos de 2013 y 2014 del Sistema Nacional
de Información Municipal (SINIM), del total de recursos
adicionales que entre todos los municipios declaran destinar
a educación, el 70% se concentra en el 25% de las comunas
del país. Por otro lado, hay municipios que tienen
establecimientos clasificados en nivel de Alto Desempeño
según la categorización de la Agencia de Calidad de la
Educación y también en Insuficiente.
d. Diferencias en escalas, coordinación y
sustentabilidad, donde los 345 municipios en general
trabajan con una baja coordinación territorial y alta
desarticulación. De igual forma, hay importantes
diferencias de tamaño, siendo algunos municipios 15 veces
más grandes que otros, por lo que sus ingresos también son
diferentes, no existiendo equidad al respecto. Esta
desproporción impacta en la contratación de los equipos a
cargo, el trabajo en red, el aprovechamiento de la
infraestructura y la sustentabilidad, entre otros.
Desde el 24 de noviembre de 2017 contamos con una
Política de Estado bajo una Ley que crea el Sistema de
Educación Pública(3) y que responde a un profundo
diagnóstico de todos los componentes del sistema educativo
municipal, el que relevó la urgencia y necesidad de un
cambio estructural para los jardines, escuelas y liceos
públicos desde un enfoque sistémico, integral, inclusivo,
de derecho y de calidad de los aprendizajes para el siglo
XXI.
Esta reforma al Sistema Educativo Chileno marca un fin
de ciclo y es una de las políticas educacionales de mayor
magnitud y complejidad que ha vivido la educación chilena
desde la transferencia de la educación estatal a los
municipios en 1981, decidiéndose por unanimidad cambiar la
conformación del sistema con la innovación de su foco,
estructura y funcionamiento.
El nuevo sistema, conformado por el Ministerio de
Educación a través de la Dirección de Educación Pública
y los Servicios Locales de Educación Pública con los
establecimientos educacionales a su cargo, tienen que
asegurar una educación gratuita, laica, pluralista, de
calidad, capaz de promover la inclusión social y cultural,
la equidad, la tolerancia, el respeto a la diversidad y la
libertad, consciente de las particularidades regionales y
locales y garantizando el derecho a la educación.
Su primer desafío es generar nuevas culturas de
trabajo, dado que en estos nuevos territorios se unen
diferentes comunas, donde cada una debe contribuir con sus
fortalezas. Es probable que demore algunos años crear una
cultura organizacional propia, sin embargo, ello dependerá
de los procesos participativos, la motivación y la
cercanía que generen.
Los Servicios Locales de Educación Pública -en
adelante SLEP- son definidos por ley como servicios
públicos descentralizados, con personalidad jurídica y
patrimonio propio, cuyo único rol es prestar el servicio
educacional en los niveles y modalidades que correspondan,
convirtiéndose en los nuevos sostenedores. Cumplen este rol
a través de los establecimientos educacionales de su
dependencia, debiendo orientar su acción en conformidad a
los principios de la educación pública establecidos en el
artículo 5. En este marco, deben entregar apoyo
técnico-pedagógico y a la gestión de los establecimientos
a su cargo, considerando sus proyectos educativos
institucionales y las necesidades de cada comunidad escolar,
con especial atención a las características de sus
estudiantes y las particularidades del territorio en que se
emplazan. Asimismo, deben respetar la autonomía de los
establecimientos educacionales, contribuyendo al desarrollo
de sus proyectos educativos y sus planes de mejoramiento.
Por su parte, corresponde a la Dirección de Educación
Pública -en adelante DEP- la conducción estratégica y la
coordinación del Sistema, velando por que los Servicios
Locales provean una educación de calidad en todo el
territorio nacional. Para ello, elabora la Estrategia
Nacional de Educación Pública, vigila su cumplimiento y
evalúa el desempeño de los Servicios Locales por medio de
convenios de gestión con sus Directores Ejecutivos, a
quienes presta apoyo técnico y administrativo en el marco
de sus funciones. A su vez, la DEP responde al Ministerio de
Educación, cuya tarea principal es definir y elaborar las
políticas educativas nacionales.
Finalmente, el objeto de los establecimientos
educacionales dependientes de los Servicios Locales es
proveer educación de calidad que contribuya a los
aprendizajes y la formación integral de sus estudiantes en
las distintas etapas de su vida, considerando sus
necesidades y características, a fin de potenciar su pleno
desarrollo espiritual, ético, social, moral, afectivo,
intelectual, artístico y físico; de acuerdo a los
principios del sistema educativo chileno definidos en el
decreto con fuerza de ley N°2, de 2009 del Ministerio de
Educación, como también a los objetivos y principios del
Sistema de Educación Pública contenidos en la ley.
El Sistema debe velar por el respeto a las
particularidades de cada nivel y modalidad educativa,
considerando la integralidad, la pluralidad y el apoyo
permanente a los niñas, niños, jóvenes y adultos,
estudiantes del sistema.
Fortalezas del sistema
El nuevo sistema de Educación Pública creado por la
Ley 21.040, tiene según la opinión de diversos actores,
las siguientes fortalezas:
* Reestructura y fortalece el nivel intermedio con la
creación de los nuevos servicios locales (SLEP), los que
son descentralizados.
* Profesionaliza la educación ya que los actores
claves, son especialistas.
* Otorga una gran oportunidad de trabajo en red.
* Permite contar con una institución (DEP) que ofrece
asesoría especializada, coordinación y conducción.
* El sistema le otorga mayor énfasis a la dimensión
pedagógica y pone foco en el mejoramiento de la calidad de
la educación.
* La Ley incorpora la responsabilización por los
resultados.
* Hay mayor participación de la comunidad con espacios
definidos para ello.
* Hay exclusividad en el uso de los recursos.
* La Ley asegura calidad, inclusión y equidad.
* El traspaso es gradual, lo que permite aprender y
mejorar.
* El traspaso está diseñado con un proceso que consta
de 4 fases: anticipación, implementación o instalación,
acompañamiento y estandarización o mejora continua.
* Existen altas expectativas de este cambio en las
comunidades.
Principios del sistema(4)
La ley, en su artículo 5, establece nueve principios
que deben ser resguardados por la Estrategia Nacional de
Educación Pública -en adelante ENEP-, entendiendo como
Principio la "idea fundamental que rige el pensamiento o la
conducta"(5).
Estos principios permiten actuar con ideas comunes como
sociedad, evaluar con criterios que han sido validados y
tomar decisiones para el futuro. Marcan una base de
coordinación y articulación hacia ejes que como sociedad
nos parecen relevantes.
----------------------
(4) La descripción de los principios se encuentra en el
documento anexo
(5) Definición Real Academia Española, RAE
Todos estos principios están resguardados en los
objetivos estratégicos, en las líneas de acción y en las
iniciativas de esta ENEP.
"Echar a andar" una reforma como esta es una gesta
épica que espera que desde la educación cambie la historia
de nuestro país. En este escenario, el Estado tiene la
oportunidad histórica, la responsabilidad y la exigencia de
configurar una Nueva Educación Pública para Chile que
cambie el rostro del futuro de nuestros estudiantes,
contribuyendo al desarrollo y crecimiento del país y las
personas.
Por tanto, invitamos a todos quienes tengan la
convicción de que nos une una gran tarea y la oportunidad
de aportar desde su ámbito de acción, público o privado,
que se sumen al honor de trabajar para la Nueva Educación
Pública y seamos protagonistas de la construcción de un
nuevo Chile.
El Índice de Vulnerabilidad promedio es de 91,7% en
los Establecimientos de Enseñanza Básica de los Servicios
Locales de Educación Pública 2018(6), 2019(7) y 2020(8),
mientras que en los Establecimientos de Enseñanza media es
un 88.5%.
La vulnerabilidad es la inseguridad económica asociada
al riesgo que enfrentan los hogares a experimentar pérdidas
en su nivel de bienestar a causa de eventos inesperados,
especialmente en el caso de hogares cuya tenencia de activos
es escasa y volátil.
La Comisión para la medición de la pobreza propone 14
indicadores para medir carencias en 5 dimensiones:
educación, salud, empleo y seguridad social, vivienda, y
entorno y redes. Se recomienda dar igual ponderación a cada
una de las dimensiones dentro de la medida agregada de
carencias. La agregación de los indicadores ponderados
genera una escala de 0 a 100% y se propone definir como
carentes a aquellos hogares que presenten un 33% o más de
carencias. La combinación de la medida de pobreza por
ingresos y la medida de carencias sociales permite
identificar cuatro grupos de hogares con diferentes niveles
de bienestar: en situación de pobreza, en situación de
pobreza extrema y en situación de vulnerabilidad.
1. Hogares en situación de vulnerabilidad: son
aquellos hogares que, teniendo ingresos sobre la línea de
la pobreza, se encuentran en alguna de las siguientes
situaciones:
I. Su ingreso está por debajo de la línea de la
vulnerabilidad o bien
II. Son carentes según la medida de pobreza
multidimensional.
2. Hogares que no están en situación de pobreza ni de
vulnerabilidad: son aquellos hogares que tienen ingresos
superiores a la línea de vulnerabilidad y que, además, no
son carentes de acuerdo con la medida de pobreza
multidimensional.
Nuestros estudiantes poseen un contexto familiar de
constante vulnerabilidad. Cabe destacar la más reciente
incorporación de la vulnerabilidad a la discusión en torno
a la pobreza. La vulnerabilidad se ve reflejada en el
dinamismo de la población en torno a la pobreza, con grupos
que entran y salen de ella en períodos acotados de tiempo.
Si bien la medición de la vulnerabilidad es un tema aún en
desarrollo en la literatura y sobre el cual no hay
consensos, su medición ha cobrado importancia para la
identificación de grupos de la población que, aun
situándose sobre la línea de pobreza, viven una situación
de alta inseguridad económica.(9)
Respecto al género nuestros hoy se identifican
estudiantes hombres en un 51,2% y un 48%, mujeres. Dentro de
ello el 3,3% tiene una nacionalidad extranjera,
principalmente alumnos venezolanos, colombianos, peruanos,
bolivianos y haitianos en su mayoría.
Un 14,4% declaran pertenencia a pueblos originarios. La
conformación familiar de nuestros estudiantes es
mayoritariamente biparental (46,3% Prebásica – 43,74% de
5to básico a I medio) luego le siguen las familias
extendidas (38% Prebásica – 36,61% de 5to básico a I
medio).
Desde el año 2015 el ingreso familiar se distribuye a
partir de la Calificación Socioeconómica, utilizando el
Registro Social de Hogares, que reemplaza la antigua Ficha
de Protección Social (FPS). Como se muestra en gráfico
según información entregada por el Ministerio de
Desarrollo Social y Familia, el año 2018 el 69,1% de los
estudiantes proviene de hogares calificados en el 60% de
menores ingresos, donde el 57,1% corresponde al 40% de
menores ingresos o mayor vulnerabilidad.(10)
----------------------
(6) SLEP 2018, Barrancas (Cerro Navia, Lo Prado y
Pudahuel), Puerto Cordillera (Andacollo y Coquimbo), Huasco
(Alto del Carmen, Freirina, Huasco y Vallenar) y Costa
Araucanía (Carahue, Nueva Imperial, Saavedra, Teodoro
Schmidt y Toltén).
(7) SLEP 2019, Chinchorro (Arica, Camarones, General Lagos
y Putre), Gabriela Mistral (La Granja, Macul y San Joaquín)
y Andalién Sur (Concepción, Chiguayante, Florida y
Hualqui).
(8) SLEP 2020, Llanquihue (Fresia, Frutillar, Los Muermos,
Llanquihue y Puerto Varas), Colchagua (San Fernando,
Chimbarongo, Nancagua y Placilla), Valparaíso (Valparaíso
y Juan Fernández) y Atacama (Copiapó, Caldera, Tierra
Amarilla, Chañaral y Diego de Almagro).
(9) Comisión para la Medición de la Pobreza, 2014.
(10) Informe Técnico Final Convenio Ministerio de
Desarrollo Social – JUNAEB. Programa diagnóstico de
vulnerabilidad.
Según el informe nacional de educación de la Agencia
de Calidad 2018, en el indicador autoestima a nivel general
no se observa una asociación positiva o negativa entre la
autopercepción y autovaloración de los estudiantes y el
GSE de la escuela a la que asisten, sino una postura
neutral. En la dimensión de Motivación escolar se observa
que en 4° y 8° básico existe una leve tendencia a que, a
medida que aumenta el GSE del establecimiento, disminuye la
proporción de estudiantes en el nivel Alto y aumenta el
nivel Medio. A nivel general, no se observan tendencias
claras de asociación entre el GSE y los resultados de
Autoestima académica.
En la dimensión de Ambiente organizado existen algunas
diferencias entre grupos socioeconómicos, pero no se
observa una tendencia clara que relacione el GSE con los
resultados en la dimensión. Por el contrario, en la
dimensión Ambiente seguro sí se observa una relación en
los tres grados evaluados donde, a mayor nivel
socioeconómico del establecimiento, mayor es la proporción
de actores que se ubican en el nivel de logro Alto. A nivel
general, esta relación también se observa en 4° básico y
II medio, donde el indicador de Clima de convivencia aumenta
la proporción de actores en el nivel Alto a medida que
aumenta también el nivel socioeconómico del
establecimiento.
En la dimensión de Participación se observa que, si
bien en todos los grados evaluados hay ciertas diferencias
en los resultados entre grupos socioeconómicos, es difícil
establecer la existencia de una relación entre el GSE y los
resultados. Por ejemplo, en 8° básico se registra un
aumento de la proporción de actores en el nivel de logro
Medio a medida que avanza el nivel socioeconómico del
establecimiento, en detrimento de la proporción que se
sitúa en el nivel Alto; sin embargo, al llegar al nivel
más alto de GSE, disminuye considerablemente la proporción
que logra resultado Medio y aumenta la de nivel Alto. En la
dimensión Sentido de pertenencia no se observa un patrón
de relaciones entre el GSE y los resultados. Lo mismo sucede
en la dimensión Vida democrática, donde no hay diferencias
entre los diferentes GSE en cuanto a los resultados
obtenidos. A nivel general, en el indicador compuesto por
Participación y formación ciudadana, la única diferencia
que se observa entre los diferentes GSE es la descrita en la
dimensión Participación, donde existen diferencias entre
grupos, pero sin seguir un patrón determinado.
En cuanto al GSE de los establecimientos, no se
observan diferencias consistentes en los hábitos de los
diferentes grupos en el índice agregado de Hábitos de vida
saludable. Las únicas diferencias se observan en 8°
básico entre los establecimientos de GSE bajo y medio bajo,
donde los primeros presentan una mayor proporción de
estudiantes en el nivel alto y menor en el nivel medio. En
II medio se observa que, al comparar a los establecimientos
de GSE alto con los de GSE medio-alto, estos últimos tienen
una mayor proporción de resultados en el nivel de logro
Medio y, al avanzar de nivel, aumenta la proporción en el
nivel Alto. Analizando cada dimensión por separado, al
observar los resultados en Hábitos alimentarios se aprecia
que no existe un patrón claro que muestre una asociación
entre el GSE del establecimiento y los resultados de sus
estudiantes en esta dimensión. En la dimensión Hábitos de
autocuidado sí se observa una tendencia en el caso
particular de II medio, donde, a medida que aumenta el GSE
del establecimiento, disminuye la proporción de estudiantes
con resultados en el nivel Medio y aumenta la proporción de
estudiantes con resultados altos. En los Hábitos de vida
activa tampoco se observa un patrón de relación entre el
nivel socioeconómico y los resultados.
En el cuestionario Simce 2018, 4º básico, de la
Agencia de Calidad, es posible identificar características
de los estudiantes según dependencia:
En todas las dependencias, los estudiantes
mayoritariamente viven con la madre, sin embargo, se produce
una diferencia, respecto de la convivencia con el padre.
Referido a la escolaridad alcanzada por los padres, la
mayoría de los apoderados de establecimientos municipal y
de SLEP, se ubica en el rango de haber alcanzado el nivel de
8vo básico y el de IV medio.
Si bien a nuestros estudiantes les rodea un contexto
complejo, es necesario mencionar que tenemos niños, niñas,
jóvenes, adultos y familias de gran esfuerzo y resiliencia,
comprometidas con la educación y con altas expectativas.
Sueñan con mejorar su calidad de vida a través de su
formación humana y académica. La Nueva Educación Pública
busca responderles.
INTRODUCCIÓN A LA ACTUALIZACIÓN 2025 DE LA ESTRATEGIA
NACIONAL DE EDUCACIÓN PÚBLICA 2020-2028
La Estrategia Nacional de Educación Pública (ENEP)
constituye el instrumento central de planificación del
Sistema de Educación Pública, definido en el artículo 6
de la ley N° 21.040.
Aprobada en 2020 por el Consejo Nacional de Educación,
la ENEP 2020-2028 fue concebida como una política de largo
plazo que garantice coherencia, estabilidad y un horizonte
común para el despliegue de la Nueva Educación Pública.
Su diseño original recogió un diagnóstico acabado de
la educación pública chilena, que permitió identificar
los principales nudos críticos y desafíos que debía
abordar este nuevo sistema para garantizar calidad y equidad
educativa en el país. Para ello, se establecieron cinco
objetivos estratégicos, veinte líneas de acción y un
conjunto de iniciativas que orientan el actuar de la
Dirección de Educación Pública (DEP), los Servicios
Locales de Educación Pública (SLEP) y los establecimientos
educativos. Complementariamente, se estableció un marco de
27 indicadores y metas que permitiera monitorear avances y
orientar la toma de decisiones en los distintos niveles del
sistema.
Como parte de su diseño, la ley 21.040 dispuso que este
instrumento de ocho años tuviera la posibilidad de ser
sometido a una evaluación intermedia, de modo de equilibrar
el principio de estabilidad y mirada de largo plazo, con la
posibilidad de hacer ajustes al instrumento a la luz de
transformaciones en el contexto o aprendizajes
institucionales. De acuerdo a la normativa, la DEP instruyó
esa evaluación intermedia en 2024, la que contó con
asistencia técnica de UNICEF y fue conducida por el CEPPE
UC como organismo evaluador externo.
Respecto a la dimensión de diseño de la ENEP vigente,
la evaluación concluyó que el diagnóstico y los cinco
objetivos estratégicos de la Estrategia mantienen su
vigencia y pertinencia, confirmando que las orientaciones de
fondo de la política y las prioridades establecidas en la
Estrategia siguen siendo las adecuadas para guiar la
consolidación del sistema hasta 2028.
No obstante, la evidencia levantada también constató
la necesidad de perfeccionar los componentes operativos de
la Estrategia -las líneas de acción, las iniciativas, los
indicadores y las metas- para que reflejaran de mejor forma
los aprendizajes acumulados durante los primeros siete años
de implementación; las transformaciones del sistema, que
pasó de 7 SLEP en 2020, cuando se aprobó la ENEP, a 26
SLEP en régimen en 2025; visibilizar énfasis relevantes
que emergieron postpandemia, especialmente en salud mental,
bienestar socioemocional, trayectorias educativas,
fortalecimiento del liderazgo y tecnología; la necesidad de
orientar de forma más efectiva en áreas críticas de
gestión, como la infraestructura y la sostenibilidad
financiera; y la necesidad de perfeccionar el marco de
monitoreo, considerando que muchos indicadores de la ENEP
vigente presentaban debilidades metodológicas en su
formulación.
Sobre la base de estas conclusiones, el Ministerio de
Educación aprobó dar curso al procedimiento formal de
actualización, lo que gatilló la implementación de los
hitos participativos exigidos por normativa -en los que
participaron más de 3.800 representantes de distintos
niveles del sistema- cuyas propuestas y recomendaciones
permitieron formular la versión revisada de las líneas de
acción, iniciativas e indicadores para los 5 objetivos
estratégicos y fines de la ENEP vigente, que se incluyen en
el presente documento.
Principios de la actualización:
. Participación: Gracias a las instancias
participativas, la actualización recogió una mirada plural
y representativa del sistema, fortaleciendo su legitimidad
como política pública de Estado.
. Continuidad: Se mantienen sin modificaciones: el
diagnóstico y árbol de problemas planteado, los cinco
objetivos estratégicos y la arquitectura general de la ENEP
aprobada en 2020, asegurando continuidad sistémica y
evitando modificar las prioridades ya conocidas por los
actores del sistema.
. Perfeccionamiento de líneas de acción e iniciativas:
Las líneas de acción e iniciativas son perfeccionadas,
mejoradas con ajustes conceptuales, incorporando nuevos
énfasis temáticos priorizados por las comunidades, y con
una mejor definición del rol esperado para la DEP, los SLEP
y los establecimientos.
. Optimización del marco de indicadores: El marco de
indicadores y metas se fortalece, pasando de un conjunto
desequilibrado y en algunos casos no medible, a una
propuesta más equilibrada, clara y metodológicamente
robusta, con 25 indicadores revisados, perfeccionados o
nuevos.
Con esos principios a la base, la ENEP actualizada en
2025 reafirma su condición de política de Estado de largo
plazo, manteniendo los objetivos originales, pero
perfeccionando sus componentes operativos. Con ello se
espera asegurar que el Sistema de Educación Pública siga
avanzando de manera coherente, sensible a los cambios del
entorno y con capacidad de responder a las demandas de sus
comunidades, para garantizar la calidad y equidad educativa
de aquí al 2028.
ANTECEDENTES DE ESTA ESTRATEGIA
La Estrategia Nacional de la Educación Pública como
instrumento orientador del sistema
La Educación no cambia el mundo, cambia a las personas
que van a cambiar el mundo.
Paulo Freire
Según señala el artículo 6 de la Ley 21.040, el
Ministerio de Educación, a propuesta de la Dirección de
Educación Pública, con la participación de las comisiones
de educación de la Cámara de Diputados y el Senado y
previa aprobación del Consejo Nacional de Educación,
establecerá la Estrategia Nacional de Educación Pública,
que tendrá por objeto mejorar la calidad de la educación
pública provista por los establecimientos educacionales
integrantes del Sistema, propendiendo a su pleno desarrollo.
Esta estrategia es un instrumento de gestión a nivel
macro, que marca la hoja de ruta para orientar un sistema
descentralizado y autónomo, el que tiene instrumentos de
gestión territorial (Plan estratégico) y por
establecimiento (Plan de mejora). Junto a ello, los
directivos cuentan con sus convenios de gestión. La ley
indica en el mismo artículo 6 que los integrantes del
sistema, en el marco de sus funciones y atribuciones,
deberán orientar sus acciones al cumplimiento de la ENEP,
lo que luego es ratificado en el art. 61, letra a.
Desde el comienzo del siglo XXI Chile, en conjunto con
el resto del mundo, ha experimentado profundos cambios
derivados de las transformaciones tecnológicas y culturales
que surgen con la cuarta revolución industrial. Los cambios
experimentados y aquellos que seguirán ocurriendo de manera
acelerada refuerzan la idea central de que el conocimiento y
la información se encuentran en la capacidad de las
personas, sociedades y economías para adaptarse a los
desafíos presentes y futuros.
En este contexto, el sector educacional es clave.
Ciertamente, la educación formal y los sistemas educativos
se ven muy afectados por las transformaciones y desafíos,
los que al mismo tiempo se constituyen en una de las
herramientas más poderosas con las que cuenta un país para
conducir los cambios a los que se enfrenta. Los estudiantes
que hoy ingresan al sistema educacional, al término de su
etapa escolar, enfrentarán un futuro desconocido y aunque
parezca evidente, resulta crucial que Chile se dote de
políticas que los preparen desde hoy como ciudadanos que
puedan responder a los retos del mañana.
En este marco, la ENEP tiene un doble desafío,
recuperar lo que faltó por hacer en el siglo XX y preparar
a los estudiantes para desenvolverse en un siglo XXI que les
exige otro tipo de habilidades. Esto, sin duda es un
imperativo ético y moral para quienes impactan en la
educación pública, así como para un país que entiende la
educación como un derecho humano fundamental que "recoge
los principios de indivisibilidad e interdependencia de
todos los derechos humanos dado que la educación cubre
aspectos civiles, políticos, económicos, sociales y
culturales. Este derecho puede considerarse como un derecho
clave puesto que permite el completo ejercicio y disfrute de
todos los demás derechos humanos. Todos los derechos
civiles, culturales, económicos, sociales y políticos
pueden disfrutarse de mejor manera si las personas han
recibido una educación mínima. La efectiva implementación
del derecho a la educación es por lo tanto un requisito
previo para la democratización y para la total
participación de todos los ciudadanos en todas las esferas
de la vida" (UNESCO).
Es importante señalar que la ENEP integra los
estándares UNICEF, reconociendo la educación como un
derecho. La siguiente tabla presenta las dimensiones del
derecho que la Nueva Educación Pública reconoce y los
objetivos estratégicos y líneas de acción asociadas:
Así mismo es necesario mencionar que al ser esta la
1ra Estrategia Nacional, se le suma otro gran desafío, dar
la oportunidad para que la educación pública chilena
vuelva a ocupar el lugar en el sistema que le corresponde,
creando procesos para un buen traspaso, y al mismo tiempo,
implementando políticas de expansión de la cobertura y
mejoramiento de la calidad, todo ello para que se cumpla el
propósito último por el que se creó la NEP. Este enorme
esfuerzo de todos los chilenos debe de dar frutos para
nuestros niños, niñas, jóvenes y adultos.
¿Cómo se vinculan los diferentes instrumentos de
gestión?
La Estrategia Nacional de Educación Pública se
convierte en un instrumento de gestión de la política
pública de alta relevancia y nace en el marco de una
transformación de Estado en el campo de la educación, la
de mayor magnitud de los últimos 30 años.
Si bien el principal cambio de la nueva educación
pública es la creación de un «nivel intermedio» que
corresponde a los Servicios Locales, la reforma también
pone a la escuela en el centro, a través de los principios
que guían el sistema y algunos cambios importantes en el
propio «nivel escuela». Esto es consistente con la
experiencia y la literatura sobre eficacia y mejora escolar,
donde se reconoce que si bien las políticas y apoyos
externos pueden transformarse en condiciones centrales para
producir un mejoramiento de los procesos y resultados
escolares, la mejora sustentable de la calidad solo es
posible en la medida en que las escuelas logran liderar el
cambio educativo a través de sus propias capacidades y
prácticas (Raczynski y Muñoz 2007; Bellei et al. 2014;
Hopkins et al. 2014; Bellei et al, 2018).
La Estrategia Nacional es la hoja de ruta para el país
y define los objetivos estratégicos, las líneas de
acción, las iniciativas y las metas. En su artículo 6 la
ley declara que la ENEP establece estas directrices en las
materias de cobertura, retención de estudiantes,
convivencia escolar, apoyos para el aprendizaje, inclusión
y atención diferenciada a los estudiantes, implementación
curricular, colaboración y articulación de los sectores y
niveles educacionales entre sí.
Cada territorio debe elaborar sus instrumentos,
ajustados a la ENEP y operacionalizar de manera concreta en
el Plan Estratégico Local de cada Servicio Local de
Educación Pública (artículo 45); los convenios de
desempeño de los Directores Ejecutivos de estos Servicios
(artículo 37) y sus Planes Anuales (artículo 46).
A su vez, cada establecimiento respondiendo a sus
particularidades, define su Proyecto Educativo Institucional
(PEI) y su Plan de Mejoramiento Educativo (PME) (artículo
15), como también los convenios de desempeño que los
directores escolares suscriben con su Servicio Local. Se
invita a los directores de los establecimientos municipales,
a sumarse a los lineamientos y metas de la ENEP, a través
de sus propios convenios.
En estos instrumentos, el EE decide sobre formas y
procederes, responsabilizándose por sus resultados y
resguardándose así su autonomía.
METODOLOGÍA DE TRABAJO PARA LA ELABORACIÓN DE LA
PRIMERA ENEP 2020-2028(11)
La elaboración de esta Estrategia fue un proceso
largo, robusto, participativo y con varias etapas.
A continuación, se detallan los procesos de
construcción de mayor relevancia:
1. Definición del sustento teórico para la
metodología de elaboración
2. Estudio de experiencias internacionales
3. Realización de variadas instancias participativas
4. Aportes de los SLEP en régimen
5. Aprendizajes de la instalación de los 4 primeros
SLEP
6. Elaboración de 10 estudios para la ENEP
7. Revisión en las comisiones de diputados y senadores
del Congreso e incorporación de sus observaciones
8. Revisión por parte del Consejo Nacional de
Educación e incorporación de sus observaciones
9. Jornadas de trabajo con comisión formada por
actores relevantes del sector, post observaciones CNED.
10. Revisión con comisión de expertos de las mejoras
realizadas, post observaciones CNED
11. Nueva revisión en las comisiones de diputados y
senadores del Congreso
12. Revisión del BID
13. Reintegro al CNED
----------------------
(11) La descripción completa de la metodología con sus
principales resultados se encuentra en el documento anexo.
Para la elaboración de la primera Estrategia Nacional
de Educación Pública, el artículo 6 de la Ley 21.040
establece que se deben considerar procesos participativos de
consulta a las comunidades educativas y también a expertos,
académicos y otros actores relevantes del ámbito
educacional. A partir de ese marco y a través de la
Resolución Exenta N° 422 del 12 de junio de 2018, la
Dirección de Educación Pública estableció cuatro
instancias participativas de levantamiento de información a
partir de la experiencia, experticia, trayectoria y visiones
de diversos actores educacionales, tanto a nivel de
diferentes áreas del sistema de educación como de las
propias comunidades educativas.
Previamente a las instancias participativas diseñadas
por la DEP, el Mineduc realizó en 2017 la consulta
ciudadana "Construyendo Educación Pública" que permitió
definir los principios de la Educación Pública detallados
en la figura 2.
A continuación, se presenta el árbol de problemas con
sus causas y efectos, que se levantaron a partir de:
1. Resultados instancias participativas(13)
2. Información Oficial: información provista por el
Sistema de Aseguramiento de la Calidad de la Educación
(Mineduc, Agencia de Calidad, Superintendencia) y otros
organismos intersectoriales.
3. Datos de Organismos Internacionales: datos emitidos
por la Unesco, OCDE, Banco Mundial, UNICEF, CINTERFOR.
En la búsqueda de publicaciones académicas para su
análisis, se seleccionaron aquellas según su relevancia,
diseño, ámbito y fecha de publicación, considerándose
artículos indexados en revistas nacionales e
internacionales; de diseño metodológico cuantitativo y
mixto; de un período de publicación entre 2010-2019 y que
analizasen solo nuestro sistema educacional y/o en
perspectiva comparada.
La gráfica del árbol muestra las causas directas e
indirectas que explican el problema central, como también
el conjunto de efectos que esta problemática ha producido.
A su vez y por medio de colores asignados, la gráfica
muestra la fuente de información. Esta herramienta del
marco lógico permitió alcanzar acuerdos sobre la
situación o problema central, y tener una orientación para
enfocar los esfuerzos en esta primera Estrategia.
Cabe señalar que esta metodología levanta las
dificultades o debilidades, por lo que invisibiliza las
fortalezas. Sobre ello, es importante destacar que las
problemáticas detectadas no afectan por igual a todos los
establecimientos, contextos o niveles, ya que esta
metodología no permite presentar particularidades o
realidades individuales.
----------------------
(13) Ver resultados de instancias participativas en
documento anexo
A partir de los problemas identificados y teniendo como
marco las definiciones del artículo 6 de la Ley 21.040, la
Dirección de Educación Pública decidió avanzar en la
elaboración de una propuesta de Estrategia Nacional de
Educación Pública(14) con las siguientes características:
1. Relevar los objetivos estratégicos, poniendo en el
centro la necesidad de mejorar los resultados de aprendizaje
de los niños, niñas, jóvenes y adultos estudiantes.
2. La clave de esta Estrategia Nacional está en "apostar
por las personas", al mismo tiempo que fortalecer las
instituciones y la estructura del sistema educativo,
desarrollando capacidades en todos sus actores y niveles,
con foco en los estudiantes y su desarrollo integral. Según
el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD),
este es un proceso mediante el cual las personas, las
organizaciones y las sociedades adquieren, fortalecen y
mantienen las competencias y capacidades necesarias para
establecer y lograr sus propios objetivos de desarrollo a lo
largo del tiempo (PNUD, 2008). Para que la mejora educativa
tenga lugar, es fundamental que los protagonistas del
cambio; estudiantes, docentes, educadores de párvulos,
asistentes de la educación y equipos directivos, comprendan
los elementos que lo facilitan u obstaculizan (DEP; 2018a).
3. Considerar una cantidad acotada de objetivos
estratégicos prioritarios y ambiciosos, con líneas de
acción y diversas iniciativas establecidas a nivel de
establecimientos (EE, SLEP y DEP).
4. Delimitar metas que se constituyan en un desafío
alcanzable y medible en el tiempo y sus responsables.
5. Visibilizar y depositar confianza en el
establecimiento, desarrollando su autonomía para la toma de
decisiones sobre forma y procederes, dentro de las líneas
de acción emanadas de esta estrategia y producto del
diagnóstico de su situación actual, es decir, el EE
operacionaliza dentro del marco de las líneas de acción e
iniciativas. A su vez, la ENEP establece metas para el año
4 y el año 8, por lo que las metas intermedias, así como
sus plazos, son de decisión del EE. Por otra parte, la ENEP
indica una cantidad acotada de metas, por lo que cada EE
puede aumentarlas, estableciendo las propias.
6. Se sugiere que las metas definidas por cada
establecimiento y SLEP sean coherentes con las necesidades
particulares de mejora. Por ejemplo, mejorar la
planificación de clases y actividades, optimizar el uso del
tiempo, mejorar puntualidad, si corresponde.
7. Potenciar los roles del sistema otorgando una especial
responsabilidad al docente como líder de su sala de clases,
al EE como eje de la transformación, a los SLEP como
sostenedores técnicamente preparados y a la DEP al servicio
de los territorios, velando por la calidad y la conducción
estratégica de todo el servicio.
----------------------
(14) La ENEP es la Estrategia Nacional de la Educación
Pública que establece el Mineduc, diferente a la estrategia
de la Dirección de Educación Pública.
La calidad es un constructo social, donde la sociedad
define lo deseable. En educación es un intangible, por lo
que solo es observable por las conductas y el desempeño de
las personas. Así, las definiciones pueden ser diferentes
según el actor, sin embargo, los Estándares Indicativos
del Desempeño (EID) entregan una descripción, con sus
dimensiones y subdimensiones.
A partir de las opiniones de los diversos actores y la
literatura, se ha definido cómo entendemos un
establecimiento de calidad.
¿Cómo es un establecimiento educacional público de
calidad?
¿Qué esperamos?
En rasgos generales, esperamos contar con un
establecimiento que logre resultados de aprendizaje en todos
sus estudiantes, realice clases bien planificadas, tenga un
clima de aula propicio para el aprendizaje donde el docente
está continuamente monitoreando el avance y la tarea que
están realizando sus estudiantes, como también presente
diversidad de métodos de enseñanza y evaluación que sean
innovadores y logren aprendizajes significativos.
Un establecimiento donde la atención al desarrollo
armónico de cada estudiante y la convivencia social
integradora y respetuosa, sea un fin. Un establecimiento
donde se trabaje de manera interdisciplinaria, ofrezca
amplias y ricas oportunidades formativas complementarias al
currículum regular, amplio apoyo psicosocial, los índices
de asistencias sean superiores al 95%, los estudiantes
estén comprometidos con su proceso de aprendizaje y tengan
altas expectativas en su futuro. El establecimiento forma y
acompaña constantemente a sus profesores en el aula y forja
comunidades de aprendizaje donde se comparten las mejores
prácticas, las que deben tener el foco en el núcleo de la
tarea, cual es, el aprendizaje de los estudiantes.
Un establecimiento que se mantiene en un proceso de
mejora continua, evaluando constantemente sus procesos y
cuyos directivos están dentro del aula gran cantidad de su
tiempo. En tanto, los apoderados participan y forman parte
de la comunidad y los administrativos no docentes, están al
servicio de la tarea educativa. En definitiva, el
establecimiento contribuye positivamente al desarrollo
integral (en la dimensión humana y cognitiva) del
estudiante y al logro de las metas nacionales.
En síntesis y para una mejor comprensión, la DEP
comprende un establecimiento de calidad, a aquel que
desarrolla los 10 focos claves, que se observan a
continuación en la tabla 3.
Un ambiente adecuado se refiere a que el clima de aula
sea propicio para el aprendizaje y se observe algunos
indicadores como orden, limpieza, disposición de la sala,
ambiente de escucha, participación y trabajo académico,
ritmo dinámico de clase para un aprendizaje efectivo, foco
de atención a la clase, volumen de clase de acuerdo a la
actividad desarrollada, uso de dinámicas de manejo
conductual, uso de técnicas de trabajo para fomentar la
rigurosidad académica, monitoreo intensivo y
retroalimentación del trabajo del estudiante, traslados
ordenados, rápidos, eficientes.
En el caso de establecimientos rurales, se espera que
el trabajo colaborativo y el análisis de los resultados
académicos se desarrollen en los microcentros entre los
profesores encargados y los demás actores que participen,
como sería en aquellos establecimientos que cuentan con un
educador tradicional. Sobre ello, el adulto significativo
realiza un acompañamiento a sus estudiantes cuando
concluyan el nivel de enseñanza en la escuela rural y así
asegurar la continuidad de estudios. En el caso de registrar
estudiantes con NEE, es importante implementar programas de
integración e inclusión educativa.
Para la educación especial, que avance en la
integración escolar y se diversifique la enseñanza, de
manera de ampliar las posibilidades de acceso y progreso de
los estudiantes, con establecimientos que cuenten con los
recursos de apoyo necesarios, tanto de equipamiento como de
recursos humanos especializados.
Para los liceos EMTP, además de lo descrito
anteriormente, se espera una articulación con el mundo
laboral/empresarial local, de manera que los estudiantes
tengan una alta tasa de titulación y ocupación y así
también en la educación superior (IP-CFT).
El sistema educativo de Chile enfrenta dificultades
para garantizar la entrega de igualdad de oportunidades para
que todos los habitantes de nuestro país, de cualquier
origen socioeconómico y cultural puedan desarrollarse e
incluso destacarse, independiente de la escuela, liceo o
jardín infantil en los que estén matriculados. Esto es de
la máxima prioridad y puede hacer de Chile una sociedad
más igualitaria(15).
Como se ha señalado, la ENEP busca generar un impacto
positivo que permita avanzar desde una situación inicial
(2018-2019) a una situación deseada (2028). Como toda
teoría de cambio ha de partir de un análisis certero de la
situación actual, por lo que se hizo necesario identificar
el problema al cual la ENEP debía enfrentar. Para ello, se
utilizó el árbol de problema, herramienta del marco
lógico que permitió alcanzar acuerdos sobre la situación
o problema central a abordar y sus causas y efectos, es
decir, se definió el estado inicial, para luego visualizar
el estado ideal a alcanzar por medio del árbol de
objetivos. Todo ello permitió avanzar hacia el desarrollo
de una teoría explicativa de cómo se pretende pasar de la
situación actual o presente a la deseada o ideal en la
educación pública del país.
----------------------
(15) Ver en documento Anexo "Situación de la educación
actual".
OBJETIVOS ESTRATÉGICOS PARA LA PRIMERA ESTRATEGIA
NACIONAL
Los objetivos estratégicos fueron diseñados a partir
de los problemas detectados y ponen en el centro el objetivo
más relevante que es mejorar los niveles de aprendizaje de
los estudiantes a través de la gestión pedagógica de
calidad. A su vez, se buscó visibilizar y dar una
importante participación a los establecimientos
educacionales(16); por lo que se definieron líneas de
acción y luego iniciativas donde estos deben definir formas
y procederes, respetando así su autonomía.
Líneas de acción para cada objetivo
Figura 6
Figura 7
Con el objeto de facilitar la operacionalización y
articulación con los instrumentos de gestión de los
establecimientos, se presenta a continuación un cuadro de
las líneas de acción asociadas a las dimensiones del PME.
Cabe señalar que esta asociación no es exclusiva,
pudiéndose relacionar la línea de acción con más de una
dimensión.
Figura 8
OBJETIVOS ESTRATÉGICOS PARA LA PRIMERA ESTRATEGIA
NACIONAL
Los objetivos estratégicos fueron diseñados a partir
de los problemas detectados y ponen en el centro el objetivo
más relevante que es mejorar los niveles de aprendizaje de
los estudiantes a través de la gestión pedagógica de
calidad. A su vez, se buscó visibilizar y dar una
importante participación a los establecimientos
educacionales; por lo que se definieron líneas de acción y
luego iniciativas donde estos deben definir formas y
procederes, respetando así su autonomía.
Se optó por un formato tabla con el objetivo de
mejorar la evaluación de consistencia y el seguimiento
posterior.
1. Mejorar niveles de aprendizaje de todos los
estudiantes a través de una gestión pedagógica de
calidad.
Una educación de mejor calidad y accesible para todos
como prioridad nacional es posible en la medida en que se
desarrollen estrategias coherentes y evolutivas de
aprendizaje (OCDE, 2016).
Entendemos la gestión pedagógica eficaz como aquella
que permite mejorar los niveles de logro en los aprendizajes
esperados de los estudiantes de acuerdo a las Bases
Curriculares y los Estándares de Aprendizaje(18), y
consecuentemente los resultados en las evaluaciones
estandarizadas tanto nacionales como internacionales,
estimulando el desempeño en un alto grupo de estudiantes
que se encuentra en el nivel de aprendizaje Insuficiente de
acuerdo a la clasificación de la Agencia de Calidad, e
impactando al mismo tiempo a una alta proporción de
escuelas en categoría Insuficiente. El desafío es mayor,
dado que no es aceptable mantener estos resultados.
La formación integral es uno de los fines de la Nueva
Educación Pública y engloba los ámbitos considerados
esenciales en el marco de los desafíos educativos para el
siglo XXI que se encuentran contenidos en la Ley General de
Educación(19), las Bases Curriculares definidas por el
país y el objetivo de desarrollo sostenible 4 (ONU)
comprometido por Chile para 2030, el que garantiza una
educación inclusiva, equitativa y de calidad, promoviendo
oportunidades de aprendizaje para todos. Se compone de dos
elementos principales, aprender a conocer/aprender a hacer,
referidos a la adquisición y construcción de
conocimientos(20) y al desarrollo de habilidades(21) y
actitudes(22) y aprender a ser/aprender a convivir, para
desplegar valores y habilidades interpersonales e
intrapersonales acordes a los retos de un mundo globalizado.
De acuerdo con los Estándares Indicativos de
Desempeño (Mineduc, 2014), la Gestión pedagógica
comprende las políticas, procedimientos y prácticas de
organización, preparación, implementación y evaluación
del proceso educativo, considerando las necesidades de
todos, las niñas, niños, jóvenes y adultos estudiantes,
con el fin último de que estos logren los objetivos de
aprendizaje y se desarrollen en concordancia con sus
potencialidades. La Gestión pedagógica constituye el eje
del quehacer de cada establecimiento, ya que este tiene por
objetivo central lograr el aprendizaje y el desarrollo de
sus estudiantes. Para ello, es necesario que los profesores,
el equipo técnico-pedagógico y el director/a trabajen de
manera coordinada y colaborativa, siendo la principal labor
de estos últimos asegurar la implementación curricular
mediante la realización de tareas de programación, apoyo y
seguimiento del proceso educativo. Por su parte, la
responsabilidad primordial de los profesores es llevar a
cabo los procesos de enseñanza-aprendizaje en el aula, lo
que implica el uso de estrategias pedagógicas adecuadas y
el monitoreo de la evolución de sus estudiantes. A esto se
suma un elemento fundamental del trabajo pedagógico: la
consideración de las características particulares de los
educandos. En este sentido, el establecimiento debe hacerse
cargo de responder a la diversidad de necesidades de sus
estudiantes, en miras a superar las dificultades que
pudieran entorpecer su desarrollo, así como a favorecer el
despliegue de sus potencialidades (Mineduc, 2014)(23).
----------------------
(17) El término Establecimiento, Establecimientos
Educacionales (EE) o escuela alude a todos donde se imparte
educación pública: Parvularia, Básica, Media, Especial,
de Adultos y en situación hospitalaria, en contexto de
encierro o de ruralidad.
(18) Los Estándares de Aprendizaje describen lo que los
estudiantes deben saber y aplicar para demostrar si alcanzan
los objetivos de aprendizaje estipulados en el currículum
vigente. Estos comprenden tres niveles: Adecuado, Elemental
e Insuficiente.
(19) Ver, entre otros, el "TÍTULO I: De los niveles y
modalidades educativas", en especial, los artículos 17, 18,
19 y 20; y el "TÍTULO II: Normas generales sobre Educación
Parvularia, Básica y Media", en especial los artículos 27,
28 y 29; y, finalmente, el artículo 31 que regula lo
referido a las Bases Curriculares, así como a los planes y
programas que las materialicen.
(20) En el marco de las Bases Curriculares se contempla el
conocimiento "como información y como comprensión." (ref.:
DSNº 439 de 2012, Mineduc).
(21) Entendidas como capacidades para realizar tareas y
solucionar problemas (ref.: DS Nº 439).
(22) Entendidas como disposiciones aprendidas para responder
de un modo favorable o no favorable, incluyendo componentes
afectivos, valorativos y cognitivos que inclinan a las
personas a determinados tipos de acciones (ref.: DS Nº439).
De esta manera se proyecta desarrollar una serie de
líneas de acción para implementar y evaluar una gestión
curricular que resguarde la inclusión y los derechos de los
estudiantes, generando una convivencia escolar positiva y
con respeto a la diversidad, que acorte las brechas de
género y mejore la calidad y la equidad del servicio
educativo entregado por los establecimientos educacionales
de cada Servicio Local, asegurando una educación para todos
a lo largo de sus trayectorias educativas que procure que
los estudiantes desarrollen habilidades requeridas para el
siglo XXI y el logro de los objetivos de la educación
enmarcados en los principios de la LGE Art 2, la que define
que la educación es el proceso de aprendizaje permanente
que abarca las distintas etapas de la vida de las personas y
que tiene como finalidad alcanzar su desarrollo espiritual,
ético, moral, afectivo, intelectual, artístico y físico,
mediante la transmisión y el cultivo de valores,
conocimientos y destrezas. Se enmarca en el respeto y
valoración de los derechos humanos y de las libertades
fundamentales, de la diversidad multicultural y de la paz, y
de nuestra identidad nacional, capacitando a las personas
para conducir su vida en forma plena, para convivir y
participar en forma responsable, tolerante, solidaria,
democrática y activa en la comunidad, y para trabajar y
contribuir al desarrollo del país.
OBJETIVO ESTRATÉGICO 1:
MEJORAR NIVELES DE APRENDIZAJE DE TODOS LOS ESTUDIANTES
A TRAVÉS DE UNA GESTIÓN PEDAGÓGICA DE CALIDAD
INDICADORES Y METAS OBJETIVO ESTRATÉGICO 1:
_____________________________
(1) Para fines de monitoreo nacional, se podrá utilizar la
Base de Datos de Aplicación del DIA Socioemocional,
elaborada por la Agencia de Calidad de la Educación. No
obstante, el uso de dicho instrumento es voluntario y se
reconoce la validez de usar otros instrumentos de monitoreo
socioemocional definidos localmente.
(2) Para fines de monitoreo nacional, se podrá utilizar la
Base de Datos de Aplicación del DIA de Educación
Parvularia, elaborada por la Agencia de Calidad de la
Educación. No obstante, el uso de dicho instrumento es
voluntario y se reconoce la validez de usar otros
instrumentos de evaluación formativa definidos localmente.
2. Fortalecer las capacidades humanas y técnicas de
los actores claves del sistema (docentes, educadores de
párvulos, directivos, asistentes de la educación y
funcionarios SLEP) a través de la mejora de sus prácticas.
Las estrategias nacionales de educación pública de
distintos países tienen en común una alta preocupación
por el fortalecimiento y desarrollo de capacidades en todos
los actores del sistema, especialmente directivos y docentes
PNUD (2008).
Entendemos por capacidades técnicas aquellas que
permiten el cumplimiento de un propósito de manera
competente. De acuerdo con la definición del Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) existen las
capacidades técnicas y las capacidades funcionales. Las
capacidades técnicas son las que están asociadas a áreas
particulares de experticia y práctica de sectores o temas
específicos y como tales, están estrechamente relacionadas
al sector u organización en cuestión. Las capacidades
funcionales son capacidades transversales que están
asociadas a todos los diferentes niveles y no a un sector o
tema en particular. El desafío para el Sistema de
Educación Pública mediante la Estrategia es fortalecer y
construir capacidades de manera sistémica, de modo que
tenga un impacto en el desempeño de todas las unidades
educativas. Para ello, se requiere construir capacidades a
nivel del sistema en forma amplia (en cada escuela) y
profunda (en cada aula) (Sharrat y Fullan, 2009).
En este contexto, el Sistema Nacional de Desarrollo
Profesional Docente cuenta con datos que revelan la urgencia
de fortalecer y desarrollar capacidades en la práctica
pedagógica, dado el impacto directo que tiene el desempeño
de los profesores en el aprendizaje de los estudiantes.
La evidencia nacional e internacional muestra que el
efecto del liderazgo directivo es relevante y significativo
en el logro escolar, como son el aumento de puntajes en
pruebas estandarizadas y la retención de profesores
(Béteille, Kalogridis y Loeb, 2012; Coelli y Greene, 2012,
respectivamente). Esto refleja la premura de fortalecer y
desarrollar capacidades en los actores educativos que se
encuentran en la escuela. A su vez, es necesario considerar
el efecto que tiene la permanencia de los directores en sus
establecimientos, donde la evidencia muestra el efecto
negativo que produce la salida de un director efectivo en
los resultados académicos. Esto puede extenderse a la
necesidad de retener a los buenos docentes y educadores de
párvulos, especialmente en escuelas en contextos
vulnerables (Miller, 2013; Béteille, Kalogrides y Loeb,
2012).
Para esta Estrategia es prioridad mejorar la práctica
docente y los aprendizajes de los estudiantes, a través del
apoyo y acompañamiento técnico-pedagógico por parte de
los SLEP. Ello se traduce en la necesidad de entregar más y
mejor apoyo, mejorar la formación inicial y en servicio y
desarrollar acompañamiento y retroalimentación continua en
la práctica. Los ejes prioritarios que aborda este apoyo
son el liderazgo y la gestión institucional y pedagógica,
la gestión curricular, la inclusión, la convivencia y la
participación ciudadana.
La preocupación por el desarrollo de capacidades se
extiende también a los asistentes de la educación. En el
caso de aquellos que realizan tareas de apoyo pedagógico,
la evidencia internacional establece que pueden ser un
aspecto positivo en la experiencia de aprendizaje de los
estudiantes de los niveles parvularios, ello, debido a que
ayuda a mejorar el clima y orden en las salas. Los efectos
positivos dependen tanto de las condiciones en las que los
asistentes desempeñan sus funciones, como en su nivel de
preparación (Masdeu, 2015).
OBJETIVO ESTRATÉGICO 2:
FORTALECER LAS CAPACIDADES HUMANAS Y TÉCNICAS DE LOS
ACTORES CLAVES DEL SISTEMA (DOCENTES, EDUCADORES DE
PÁRVULOS, DIRECTIVOS, ASISTENTES DE LA EDUCACIÓN Y
FUNCIONARIOS SLEP) A TRAVÉS DE LA MEJORA DE SUS PRÁCTICAS
INDICADORES Y METAS OBJETIVO ESTRATÉGICO 2:
___________________________
(3) Para efectos de monitoreo nacional se podrá utilizar la
cobertura de uso de la plataforma Enfoque Docente,
gestionada por la Agencia de Calidad de la Educación. No
obstante, el uso de dicho instrumento es voluntario y se
reconoce la validez del uso de herramientas definidas
localmente.
Un indicador de bajo prestigio y valoración de la
educación pública se relaciona con la sostenida baja de
matrícula durante los últimos veinte años, la que entre
2004 y 2017 cayó un 32%. A su vez, no existe una visión
compartida sobre la educación ni tampoco una cultura e
identidad organizacional común mínima entre los
proveedores de educación municipal.
La evidencia indica que el liderazgo de nivel
intermedio es relevante en un sistema que quiere potenciar
su organización local en educación (Uribe et al, 2017). Un
buen sostenedor está cerca de la realidad, propicia
continuamente la mejora y el desarrollo de capacidades y
procura desarrollar un liderazgo que esté al servicio de
los proyectos educativos que dependen de él. A su vez,
descubre y encarna el propósito profundo que otorga sentido
y coherencia a los establecimientos de su dependencia,
apoyándolos para que cumplan con los objetivos de
aprendizaje nacionales. Vela por que cumplan con la
normativa vigente y cuenten con la dotación de
profesionales necesaria, proveyendo los recursos necesarios
para que puedan cumplir con sus compromisos internos y
externos. A su vez, se responsabiliza por la mantención de
la infraestructura y la dignidad de sus instalaciones,
respondiendo con prontitud. Para todo ello, se requiere un
liderazgo que posibilite una transición cultural,
político-educativa, administrativa y técnico-pedagógica
de la educación pública en el nivel local (Uribe et al,
2017) y es lo que esta Estrategia y los instrumentos de
gestión locales pretende lograr. Para que el líder
intermedio (en este caso, Director Ejecutivo del SLEP) logre
sacar lo mejor de los establecimientos de su Servicio, debe
desarrollar capacidades tanto en el mismo SLEP, como a nivel
de directores y sus equipos en las escuelas, para que a su
vez estos desarrollen capacidades en sus docentes y
asistentes de la educación para impactar positivamente el
aprendizaje de los estudiantes y alcanzar los objetivos de
desarrollo a lo largo del tiempo, teniendo como principio
base la transformación de las prácticas, permitiendo la
instalación, el mejoramiento y el sustento de ellas;
aspectos que están siendo recogidos por los Servicios en
régimen y aquellos en procesos de traspaso e instalación.
Para asegurar el desarrollo de una gestión eficaz del
nivel intermedio y un adecuado traspaso, el proceso de
instalación se organizará, incorporando aprendizajes de la
experiencia acumulada de los SLEP en régimen para los que
serán progresivamente traspasados de un sostenedor a otro.
Es claro que el mayor desafío de la NEP es crear e
instalar el nuevo sistema, constituyendo SLEP de la más
alta calidad profesional y creando sistemas de apoyo a las
escuelas y de gestión institucional eficaces.
OBJETIVO ESTRATÉGICO 3:
DESARROLLAR UNA EFICAZ GESTIÓN DEL LIDERAZGO EN LOS
DIFERENTES NIVELES, PROCURANDO OFRECER EL MEJOR SERVICIO
COMO SOSTENEDORES
INDICADORES Y METAS OBJETIVO ESTRATÉGICO 3:
El proceso de implementación de la Ley 21.040
representa uno de los desafíos más importantes para el
Estado en las últimas décadas y durante dicho proceso,
operarán necesariamente dos subprocesos en paralelo. Por un
lado, mejorar las condiciones de infraestructura de los
establecimientos educacionales y por otro, las de
equipamiento, ello, como una señal concreta del derecho a
contar con un lugar digno y de calidad para los niños,
niñas, jóvenes y adultos estudiantes y profesionales que
ahí trabajan.2930
De acuerdo con el diagnóstico, se asume como
prioritario mejorar las condiciones de infraestructura y
equipamiento de las escuelas. Esto incluye tanto el
mantenimiento y la reposición oportuna en aquellas que así
lo requieren, como el desarrollo de nuevas inversiones para
establecimientos que lo necesitan, además de innovaciones
que a veces no representan mayor costo, pero sí
disposición y un uso adecuado de los recursos disponibles.
La infraestructura escolar es un factor determinante
para el proceso de aprendizaje de los alumnos. Estudios
recientes, tales como los realizados por la Escuela de Salud
Pública de la U. de Harvard en Estados Unidos y por la
Universidad de Salford en el Reino Unido, indican la
existencia de evidencia irrefutable respecto del impacto de
las condiciones de confort y habitabilidad no sólo en el
desempeño, sino además en la salud de estudiantes y
profesores. Además, muestran pruebas claras de que las
escuelas bien diseñadas pueden mejorar sustancialmente el
rendimiento académico de los niños en lectura, escritura y
matemáticas.
En el caso del estudio de la U. de Salford, se
concluyó que las diferencias en las características
físicas de las aulas explicaban el 16% de la variación en
el progreso del aprendizaje durante un año, para los 3.766
estudiantes incluidos en la muestra. Esta es la primera vez
que se ha aislado evidencia clara del efecto sobre el
diseño general del espacio de aprendizaje en los usuarios
(estudios anteriores se han limitado a analizar los efectos
de ámbitos específicos, como la calidad del aire o la
temperatura).
La evidencia disponible muestra que el diseño y las
condiciones del ambiente construido en el que se desarrolla
el proceso de enseñanza-aprendizaje se encuentran lejos de
ser triviales para el logro de los aprendizajes. En efecto,
revisiones de la literatura reciente indican que la calidad
de la infraestructura (baños, bibliotecas, salas de clases,
entre otros) se encuentran relacionadas de manera
significativa con la mejora de los aprendizajes de los
estudiantes, principalmente en lectura, escritura y
matemática (Barrett et al., 2016; Cuesta, Glewwe y Krause,
2016; Murillo y Román, 2011), lo que a su vez agrega
dignidad y equidad en contextos donde los estudiantes son
mayormente vulnerables, que se educan en contextos más
desfavorables y en donde los docentes, asistentes de la
educación y directivos trabajan en condiciones difíciles
de desempeño. En este contexto, mejorar las condiciones de
infraestructura y equipamiento, así como el acceso a
materiales adecuados a los requerimientos de las escuelas y
a las necesidades de los estudiantes como soporte de los
procesos de enseñanza y aprendizaje, constituyen un
desafío central para el Sistema de Educación Pública.
Todas estas variables deben ser combinadas, de modo de
impulsar condiciones mínimas para que la transformación
educativa que se proyecta pueda ser realizada.
OBJETIVO ESTRATÉGICO 4:
MEJORAR LAS CONDICIONES FÍSICAS, DE HIGIENE,
EQUIPAMIENTO Y LOS RECURSOS EDUCATIVOS
INDICADORES Y METAS OBJETIVO ESTRATÉGICO 4:
5. Asegurar sostenibilidad financiera según los
recursos disponibles.
El 24 de noviembre de 2017 comenzó una nueva etapa en
la historia de la educación pública en Chile, cuando el
país en su conjunto decidió enfrentar una tarea de
relevancia estratégica en el siglo XXI de garantizar una
educación pública de calidad que entregue oportunidades
para el desarrollo personal de los estudiantes y sus
familias y al mismo tiempo, contribuya al desarrollo del
país.
Es fundamental lograr que las comunidades educativas y
los SLEP optimicen el uso de recursos y sean efectivos en
sus inversiones, de manera de generar la sostenibilidad
financiera que el sistema requiere. Para ello, es necesario
verificar su impacto en los aprendizajes, motivar la
asistencia a clases y participar en proyectos públicos y
privados, estableciendo alianzas y economía de escala.
Tal como indica el diagnóstico que se encuentra en el
documento anexo, Chile podría ofrecer mejores oportunidades
con el gasto actual en educación y obtener desempeños
mayores, ya que hay países con gasto similar o menor con
mejores resultados de aprendizaje.
OBJETIVO ESTRATÉGICO 5:
ASEGURAR SOSTENIBILIDAD FINANCIERA SEGÚN LOS RECURSOS
DISPONIBLES
INDICADORES Y METAS OBJETIVO ESTRATÉGICO 5:
Tenemos un sueño grande y audaz! Tenemos altas
expectativas en esta reforma y necesitamos ser exigentes.
Quisiéramos ser capaces de garantizar mínimos aceptables
para que este cambio de enorme magnitud tenga los resultados
esperados, por lo que los establecimientos, los SLEP y la
DEP nos haremos cargo de los desafíos que hoy presenta la
educación pública.
Al finalizar cada OE se establecieron las metas
correspondientes a ese objetivo.
Cada meta ha sido formulada de acuerdo con la
información con que se cuenta al cierre del documento. En
caso de que surjan factores externos o eventos fuera de la
normalidad que imposibiliten el cumplimiento de estas metas,
se evaluará la situación.
INDICADORES DE FINES DE LA ENEP:
1.
INDICADORES Y METAS DE FINES:
La formulación de los indicadores se encuentra
detallada en el documento anexo.
Para la configuración de las metas, se consideraron
los indicadores del estudio de Línea Base "Diseño del
Modelo de Evaluación de la Nueva Educación Pública y
Levantamiento de Línea Base", desarrollado por el CEPPE y
el DESUC de la Pontificia Universidad Católica de Chile,
otros indicadores oficiales del sistema y algunos
construidos por la DEP.
Cabe señalar que la ENEP establece metas para el año
4 y el año 8, por lo que las metas intermedias son
decisión del EE, es decir, para los años 1, 2 ,3, 5, 6 y 7
cada EE define sus propias metas que le permitan contribuir
al logro de la meta final. Por otra parte, la ENEP indica
una cantidad acotada de metas, siendo decisión de cada EE
aumentarlas, abriendo con ello espacios para que las
comunidades puedan establecer metas propias y pertinentes a
su realidad.
Es importante señalar que esta Estrategia establece
metas desafiantes de alcance nacional, por lo que invita a
los diversos sostenedores a contribuir en su cumplimiento.
Para ello, la DEP puede entregar a los establecimientos
municipales información de datos que permitan una adecuada
toma de decisiones y establecer planes de trabajo previos al
traspaso.
Por último, también se contempló el hecho de que
aún no existen todos los servicios locales que considera la
ley, es decir, la gradualidad del proceso de implementación
de un total de 70 abarca hasta 2025. Sin embargo, la DEP
invita a todos los sostenedores públicos a unirse a las
metas y contribuir desde ahora a la meta nacional,
independiente de su año de traspaso.
----------------------
(36) Línea base nacional proviene del estudio de Carrasco,
Godoy y Rivera (2017) "Rotación de profesores en Chile:
quiénes son y cuál es el contexto de quienes dejan su
primer trabajo". Para calcular una línea de base, se
utilizará una metodología similar a la empleada en dicho
estudio.
Para la evaluación de las metas, hay que esclarecer
que la primera ENEP será implementada de manera paralela al
proceso de instalación y puesta en marcha del sistema. Lo
anterior implica que solo los establecimientos educacionales
que forman parte de los SLEP de las cohortes 2018 y 2019,
completarán los ocho años de la ENEP de manera íntegra.
Por este motivo, el cumplimiento de las metas a cuatro y
ocho años se deberá analizar con distintos universos de
SLEP.
La figura a continuación muestra el carácter
progresivo de la entrada al Sistema de los distintos SLEP,
identificando el universo de SLEP sobre los que se
verificará el cumplimiento de las metas de la ENEP.
Nota:
1. Se consideran en la evaluación todos los SLEP que
alcanzan a cerrar ciclos de 4 años de gestión.
2. Se considera la entrada de 15 SLEP en 2022 y de
otros 15 SLEP en 2023, tal como se estipula en el Artículo
sexto transitorio de la Ley 21.040.
3. Los 7 Servicios Locales de Educación a evaluar en
los años 2023 y 2028 serán los SLEP 2018 y 2019.
4. Los 34 Servicios Locales de Educación a evaluar
solo en 2028 serán los SLEP 2020, 2022 y 2023.
5. Estas son las evaluaciones formales de la ENEP, sin
perjuicio que anualmente la DEP realizará el monitoreo del
cumplimiento parcial de las metas de cada SLEP que ingrese
al nuevo sistema de educación pública.
FINANCIAMIENTO(37)
Asignación, administración y uso de recursos
financieros
La administración financiera de los Servicios Locales
de Educación Pública y de la Dirección de Educación
Pública está normada por el Decreto Ley N°1.263 de 1975,
al igual que todo el resto de los Ministerios y Servicios
Públicos.
Los Servicios Locales estarán sujetos a las normas del
decreto ley N 1.263, de 1975, sobre Administración
Financiera del Estado y sus disposiciones complementarias.
En este contexto, es importante señalar que se considerará
como patrimonio del servicio(38):
a. Los recursos que anualmente contemple la Ley de
Presupuestos del Sector Público, los que deberán costear
al menos gastos del Servicio Local relativos a: personal,
bienes y servicios de consumo, adquisición de activos no
financieros, y mantención y reparación de su
infraestructura educacional.
b. Las subvenciones educacionales y aportes que
perciban por los establecimientos educacionales de su
dependencia, de conformidad a la ley.
c. Los recursos y los bienes que los Gobiernos
Regionales y las municipalidades les transfieran.
d. Los recursos y los bienes que reciban por concepto
de la celebración de convenios con la Dirección de
Educación Pública.
e. Los bienes muebles e inmuebles, corporales e
incorporales, que se les transfieran o adquieran a cualquier
título.
f. Los frutos, rentas e intereses de los bienes que les
pertenezcan.
g. Las donaciones que se les hagan y las herencias y
legados que acepten, lo que deberán hacer con beneficio de
inventario. Dichas donaciones y asignaciones hereditarias
estarán exentas de toda clase de impuestos y de todo
gravamen o pago que les afecten. Las donaciones no
requerirán del trámite de insinuación.
h. Todo otro aporte que reciban de otros órganos que
forman parte de la Administración del Estado.
i. Los aportes de cooperación internacional que
reciban a cualquier título.
Sobre lo establecido precedentemente, es dable
identificar que los ingresos relacionados en los literales
a), b) y d) juegan un rol preponderante para la
sustentabilidad del sistema y concreción de los objetivos
propuestos. La ley que crea el sistema de educación
pública garantiza la asignación de recursos por estos
conceptos y crea el Programa de Fortalecimiento de la
Educación Pública, el cual tenderá a incrementar el monto
anual considerado en el programa a medida disminuya el Fondo
de Fortalecimiento de la Educación Pública(39), que
ascendió a $250.000.000 miles en los años presupuestarios
2018 y 2019 respectivamente y estará garantizado hasta el
año 2025.
Junto con lo anterior, es importante destacar que la
ley que crea el nuevo sistema también establece que el
mayor gasto fiscal que represente su aplicación se
financiará con cargo a los recursos que contemple
anualmente la Ley de Presupuestos del Sector Público, en la
Partida 09 del Ministerio de Educación, y, en lo que
faltare, con cargo a los recursos de la Partida 50 del
Tesoro Público.(40)
De acuerdo con lo planteado por el Banco Interamericano
de Desarrollo, el sistema de financiamiento de la educación
escolar en Chile presenta fortalezas tales como generar una
distribución sobre reglas claras y transparentes, siendo
también un desafío ineludible atender a una alta
proporción de establecimientos y sostenedores que presentan
una situación de déficit estructural. Al respecto, las
líneas de la Dirección de Educación Pública deberán
orientarse tanto desde el mismo servicio como hacia los SLEP
y sus establecimientos educacionales. En un primer nivel,
parece urgente tener un juicio respecto a los PME
-traspasados desde la antigua administración municipal- y
si estos tienen un eficaz y eficiente uso de los recursos
SEP, como también si son pertinentes en la oferta
educativa. Por tanto, una línea de acción a corto plazo a
nivel de establecimientos, debe ser la revisión y
adecuación de los PME tanto en sus objetivos como en su
ejecución presupuestaria. A su vez y a nivel de los SLEP,
será necesario generar un diagnóstico respecto a la
pertinencia de las plantas de docentes y asistentes de la
educación en función de la diversidad de proyectos
educativos del servicio, estimando a la par la capacidad
máxima de atención de estudiantes en las condiciones
actuales de matrícula, ello, con la finalidad de que, con
una dotación establecida, generar metas razonables de
mediano plazo para el aumento de matrícula.
----------------------
(37) Los aspectos centrales de las fuentes de financiamiento
de la Educación Pública se encuentran en el anexo 9.
(38) Artículos 26 y 28 de la ley 21.040, de 2017, del
Ministerio de Educación, que crea el Sistema de Educación
Pública.
(39) Artículo 27 de la ley 21.040, de 2017, del Ministerio
de Educación, que crea el Sistema de Educación Pública.
(40) Artículo 67 Ley 21.040, de 2017, del Ministerio de
Educación, que crea el Sistema de Educación Pública.
Los lineamientos anteriores, a nivel de
establecimientos y de SLEP, deben tener objetivos a mediano
plazo sobre adecuaciones a las plantas de docentes y
asistentes de la educación, proveyendo a los
establecimientos de insumos y requerimientos que, por una
parte, permitan entregar los contenidos del plan de estudio
en condiciones de calidad y por otra, complementar la oferta
educativa. Desde el rol de los SLEP, acompañar dicha medida
con la instalación de un sistema presupuestario que permita
por centro de costos, monitorear tanto los ingresos como los
egresos que cada establecimiento educacional genera en todas
sus líneas de financiamiento.
Ello permitirá determinar aquellos deficitarios en
términos financieros para focalizar los esfuerzos del SLEP,
por ejemplo, en el fortalecimiento de la oferta académica o
planes de acción para la captación de matrícula.
Finalmente, también acompañar a nivel DEP con la
instalación de un monitoreo y evaluación de la ejecución
presupuestaria que permita recomendar acciones de tipo
financiero en los SLEP, evitando generar déficit o
subejecución presupuestaria, según sea el caso.
Relacionado con lo anterior, cabe señalar que la ley
establece que cada servicio dispondrá, al menos, del área
de Apoyo Técnico Pedagógico, Planificación y Control de
Gestión y Administración y Finanzas, en su organización
interna(41). La articulación de éstas será gravitante en
para las acciones vinculadas a los Planes de Mejoramiento
Educativo, planificaciones estratégicas y presupuestarias,
y la correcta administración de los recursos, que permita
la concreción de los objetivos propuestos.
Es importante mencionar que los servicios locales
deberán cumplir con la correcta rendición de los recursos
provenientes de la subvención escolar preferencial, de
acuerdo con lo establecido en el artículo 66 de la ley
21.040. Asimismo, efectuar las que dispongan los convenios
celebrados con otras instituciones públicas, en el marco de
la norma general que establece Contraloría General de la
República para el proceso de rendición de cuentas, con el
objeto de acreditar los desembolsos efectuados y el
cumplimiento de los objetivos previstos.
Dentro del presupuesto para los Servicios Locales de
Educación Pública como para la Dirección de Educación
Pública, destacan los que están destinados al Subtítulo
31 de cada SLEP, recursos que se destinan a Iniciativas de
Inversión de cada SLEP.
Otro punto para resaltar son los recursos del
Subtítulo 29, "Adquisición de Activos No Financieros",
donde el presupuesto destina recursos para equipos y
programas informáticos, mobiliario, maquinaria, etc. en los
SLEP.
También se debe mencionar que en la Glosa 04 del
programa 02 de cada servicio (Subtítulo 22), existen montos
que pueden ser destinados a capacitación y
perfeccionamiento.
Por su parte, la Dirección de Educación Pública
entrega recursos a los municipios para mejorar su
prestación del servicio educativo y así puedan entregar
mejores establecimientos al momento del traspaso a los
nuevos SLEP. En este sentido, el presupuesto destina para el
Fondo de Apoyo a la Educación Pública recursos al sector
municipal. A esto se suman otros recursos que la Dirección
transfiere a los SLEP por el mismo concepto (ya considerados
en presupuesto de los SLEP antes mencionados).
Sobre el manejo del presupuesto de los Servicios
Locales de Educación Pública, este se maneja a través de
dos programas en cada SLEP, el programa 01 para gastos
administrativos y el programa 02 para el Servicio Educativo.
Manejo Presupuestario: El primer nivel de manejo
presupuestario está dado por la sujeción al Decreto Ley
N°1.263 y la gestión de dos programas por cada SLEP. Sin
perjuicio de esto, cada SLEP debe abrir sus ingresos y
gastos por vía de financiamiento (subvención) para poder
realizar una gestión financiera que permita dar
cumplimiento a la normativa y a los requerimientos de
rendición de cuentas de la Superintendencia de Educación.
Por otro lado, tal como lo establece la Ley N°21.040,
los SLEP comienzan su funcionamiento sin deuda. Para los
casos en los cuales los municipios presenten obligaciones
impagas, la misma ley determina el mecanismo a operar.
Transparencia: Los Servicios de Educación Pública
están sujetos a la Ley N°20.285 sobre Transparencia de la
Función Pública y Acceso a la Información de la
Administración del Estado. En este sentido, los SLEP son
parte del paradigma que busca tener la relación abierta
entre la administración pública y la sociedad civil, con
el objetivo de ser entes creadores de valor público a
través de la educación, fomentando la transparencia
gubernamental e informando sobre sus actividades, teniendo
información actualizada a disposición pública.
Flexibilidad para acciones de prioridad local: Los SLEP
tienen dos instrumentos de planificación (Plan Estratégico
Local – PEL – y los planes anuales), ambos deben recoger
de forma participativa las inquietudes de las comunidades
del territorio y plasmar en acciones, que a su vez se deben
asociar a la formulación presupuestaria que cada servicio
debe realizar año a año.
Rendición de Cuentas: Los SLEP están sujetos a
realizar rendición de cuentas ante la Superintendencia de
Educación de los recursos que reciben, además de rendir a
la Dirección de Educación Pública sobre los fondos que
esta le transfiere en el marco del Fondo de Apoyo a la
Educación Pública. Al igual que el principio de
transparencia que se busca instaurar en los SLEP, la
rendición de cuentas, tanto en lo legal como en un hábito
de gestión, busca generar confianza en la comunidad
pertenecientes a los territorios, buscan que estos se
informen del actuar del Servicio y puedan ser parte de los
procesos educativos que este administra.
----------------------
(41) Artículo 25 Ley 21.040, de 2017, del Ministerio de
Educación, que crea el Sistema de Educación Pública.
MONITOREO Y EVALUACIÓN DE LA ENEP
Como ya fue indicado, la propuesta de primera ENEP
establecería como supuesto inicial de base que el esquema
lógico que se expresa en la Figura 11 genera los cambios
que conducen desde una situación inicial actual a la
situación esperada al final del ciclo.
Si bien la figura parece representar un proceso
mecánico y sin desafíos, este puede presentar brechas
entre su diseño inicial (objetivos, metas, líneas de
acción e iniciativas) y la implementación efectiva de las
acciones diseñadas.
Con el fin de realizar seguimiento a la implementación
de la ENEP, la DEP establecerá un sistema de monitoreo
anual que permita identificar posibles problemas o barreras
que limitan el correcto funcionamiento de cada componente de
la ENEP.
En este mismo marco se hace necesario llevar adelante
lo que la ley establece como evaluación intermedia de la
ENEP (en este caso, al año 2023). Dicha evaluación debiera
permitir, principalmente, corregir aquellas brechas entre el
diseño inicial y el proceso de implementación efectivo de
las acciones establecidas en la Estrategia. En dicho informe
se describirán las metas y las acciones de la ENEP
ejecutada en el periodo y se evaluarán los avances y
mejoras de cada SLEP.
Junto a ello y tal como indica el art 6 de la ley, el
Mineduc remitirá otro informe, cada dos años, sobre el
estado de avance de la Estrategia a las comisiones de
Educación de la Cámara de Diputados y del Senado, así
como a las organizaciones del Sistema de Aseguramiento de la
Calidad de la Educación.
PALABRAS DE CIERRE
En este documento se encuentra recopilado el trabajo de
meses de muchos profesionales y expertos en un exhaustivo
proceso de investigación y análisis para aportar al
desarrollo de la educación en Chile, así como las
opiniones, visiones, sueños y expectativas de decenas de
miles de ciudadanos que participaron en la consulta pública
y los diálogos participativos, a quienes les agradecemos su
aporte en estas instancias generadas para escuchar a todos,
de manera de contar con un documento elaborado de manera
transversal.
Esta actividad de generación de política pública
implica un enorme compromiso y responsabilidad, no sólo
institucional sino también personal, de todos quienes han
aportado en los diferentes espacios y etapas.
Todo este esfuerzo responde a un desafío de largo
aliento que recién empieza. Este documento es por tanto una
invitación para seguir avanzando y consolidar esta nueva
forma de proveer educación pública. La implementación de
la ley 21.040 y de esta Estrategia Nacional de Educación
Pública suponen un cambio sustancial y su repercusión
afecta directamente a los niños, niñas, jóvenes y adultos
que hoy y mañana se formarán en nuestros establecimientos.
El ímpetu con que este documento ha sido desarrollado es un
punto partida auspicioso en el camino que implica ver
realizados los objetivos, metas, líneas de acción e
iniciativas que aquí se plantean. Hoy estos son datos o
cifras en un papel, pero aspiran a cambiar la realidad de
Chile, a mejorar vidas y a posicionar la educación pública
como una política de Estado que trascienda distintas
administraciones y gobiernos. Esa es la misión de la
educación pública y el espíritu con que esta Estrategia
fue elaborada.
Agradecemos a todos los actores que han colaborado de
manera voluntaria, gratuita y con gran compromiso, a la
elaboración de esta primera hoja de ruta para el país.
Destacamos a aquellos que revisaron en variadas
oportunidades cada versión, aportándonos su opinión y
sugerencias, con el único propósito de mejorar este
importante documento para Chile.
Agradecemos también a los funcionarios de la
Dirección de Educación Pública, quienes contribuyeron a
la creación del relato que nos inspira y especialmente
mencionamos a aquellas divisiones que pusieron a
disposición miembros de sus equipos, dando prioridad a la
elaboración de esta Primera Estrategia Nacional de la
Educación Pública.
La invitación está abierta para que trabajemos:
"CONSTRUYENDO JUNTOS EDUCACIÓN PÚBLICA DE CALIDAD
PARA CHILE".
ANEXOS
DE LA PRIMERA ESTRATEGIA NACIONAL DE EDUCACIÓN
PÚBLICA
ÍNDICE
ANEXO 1
Principios del sistema
ANEXO 2
Aprendizajes a partir de la instalación de los primeros 4
SLEP
ANEXO 3
Fases para el desarrollo del diagnóstico
Primera Fase: Recopilación de antecedentes
Segunda Fase: Síntesis del diagnóstico
Tercera Fase: Consolidación del Diagnóstico
ANEXO 4
Situación actual del sistema educacional
Indicadores de resultados de aprendizaje de los estudiantes
PISA
Estándares de Aprendizaje
Titulación de Educación Técnica Profesional
Asistencia
Exclusión escolar y Deserción
Formación ciudadana
Indicadores que evidencian resultados de los docentes
Sistema de evaluación docente
Observaciones de clase
Capacidades y desarrollo profesional de los directivos
Capacidades y desarrollo profesional de los asistentes de la
educación
Indicadores que aportan evidencia de resultados de los
establecimientos
Categorías de desempeño: Clasificación Agencia de Calidad
de la Educación
Indicadores que aportan evidencia de los apoderados
Denuncias realizadas por los apoderados a la
Superintendencia
Indicadores que aportan evidencia del sistema en general
Matrícula
Cobertura de la Educación Parvularia
Modalidades educativas en contextos de educación especial,
de adultos, hospitalaria y contexto de encierro
Número de establecimientos educacionales
Contexto de la Infraestructura Escolar
CONTEXTUALIZACIÓN DEL PROBLEMA:
LA REAFIRMACIÓN DEL DIAGNÓSTICO
ANEXO 5
Metodología de trabajo para la elaboración de la primera
ENEP 2020-2027
I. Acerca del proces
II. Revisión de estrategias educacionales en el mundo:
alternativas para Chile
III. Instancias participativas
Síntesis resultados diálogos temáticos
ANEXO 6
Minuta modelo de desarrollo de capacidades elaborado por la
DEP
ANEXO 7
Supuestos y contexto normativo de la ENEP
ANEXO 8
FORMULACIÓN DE INDICADORES
ANEXO 9
Financiamiento
Aspectos centrales del financiamiento de la Educación
Pública
ANEXO 10
Participantes en la elaboración de la ENEP
ANEXO 11
Glosario
ANEXO 12
Referencias
ANEXO 1
Principios del sistema
La Ley 21.040, en su artículo 5, establece nueve
principios que deben ser resguardados por la Estrategia
Nacional de Educación Pública -en adelante ENEP-,
entendiendo como principio la "idea fundamental que rige el
pensamiento o la conducta"(1).
----------------------
(1) Definición Real Academia Española, RAE.
- Calidad integral: el Sistema se orientará hacia la
provisión de una educación de calidad que permita a los
estudiantes acceder a oportunidades de aprendizaje para su
desarrollo integral, llevar adelante sus proyectos de vida y
participar activamente en el desarrollo social, político,
cultural y económico del país.
- Mejora continua de la calidad: el Sistema velará por
el mejoramiento sostenido de los procesos educativos que se
desarrollen en los establecimientos educacionales
dependientes de los Servicios Locales, con el objeto de
alcanzar una educación de calidad integral e inclusiva.
- Cobertura nacional y garantía de acceso: con el objeto
de resguardar el ejercicio del derecho a la educación
reconocido por la Constitución y los tratados
internacionales vigentes ratificados por Chile sobre
derechos humanos, el Sistema asegurará la prestación del
servicio educacional en todo el territorio nacional y el
acceso de todas las personas, incluyendo especialmente a
aquellas con necesidades educativas especiales, de
conformidad a la ley y los distintos niveles educativos,
considerando las formaciones diferenciadas que ellos
incluyen y las distintas modalidades educativas, velando
además por la continuidad del servicio.
- Desarrollo equitativo e igualdad de oportunidades: los
integrantes del Sistema deberán tomar medidas de acción
positiva que en el ámbito educacional se orienten a evitar
o compensar las consecuencias derivadas de las desigualdades
de origen o condición de los estudiantes, velando
particularmente por aquellos que requieran de apoyos
especiales y una atención diferenciada, con el propósito
de que puedan desarrollar al máximo sus potencialidades.
- Colaboración y trabajo en red: el Sistema y sus
integrantes basarán su funcionamiento en la colaboración,
fomentando la cooperación permanente y sistemática entre
las instituciones que lo componen, con el objeto de
propender al pleno desarrollo de la educación pública.
Para ello, deberán realizar un trabajo colaborativo y en
red, basado en el desarrollo profesional, el intercambio de
información, el acceso común a servicios e instalaciones,
la generación de redes de aprendizaje entre los integrantes
de las comunidades educativas, el fomento del trabajo
conjunto de sus diversos profesionales y el intercambio de
buenas prácticas pedagógicas y de gestión educativa,
promoviendo el desarrollo de estrategias colectivas para
responder a sus desafíos comunes. Asimismo, los Servicios
Locales propenderán a realizar un trabajo colaborativo con
órganos pertenecientes a los sectores de salud, deporte y
cultura, entre otros, como también con sostenedores de la
educación particular y particular subvencionada.
- Proyectos educativos inclusivos, laicos y de formación
ciudadana: el Sistema debe favorecer la expresión y
valoración de las diferencias entre los estudiantes y sus
particularidades. Para ello, y a lo largo de toda la
trayectoria educativa, deberá asegurar un trato no
discriminatorio en términos sociales, étnicos, religiosos,
políticos, de género o de cualquier otro tipo que atente
contra la igualdad de derechos y oportunidades. Para estos
efectos, el Sistema deberá asegurar especialmente el
respeto por la libertad de conciencia, garantizando un
espacio de convivencia abierto a todos los cultos y
creencias religiosas, donde se fomente la convivencia
democrática y el ejercicio de una ciudadanía crítica y
responsable y se promueva el cuidado y respeto por el medio
ambiente y el conocimiento, comprensión y compromiso de los
estudiantes con los derechos humanos.
- Pertinencia local, diversidad de los proyectos
educativos y participación de la comunidad: el Sistema
deberá contar con proyectos educativos diversos y
pertinentes a la identidad, necesidades e intereses de la
comunidad, respetando siempre los derechos humanos y la
convivencia democrática.
- Formación ciudadana y valores republicanos: el Sistema
promoverá en los estudiantes la comprensión del concepto
de ciudadanía y los derechos y deberes asociados a ella,
entendidos estos en el marco de una república democrática
y con el propósito de formar una ciudadanía activa en el
ejercicio y cumplimiento de estos derechos y deberes. En
particular, propenderá a difundir los valores republicanos,
entendiéndose por tales aquellos propios de la práctica
constante de una sociedad democrática, laica y pluralista,
esto es, respetuosa de toda expresión religiosa y los
derechos humanos reconocidos en la Constitución Política
de la República y en tratados internacionales suscritos y
ratificados por Chile.
- Integración con el entorno y la comunidad: el Sistema
se encargará de promover el desarrollo de conocimientos,
habilidades y valores que permitan a las personas y
comunidades contribuir a asegurar, desde sus propias
identidades, su supervivencia y bienestar, a través de una
relación creativa y constructiva con sus respectivos
entornos, reconociendo la interculturalidad según lo
establecido en el artículo 3, letra m del decreto con
fuerza de ley N° 2, 2009 del Ministerio de Educación. Para
ello, los establecimientos educacionales dependientes de los
Servicios Locales deberán propender a formar personas
conscientes de su individualidad y de pertenecer a una
comunidad y un entorno, promoviendo una cultura
participativa y democrática de paz, justicia y solidaridad,
comprometida con la conservación del medio ambiente.
ANEXO 2
Aprendizajes a partir de la instalación de los
primeros 4 SLEP
Para comprender la magnitud de esta reforma sin ningún
precedente igual en el mundo, se presenta la tabla 1, que
muestra la cantidad de servicios locales, comunas,
establecimientos y matrícula, así como la dotación.
Al año 2025 serán 70 SLEP repartidos entre las
regiones de Chile y 345 comunas, con más de un millón
doscientos mil estudiantes y más de 6000 establecimientos
educacionales, considerando los jardines infantiles. Los
SLEP serán rápidamente el sostenedor más grande del
país.
Es importante señalar que la Dirección de Educación
Pública (DEP) se creó al mismo tiempo que los 4 primeros
SLEP, lo que impidió un proceso de organización previa que
sin duda era necesario para la implementación adecuada del
Sistema desde sus inicios, lo que habría permitido una
dirección clara y el empoderamiento previo de la DEP.
A continuación, y a partir de la experiencia acumulada
durante los años 2018 y 2019, se detallan algunos
antecedentes del proceso de implementación. El estudio de
Seguimiento de procesos críticos en la transición de la
gestión de la educación pública de los municipios a los
SLEP, de octubre 2019 del CIAE, recogió estos aprendizajes
y entregó recomendaciones para la implementación de los
próximos SLEP.
1. Apoyo institucional y experiencia profesional.
a. Contar con los titulares definitivos de los cargos
directivos de la DEP y los SLEP.
b. Consolidar la confianza y el apoyo al nuevo sistema,
visibilizando aún más el rol de liderazgo del Mineduc.
c. Intensificar el apoyo a los SLEP a través de
orientaciones para su instalación.
d. Realizar acciones comunicacionales que informen
sobre la importancia de consolidar el sistema público de
educación.
2. Planificación anticipada en coordinación con
municipios.
a. Contar con una estrategia particular previo al
traspaso para lograr la coordinación.
b. Perfeccionar los vínculos interinstitucionales para
mantener las buenas prácticas previas.
c. Preparar sistemas de información sobre los
establecimientos que serán transferidos para facilitar la
entrega de apoyo a estos.
3. Desarrollo de confianza y acuerdos técnicos para la
cooperación interinstitucional.
a. Articular las instituciones integrantes del SAC y la
DEP para contribuir a fortalecer a los SLEP en su labor y
liderazgo educativo.
b. Promover la cooperación entre instituciones a nivel
territorial, mediante la construcción de acuerdos técnicos
y el desarrollo de la confianza.
c. Establecer procedimientos y lineamientos claros
mediante manuales y orientaciones sobre finanzas, gestión
de recursos humanos y apoyo territorial que se anticipen a
los problemas de los Servicios.
d. En el año de preparación, acordar modalidades de
trabajo, especialmente con directivos y profesores, como
también activar coordinaciones interniveles (ej.
DEPROV-SLEP- Establecimientos) para validar modelos de apoyo
a estos últimos.
4. Diseño institucional que equilibre las relaciones de
colaboración con autonomía en la gestión.
a. Establecer una relación sistémica de
interdependencia entre DEP y SLEP, que permita a los
Servicios actuar con autonomía en la gestión educativa de
los territorios.
b. Constituir los Comités Directivos y los Consejos
Locales representa un importante avance en esta dirección,
debiendo resolverse la tensión entre el actual rol
predominantemente asesor y la búsqueda de mayores
capacidades resolutivas.
c. Clarificar el rol de apoyo, conducción y
evaluación de la DEP, transferidas por el Mineduc por ley,
con el SLEP, estableciendo acuerdos respecto a las
decisiones que serán tomadas a nivel nacional y de aquellas
en las que se contará con mayor autonomía territorial.
d. Monitorear el funcionamiento de la institucionalidad
participativa recientemente instalada.
5. Condiciones para una gestión moderna de la educación
pública.
a. Revisar, en conjunto con DIPRES, la suficiencia de
dotación de personal en cada Servicio.
b. Generar manuales que identifiquen buenas prácticas
frente a problemas de procedimientos administrativos.
c. Transferir mayores competencias de gestión
administrativa y financiera desde los Servicios a los
establecimientos.
6. Formación y acompañamiento para el desarrollo de
capacidades profesionales.
a. Definir perfiles y contar con planes de desarrollo
profesional.
b. Promover un proceso de acompañamiento sistematizado
desde la DEP, transfiriendo enseñanzas acumulativas y
secuenciales, asociadas a las distintas fases de la
instalación.
c. Enfocarse en el desarrollo profesional de los
equipos docentes de los establecimientos educativos.
d. Avanzar hacia una gestión de mejoramiento basada en
la información.
7. Proceso de instalación que demuestra capacidad de
aprendizaje y mejora continua del sistema.
a. Generar planes de anticipación para el traspaso.
b. Explicar a la comunidad educativa los lineamientos y
fundamentos del nuevo Sistema, además de la gradualidad del
proceso.
c. Identificar las buenas prácticas de la gestión
educacional municipal, dando continuidad a los aspectos
valorados por la comunidad local.
d. Reforzar los equipos de avanzada, enfatizando en las
tareas comunicacionales, buscando involucrar a profesores,
estudiantes y padres.
8. Foco en la calidad: un nuevo modelo de apoyo
técnico-pedagógico y de gestión educativa.
a. Contar con personal de apoyo y programas de
fortalecimiento de capacidades que favorezcan los
aprendizajes, así como infraestructura y equipamiento
adecuados.
b. Clarificar un modelo de apoyo técnico-pedagógico y
de gestión educativa que permita diferenciarse de la
antigua administración municipal.
c. Clarificar, desde su instalación, las metas de
aprendizaje.
d. Involucrar a los distintos actores en el proceso de
aprendizaje.
e. Resguardar los procesos administrativos y
organizacionales, orientando su acción a la mejora de los
establecimientos, con foco en el logro de todos los
estudiantes y la entrega de apoyo diferenciado.
f. Incorporar activamente a los profesores y evaluar
cómo las estrategias se desplegarán efectivamente en la
sala de clases.
g. Generar un "banco de buenas prácticas".
h. Potenciar el trabajo en red entre establecimientos.
9. Mayor participación de profesores y comunidad escolar
en la toma de decisiones educativas.
a. Ampliar los espacios de participación a profesores
y comunidad escolar, de la misma forma como ha sido hasta
ahora con los directivos.
b. Mantener instancias de trabajo con los equipos
directivos.
c. Generar estrategias para involucrar a padres y
estudiantes en la nueva educación pública, alineando sus
expectativas con los lineamientos del cambio en curso.
10. Desafíos prioritarios del nivel de Educación
Parvularia: financiamiento y apoyo territorial.
a. Fortalecer la Educación Parvularia en su
incorporación a la reforma de la educación pública.
b. Definir un modelo de acompañamiento territorial
para los equipos de Educación Parvularia.
c. Generar formas de articulación con la oferta
pública de educación prebásica y básica.
d. Incrementar financiamiento de los jardines
infantiles.
e. Mayor participación de las directoras de jardines
infantiles y sus equipos profesionales y técnicos en la
construcción del proyecto de desarrollo territorial.
11. Evaluación de los logros y desafíos en la
instalación de la NEP.
a. Dar mayor transparencia a la evolución, logros y
desafíos del proceso de instalación de la Nueva Educación
Pública.
b. Elaborar programas y planes anuales con metas e
indicadores específicos por cada SLEP, realizándose un
monitoreo semestral y una cuenta pública anual de lo
comprometido, procurando generar información a nivel
territorial y de establecimiento.
Para la construcción de las líneas de acción de la
Estrategia Nacional, ENEP, se consideró la experiencia
acumulada, identificándose los procesos y subprocesos que
este cambio involucra, lo que permitió definir además de
los procesos y subprocesos, las actividades y plazos que el
traspaso requiere.
Con el aprendizaje de estos 2 años de instalación de
esta nueva política pública se ha ido modificando ando el
modelo de implementación, encontrándonos actualmente con
una versión 4.0 del modelo que considera 24 meses en
instalación propiamente tal a los que se adicionan los 9
meses aproximados de acompañamiento en la instalación del
consejo local. Cabe señalar que, en el año 2020, al cierre
de este documento, se está trabajando en una versión 5.0,
la que tendría integrados más aprendizajes acumulados.
ANEXO 3
Fases para el desarrollo del diagnóstico
El presente documento anexo aborda el proceso de
desarrollo del diagnóstico, el cual se realizó en fases
consecutivas y recursivas, de forma de integrar las diversas
fuentes de información disponibles, contemplando la
recopilación de antecedentes, síntesis y consolidación.
1. Recopilación de antecedentes: se escogen las
fuentes de datos e información pertinente a los propósitos
del diagnóstico.
2. Síntesis del diagnóstico: se analiza y concluyen
los principales hallazgos, junto con construir las
propuestas centrales del diagnóstico.
3. Consolidación del diagnóstico: se integra la
información y se desarrollan en profundidad las
problemáticas definidas en la fase anterior.
PRIMERA FASE: RECOPILACIÓN DE ANTECEDENTES
La primera fase del diagnóstico contempló la
revisión de los antecedentes documentales con los que
contaba la DEP y que habían sido recopilados y/o encargados
con motivo de la preparación de la ENEP, según se indica
en el documento de trabajo "Propuesta de Avance Primera
Estrategia Nacional de Educación Pública, 2018-2027":
"...era necesario contar con información relevante
sobre el sistema educacional proveniente de distintas
fuentes, como la información oficial provista por las
instituciones que componen el Sistema de Aseguramiento de
Calidad (Mineduc, Agencia de Calidad, Superintendencia y
Consejo Nacional de Educación); información provista por
organismos internacionales (Unesco, OCDE, Unicef, entre
otros); así como también investigaciones nacionales e
internacionales que presentan y describen los nudos
críticos y desafíos".
Con los antecedentes recopilados ya existentes y
propios que la comisión 2019 reunió, se conformó un
cuerpo de documentos que fue revisado, analizado y
sintetizado con el fin de iniciar la identificación del
problema central, causas y efectos a abordar en la ENEP.
Para ordenarlos se siguió la clasificación indicada en el
documento de trabajo "Propuesta de Avance Primera Estrategia
Nacional de Educación Pública, 2018-2027", adaptándola al
contexto de trabajo llevado a cabo por la comisión 2019 a
cargo de la ENEP:
Criterios de ordenamiento de las fuentes de
información:
1. Antecedentes de las instancias participativas: para
la elaboración de la primera Estrategia Nacional de
Educación Pública, tal como lo establece el artículo 6 de
la Ley 21.040, se deben considerar procesos participativos
de consulta a las comunidades educativas y también a
expertos, académicos y otras personalidades relevantes del
ámbito educacional, de manera que a través de la
Resolución Exenta N° 422 del 12 de junio de 2018, la
Dirección de Educación Pública estableció las distintas
instancias participativas de levantamiento de información
que permitirían contribuir a la elaboración de la
Estrategia a partir de la experiencia, experticia,
trayectoria y visiones de diversos actores educacionales,
tanto a nivel de diferentes áreas del Sistema como de las
propias comunidades educativas.
Instancias participativas que contribuyeron con
antecedentes a considerar en la etapa de diagnóstico:
1. Consulta en línea y jornadas de reflexión
"Construyendo Educación Pública" (2017).
2. Comité Consultivo
3. Diálogos técnicos
4. Diálogos temáticos
5. Consulta pública online
6. Aportes de los SLEP para la ENEP
2. Información oficial: es aquella provista por el
Sistema de Aseguramiento de la Calidad (Mineduc, Agencia de
Calidad, Superintendencia de Educación y CNED), como
también información oficial provista por otros organismos
intersectoriales, Junaeb, Mds entre otros.
3. Datos de organismos internacionales: son aquellos
datos emitidos por la Unesco, OCDE, Banco Mundial, UNICEF y
CINTERFOR.
4. Publicaciones académicas: se seleccionaron según
su relevancia, diseño, ámbito y fecha de publicación, de
modo que las publicaciones académicas que se consideran
para el análisis son artículos indexados en revistas
nacionales e internacionales; de diseño metodológico
cuantitativo y mixto, de un período de publicación entre
2010 y 2019, y que analizan solo nuestro sistema educacional
y/o en perspectiva comparada, para finalmente cuidar
también el balance técnico-político de las publicaciones.
SEGUNDA FASE: SÍNTESIS DEL DIAGNÓSTICO
La segunda fase contempló una síntesis de los
antecedentes y las principales conclusiones de la primera
etapa del diagnóstico, para lo cual se utilizó una
metodología de marco lógico que se comprende a partir de
la Teoría del Cambio. Esta metodología permitió al equipo
a cargo del diseño de la ENEP llevar a cabo el proceso de
conceptualización e identificación del problema central
del sistema educativo, sus causas y efectos (situación
inicial), para luego visualizar la situación que se espera
alcanzar. Para el análisis de la situación inicial se
utilizaron los antecedentes recopilados en la primera fase
del diagnóstico, es decir, los resultados de las instancias
participativas, las fuentes de información oficial y los
datos de organismos nacionales e internacionales.
Del conjunto de temáticas y resultados identificados y
seleccionados de acuerdo con su relevancia se logra
consensuar el problema central del diagnóstico, el que se
define de la siguiente forma:
La calidad y equidad del sistema de educación pública
es insuficiente para ofrecer igualdad de oportunidades a
todos los estudiantes.
Una vez consensuado el problema central del
diagnóstico con sus temáticas y resultados asociados, se
sistematiza y sintetiza el análisis del diagnóstico de la
siguiente forma:
- Las temáticas identificadas se denominan causas
directas del problema central, que a su vez agrupan un
conjunto de dimensiones denominadas causas indirectas.
- Los resultados identificados se denominan efectos
directos y efecto final del problema.
Así, se logra configurar el árbol del problema, que
en definitiva representa la problemática a abordar en la
ENEP, del que deriva el árbol de objetivos, instrumento que
permite una primera mirada de cómo abordar la problemática
del sistema educativo de una forma sistémica, con miras a
establecer una estrategia de solución. De esta forma, el
árbol de objetivos se constituye en una herramienta para
guiar el diseño de la ENEP.
TERCERA FASE: CONSOLIDACIÓN DEL DIAGNÓSTICO
La tercera fase del diagnóstico consistió en la
consolidación en un documento escrito, integrando las fases
1 y 2 del proceso de diagnóstico, vale decir, la
incorporación de la información recopilada y los productos
elaborados en la fase de síntesis del diagnóstico.
ANEXO 4
Situación actual del sistema educacional
Tal como es expuesto de manera extensa en el Anexo 5,
acorde con el artículo 6 de la Ley 21.040, las dificultades
y problemáticas que debía abordar esta primera Estrategia
Nacional de Educación Pública fueron levantadas desde
diversas instancias participativas que consideraron la
experiencia, experticia, trayectoria y visiones de diversos
actores educacionales, y cuyos resultados fueron
complementados con la evidencia recogida en el tiempo y las
recomendaciones realizadas por otros organismos y estudios
relevantes. Las instancias participativas diseñadas por la
DEP que contribuyeron con antecedentes y con el diagnóstico
de las principales dificultades del sistema educativo
chileno, fueron:
La gráfica del árbol muestra las causas directas e
indirectas que explican el problema central, como también
el conjunto de efectos que esta problemática ha producido.
A su vez y por medio de colores asignados, la gráfica
muestra las fuentes de información desde las cuales se
levantaron estas causas. Esta herramienta del marco lógico
permitió alcanzar acuerdos sobre la situación o problema
central.
Sin duda, los problemas de los que adolece nuestro
sistema educativo responden a causas multifactoriales e
interdependientes. Diversos indicadores de desempeño de los
establecimientos públicos así lo reflejan.
Con la finalidad de facilitar el análisis y la
comprensión de los principales focos que requieren ser
abordados por la Primera Estrategia Nacional de Educación
Pública, la caracterización del sistema educativo actual,
los problemas diagnosticados -tanto en la gestión
pedagógica como en la gestión administrativa- y la
evidencia que los sustenta, han sido agrupados de acuerdo a
los indicadores que se disponen para evaluar a cada uno de
los actores y al sistema en general.
Indicadores de resultados de aprendizaje de los
estudiantes
PISA
A nivel internacional, desde el año 2000 Chile
participa en el Programa Internacional para la Evaluación
de Estudiantes (PISA). Desde la primera medición, el país
ha experimentado una mejora, aunque dicha tendencia se
concentró en los primeros años, con un declive en la tasa
experimentada entre 2009 y 2018 (OCDE, 2019a).
Tal como muestra la tabla 2, en dicho programa, los
estudiantes chilenos tienen un mejor desempeño que los
países de la región participantes, pero se encuentran por
debajo del puntaje promedio de los estudiantes de los
países de la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE) y de países con PIB per
cápita similares, como Croacia, Hungría, Polonia y
Portugal.
En efecto, Chile obtuvo un promedio de 452 puntos en
PISA de Lectura 2018, resultado menor al promedio de la OCDE
(487), pero con el cual, por un lado, se posiciona por sobre
31 países, incluidos todos los países de Latinoamérica y,
por otro lado, por debajo de otros 41 países de los
sistemas educativos evaluados. En Chile, la proporción de
estudiantes bajo el Nivel 2 es mayor a la de la OCDE, pero
inferior a la de todos los demás países latinoamericanos
participantes en PISA. Estar bajo nivel 2 se asocia a
dificultades en el logro de metas futuras relacionadas con
estudios o una buena carrera laboral y quienes no logran
este piso mínimo, enfrentan una condición actual y futura
desfavorable y la mayoría de ellos tendrá dificultades
para continuar sus estudios, desarrollar carreras y ejecutar
trabajos que les sean satisfactorios. Por ello, es
importante centrar los esfuerzos para movilizar a los
estudiantes hasta el Nivel 2 como mínimo, dado que a partir
de dicho nivel demuestran las competencias básicas para
desempeñarse de manera eficiente en la sociedad actual.
Uno de los principales factores identificados por PISA
y asociados a los resultados de Lectura, es el nivel
socioeconómico y cultural de los estudiantes y el promedio
del establecimiento, que mientras más alto sea el primero,
mejores son los resultados (15 y 22 puntos más,
respectivamente).
En tanto, Chile obtuvo un promedio de 417 puntos en
Matemática, resultado por debajo del promedio de la OCDE
(489) y equivalente al resultado de Kazajstán, Moldavia,
Bakú (Azerbaiyán), Tailandia, Uruguay y Catar. A su vez,
es mayor al de 18 países participantes y menor al de otros
53 y significativamente mayor al promedio de los países
latinoamericanos participantes (387). Sin embargo, más de
la mitad de los estudiantes de 15 años en Chile (51,9%) no
ha desarrollado competencias matemáticas mínimas (Nivel
2), siendo el área más débil para Chile entre las que
evalúa PISA, con una proporción de estudiantes bajo el
Nivel 2 mucho mayor al promedio de la OCDE.
Por su parte, en Ciencias Chile alcanzó 444 puntos,
resultado menor al promedio de la OCDE (489) y equivalente
al de Serbia, Chipre y Malasia, siendo superior a 30 de los
sistemas evaluados y menor a otros 44. El puntaje de Chile
es significativamente mayor que el promedio de
Latinoamérica (403) y en esta área, aproximadamente un
tercio de los estudiantes de 15 años (35,3%) no ha
alcanzado las competencias científicas mínimas (Nivel 2),
siendo la proporción de estudiantes bajo dicho nivel mayor
al promedio de la OCDE, pero inferior a la de todos los
demás países de la región.
Es importante considerar los efectos que las
diferencias socioeconómicas tienen sobre el desempeño de
los estudiantes chilenos en PISA. En la última medición,
aquellos pertenecientes a los grupos más aventajados en
términos socioeconómicos obtuvieron 87 puntos más que los
menos aventajados (OCDE, 2019a), a lo que se suma que el
nivel socioeconómico resulta ser un predictor relevante del
logro: el 16% de la variabilidad de los puntajes en
Matemática y el 14% en el caso de Ciencias se explican por
el estatus socioeconómico de los estudiantes (OCDE, 2019a;
Schleicher, 2019).
Ello es un factor importante, puesto que como ha sido
indicado por la literatura (Bellei et al., 2018), las
diferencias entre los puntajes alcanzados por estudiantes de
establecimientos municipales respecto a quienes estudian en
establecimientos privados es marginal cuando se incluye en
el análisis la variable estatus socioeconómico de los
estudiantes; por lo tanto, dos alumnos de dependencia
pública o particular subvencionada no muestran diferencias
significativas en los resultados cuando se incluye dicha
variable.
ESTÁNDARES DE APRENDIZAJE
Los Estándares de Aprendizaje son referentes que
describen lo que los estudiantes deben saber y poder hacer
para demostrar, en las pruebas SIMCE, determinados niveles
de cumplimiento de los Objetivos de Aprendizaje definidos en
las Bases Curriculares. Estos estándares permiten
categorizar el aprendizaje de los estudiantes en tres
niveles: Adecuado, Elemental e Insuficiente.
Los resultados Simce 2018 no mostraron diferencias
significativas respecto de los años anteriores, si bien en
Lectura 4° básico se pueden observar avances, tal como lo
muestran los Gráficos 1 y 2.
Otro aspecto relevante es la brecha de resultados que
existe de acuerdo con el grupo socioeconómico. Si bien en
la última década la brecha se ha reducido, la diferencia
sigue siendo significativa. La Figura 9 muestra que, tanto
en Lectura como en Matemática, los estudiantes de 4°
básico de escuelas de GSE alto se posicionan con mayor
frecuencia en el Estándar de Aprendizaje Adecuado y, en
general, con un promedio Simce mayor que el resto de los GSE
en ambas pruebas. Así, mientras el 70% de estos se
encuentra en esta categoría, solo un 28% de los estudiantes
de GSE bajo se ubica en el nivel Adecuado, cuando se trata
de Lectura. En Matemática se replica este fenómeno con un
55% de estudiantes de GSE alto con resultados Adecuados, en
contraste con el 11% de los estudiantes de GSE bajo.
La distribución de la matrícula de acuerdo con los
Estándares de Aprendizaje da cuenta de una diferencia de
casi diez puntos porcentuales en el nivel Insuficiente entre
la oferta municipal y la particular subvencionada en
Matemática en 4° básico, como muestra la Tabla 3.
A su vez y aunque la magnitud es menor, también se
registran diferencias en los niveles Elemental y Adecuado en
Matemática, con una menor proporción de estudiantes de la
educación municipal que logra tales estándares en
comparación con la provisión particular subvencionada.
TITULACIÓN DE EDUCACIÓN TÉCNICA PROFESIONAL
Uno de los objetivos más relevantes de la Educación
Media Técnico-Profesional (EMTP) es que los estudiantes
logren titularse de la especialidad que han cursado,
convirtiéndose la titulación en uno de los indicadores del
término exitoso de la práctica profesional. Por tanto,
indica que, en el marco de la educación
técnico-profesional, su proceso de aprendizaje ha sido
completado satisfactoriamente.
En 2017, un 25% de los egresados 2016 de la EMTP no se
había titulado, sin embargo, a nivel nacional la educación
municipal logró aumentar en un 21% los titulados de la
EMTP, 16 puntos porcentuales menos que el sector particular
subvencionado. Por su parte, el desempeño de los
establecimientos educacionales del sector municipal en los
territorios que comprenden los primeros once SLEP ha sido
inferior al del total nacional para el sector. De hecho,
para las cohortes 2018 y 2019 el porcentaje de egresados que
se ha titulado disminuyó en 5% y 14%, respectivamente.
ASISTENCIA
La asistencia es un elemento clave en los aprendizajes
de los estudiantes y sus trayectorias educativas, así como
uno de los aspectos críticos para la sostenibilidad del
Sistema, al igual que la matrícula que se verá más
adelante.
¿Cómo se identifica el rango de asistencia?
Dependiendo del % de días asistidos.
La evidencia existente demuestra que el ausentismo
crónico afecta de modo significativo el rendimiento
académico, la adquisición de habilidades y la convivencia
escolar, incluso desde la Educación Parvularia, siendo un
predictor relevante tanto de desempeño como de deserción.
Sin embargo, al ver la variación interanual de la
matrícula pública en los territorios que componen las tres
primeras cohortes de SLEP, es clara la tendencia a la
mejora. Así, entre 2013 y 2018 los estudiantes de la
primera cohorte que tuvieron una asistencia destacada (más
de 97% en el año) aumentaron en un 41%, mientras que
aquellos con inasistencia grave disminuyeron en un 21%
durante el mismo período. Si bien en menor magnitud, es
posible ver esta tendencia en la matrícula pública de
todos los territorios que ingresarían durante la primera
etapa de puesta en marcha del Sistema.
EXCLUSIÓN ESCOLAR Y DESERCIÓN (2)
La exclusión educativa es un fenómeno complejo, en el
cual diversos factores (a nivel individual, familiar,
social, material, cultural, del contexto de los
establecimientos y de la experiencia en la trayectoria
escolar) llevan a que un niño, niña o joven sea apartado
del sistema escolar. Esto tiene consecuencias no solo para
la persona sino también para la sociedad. El concepto de
exclusión escolar abarca tanto la deserción escolar como
la desescolarización. La deserción se refiere a los
estudiantes que han ingresado al sistema, pero que, por
diversos factores, lo abandonan sin obtener las credenciales
mínimas; y, en el segundo caso, alude a los niños y
jóvenes que nunca han ingresado a la educación formal
(Bonomelli et al, 2020).
La deserción es el hito del abandono, a partir de un
progresivo distanciamiento con el espacio escolar
(González, 2006) causado por el proceso de la exclusión
educativa, donde tanto el sistema como la familia son los
que inciden en la decisión del niño, niña o joven de
dejar de asistir. Son los factores externos a la escuela que
los van "sacando fuera", sumados a los factores
intra-escuela que los "empujan hacia afuera", los elementos
que generan un proceso de desvinculación paulatina del
estudiante con el establecimiento, el cual los lleva a
"caerse del camino" (Valenzuela et al., 2019). Entre los
factores que contribuyen a ella se encuentran la asistencia,
la repitencia, el rendimiento, el nivel socioeconómico, y
el entorno social y familiar.
El documento "Medición de la exclusión escolar en
Chile" (Bonomelli et al, 2020) publicado por el Centro de
Estudios del Mineduc, aporta a la conceptualización y al
análisis de esta problemática en Chile, a través de las
diversas mediciones, desagregadas por sexo, zona
geográfica, regiones, niveles educativos (cursos) y otras
variables relevantes, según la disponibilidad de datos de
las distintas fuentes de información empleadas.
La definición de deserción debe considerar para la
medición el horizonte temporal que desea medirse, el rango
de edad teórico de ingreso y egreso del sistema escolar, y
los programas complementarios de finalización de estudios,
entre otras variables relevantes. En este sentido, para
medir la deserción escolar se pueden abordar tres
indicadores importantes: la tasa de incidencia o evento, la
tasa de prevalencia o estado y la tasa de cohorte o
longitudinal. Cada una de estas medidas considera un
universo distinto de estudiantes y horizontes diferentes de
tiempo, de modo que constituyen aproximaciones
complementarias a esta problemática. Por lo tanto, de
acuerdo con la medida empleada la deserción escolar varía
en su magnitud. La tasa de incidencia generalmente presenta
las menores tasas, la tasa de prevalencia valores
intermedios, y la de cohorte muestra las mayores magnitudes.
Este planteamiento se observa en el siguiente gráfico, en
donde se reúnen las diferentes mediciones. Es importante
mencionar que, si bien las tasas se muestran en un mismo
gráfico, no necesariamente son comparables, ya que la tasa
de incidencia revisa a quiénes salen del sistema de un año
a otro, mientras que la longitudinal, por ejemplo, contempla
el acumulado de los estudiantes que, habiendo cursado 1°
básico el año 2006, no se encuentran 12 años después en
el sistema.
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(2) Deserción global: corresponde a los estudiantes que se
salieron del sistema escolar como un todo, sin presentar
matrícula ni en el sistema regular de niños y jóvenes ni
en el sistema de adultos.
Deserción del sistema regular: considera a los
estudiantes que se salieron del sistema escolar de niños y
jóvenes, aun cuando hayan continuado sus estudios en el
sistema de adultos.
La tasa de incidencia(3) comprende a aquellos
estudiantes que, habiendo sido parte del sistema en el año,
no se encuentran matriculados al siguiente. Al observar las
tasas de incidencia por el tipo de dependencia
administrativa de los establecimientos educacionales, se
evidencia que durante los últimos tres años se ha
mantenido estable al considerar la totalidad del sistema.
Aun así, reducir la deserción puede ser entendida como un
indicador tanto de la eficacia del Sistema, como de la
adecuación de la oferta educacional a las necesidades de
los estudiantes y sus familias.
Dado el contexto actual del país, donde la cantidad de
inmigrantes internacionales ha crecido casi cuatro veces
entre el 2002 y el 2017 (INE, 2018), es interesante utilizar
el CENSO 2017 para revisar la situación de la deserción
diferenciando migrantes y no migrantes. Al respecto, se
encuentra que los estudiantes inmigrantes presentan mayores
tasas de deserción. En el gráfico 21 se muestra la
magnitud de la deserción entre los inmigrantes, mostrando
la tasa de prevalencia según año de llegada a Chile. En
ellos, se observa que la tasa es muchísimo mayor para
quienes llevan menos años en Chile. Entre quienes arribaron
el 2016 y 2017 a Chile, la tasa de prevalencia bordea el 17%
y 20% respectivamente, mientras que para inmigrantes que
llegaron 10 años antes (2006-2007), este indicador está
entre 6% y 7%.
Tasa de prevalencia – Datos administrativos
La tercera y última medida de prevalencia utiliza
datos administrativos del MINEDUC. En este caso, se calcula
la proporción de estudiantes que figuran en el sistema al
menos un año en el período 2004-2017 y que, sin haber
egresado de 4° medio, no se encuentran matriculados el
2018. Esta forma de calcular la tasa de prevalencia utiliza
datos administrativos del MINEDUC, siguiendo año por año a
cada estudiante, y determinando así el número "acumulado"
de desertores, esto es, la cantidad de alumnos actualmente
fuera del sistema, pero que alguna vez estuvieron.
En la tabla 29 se muestra la cantidad de niños y
jóvenes que ha desertado y la tasa correspondiente al
utilizar datos administrativos para calcular la tasa de
prevalencia. El número de desertores asciende a 296.202, lo
que corresponde a un 5,8% del total de estudiantes que se
registran algún año en el sistema, y que al 30 de abril
del 2018 se encuentran en el rango etario 5-24.
En cuanto a los niveles en los que fueron registrados
por última vez los estudiantes antes de desaparecer de los
registros administrativos, se observa que la deserción más
alta se produce en Educación Básica de adultos. Dado que
se incluye únicamente a personas de 5 a 24 años,
podríamos concluir que existen niños, niñas y jóvenes
que, sin terminar la educación regular básica, optan por
estudiar en la modalidad de EPJA; y que un alto porcentaje
de ellos termina por desertar. La Educación Media de EPJA y
la educación especial también presentan altos porcentajes
de deserción (sobre el 20%), mientras que la deserción de
niveles regulares ocurre principalmente en Educación Media
TP, luego en Educación Básica y por último en Educación
Media HC.
Al desagregar por dependencia administrativa, se
considera la del último establecimiento en que se tiene
registros de cada desertor, y se toma en cuenta la
dependencia vigente en el mismo año en que el estudiante
abandonó el sistema. De este modo, si un establecimiento
fue particular subvencionado desde el 2004 y pasó a
particular pagado el 2017, a quienes abandonan el sistema o
egresan de dicha escuela entre el 2004 y 2016 se les imputa
la dependencia particular subvencionada, pero quienes
desertan o egresan un año después, o están matriculados
en ese mismo establecimiento al 2018, se asocian al conjunto
de establecimientos particulares pagados. Se observa que la
dependencia con mayor deserción bajo este método de
cálculo es la dependencia municipal, con una tasa de 8%,
comparada con un 3,6% de los Centros de Administración
Delegada (CAD), dependencia con la menor tasa de todas.
En síntesis, al analizar la deserción escolar a
través de la tasa de prevalencia utilizando distintas
fuentes de información (encuesta CASEN, CENSO 2017 y bases
de datos administrativos dispuestas por el MINEDUC), es
posible verificar que los resultados son bastante similares
entre estas tres medidas, especialmente al contrastar las
cifras obtenidas a partir del CENSO con aquellas estimadas
en base a datos administrativos. Este ejercicio comparativo
resulta útil para validar diagnósticos futuros sobre la
magnitud de la deserción escolar en Chile utilizando datos
administrativos, considerando que el CENSO y la encuesta
CASEN no se realizan todos los años, mientras que la
problemática tratada requiere de un seguimiento continuo.
La población de 5 a 24 años que ha desertado del
sistema, considerando los resultados arrojados al utilizar
CASEN y CENSO, oscila entre 257.507 y 285.754 para el 2017.
Esta cifra, acorde a los registros administrativos del
MINEDUC, llega a 296.202 estudiantes para el 2018. Tomando
en cuenta los tres indicadores mencionados, la tasa de
prevalencia oscila entre 5,1% y 5,8%, concentrándose en
edades más altas.
Para los rangos etarios de 18-21 y 22-24 años, la tasa
de prevalencia está entre 10,3% y 13,2% aproximadamente,
mientras que en tramos de menor edad se encuentra por debajo
del 4,2%. La tasa de prevalencia estimada es mayor para
hombres que para mujeres en todos los rangos de edad
contemplados, y se evidencia una heterogeneidad considerable
según el territorio en que habita el estudiante, tanto
entre zonas rurales y urbanas como a nivel de región.
La encuesta CASEN 2017, cuyo objetivo principal es
describir a la población según aspectos socioeconómicos,
permite desagregar según quintil de ingresos y pobreza
multidimensional. Es posible notar que, dentro del conjunto
de personas en situación de pobreza multidimensional, la
tasa de prevalencia es 11 puntos porcentuales mayor que la
tasa estimada para personas que no están en dicha
condición. Este tipo de análisis refleja la complejidad
del fenómeno y la pertinencia de un sistema de alerta
temprana que permita identificar oportunamente a los
estudiantes en riesgo de deserción escolar, tal como en
Chile ya se ha iniciado.
El CENSO 2017, por su parte, proporciona información
confiable para identificar a los inmigrantes, de manera de
poder estudiar por separado a este grupo. En el tramo de
edad 5-24, la tasa de prevalencia para inmigrantes es de
13,4%, comparado con un 5,5% para el resto de la población.
Por otra parte, se observa que los extranjeros que arribaron
el 2016 o 2017 tienden a presentar tasas de deserción y
desescolarización mucho más altas que aquellos que llevan
un tiempo más largo en el país.
Si bien las políticas de los últimos han mostrado
avances, no hay una política pública que se haga cargo de
la exclusión y la deserción escolar. Hasta ahora, estas
han buscado mantener a los estudiantes en el sistema, más
que reintegrar a aquellos que por diversos motivos han
desertado. Ejemplo fue el programa "Liceo para todos" entre
los años 2000 y 2006, donde se vinculaba lo pedagógico con
el ámbito psicosocial; la subvención que se entrega a
programas que apoyan a los estudiantes en riesgo, como por
ejemplo, la beca de apoyo a la retención; los programas de
nivelación como el EPJA, "Educación de personas jóvenes y
adultas", dependiente de Mineduc y desde 2016, el fondo de
reinserción para escuelas que realizan adaptaciones
pedagógicas y acciones psico-socio-formativas que
garanticen la trayectoria educativa. Sin embargo, no existe
una categoría oficial, como tampoco se ha avanzado en el
marco legal que permita reconocer estos establecimientos.
Por tanto, se requiere entonces de una mirada global,
sistémica y dirigida a esta realidad.
En este marco, un desafío importante de la educación
chilena y en especial la educación pública dice relación
con las dificultades que ha demostrado para retener y
motivar a grupos específicos de alumnos vulnerables a
completar su educación obligatoria y continuar sus
estudios. Parte de esta falencia se explica por la reducida
adecuación a los intereses y circunstancias de los
estudiantes que atiende el sector público. En consecuencia,
muchos de ellos experimentan itinerarios educativos
incompletos, fragmentados y de diversa calidad y un caso
particularmente complejo es el de aquellos que abandonan sus
estudios.
Como se mencionó con anterioridad al analizar la
relación que tiene el ausentismo escolar con los bajos
resultados de aprendizaje, este factor es un predictor
importante de la deserción escolar. De acuerdo con una
Investigación sobre Ausentismo Crónico en colegios
públicos realizada en el Estado de Utah en 2012, las
probabilidades de desertar casi se duplican por cada año
que un alumno tiene ausentismo escolar en Educación Media.
FORMACIÓN CIUDADANA
Según el Primer Estudio Nacional de Formación
Ciudadana, uno de cada tres estudiantes no considera la
democracia como la mejor forma de gobierno, mientras uno de
cada tres alumnos considera que la violencia o la fuerza
física son medios para lograr lo que uno quiere, en
desmedro de lograr la paz por medio del diálogo y la
negociación(5).
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(5) Primer Estudio Nacional de Formación Ciudadana. 2019.
En la versión 2018, el Informe Nacional de la Calidad
de la Educación plantea la formación ciudadana de los
estudiantes como un desafío educativo para la política
pública y los establecimientos educacionales del país. Los
resultados del Estudio Internacional de Educación Cívica y
Ciudadana (ICCS por su sigla en inglés, 2016) dan cuenta de
los escasos conocimientos cívicos de los estudiantes
chilenos, que obtuvieron un puntaje significativamente más
bajo que el promedio internacional. Aun cuando al contrastar
con los países latinoamericanos Chile se encuentra bien
posicionado, llama la atención que nuestro país no ha
tenido cambios desde la medición del año 2009.
En medio de los desafíos que enfrentan las democracias
en Latinoamérica y el resto del mundo, y ante la
disminución del valor que se le otorga a la democracia en
la región (Latinobarómetro, 2018), la formación ciudadana
de nuestros estudiantes se hace aún más relevante. La
escuela es un espacio fundamental para la formación
ciudadana de niños, niñas y jóvenes. El conocimiento
sobre nuestro sistema sociopolítico; la promoción de la
participación; el desarrollo de actitudes de respeto,
tolerancia, cooperación y aceptación del otro; y la
transmisión del valor del sentido de comunidad, deben tomar
mayor fuerza en el sistema educativo chileno, para trabajar
por la cohesión social que permite a una comunidad
funcionar verdaderamente como tal.
Al igual que en la mayoría de los aspectos analizados
en torno a nuestro Sistema, en los resultados de este primer
estudio nacional, se constatan diferencias de género en el
conocimiento cívico de los estudiantes (las mujeres
obtienen mejores resultados con 41 puntos de diferencia),
diferencias socioeconómicas (con 99 puntos de diferencia
entre el grupo socioeconómico alto y el GSE bajo) y
diferencias territoriales (puntaje promedio más alto en la
Región Metropolitana y la Región del Biobío), entre otras
variables que se analizan.
Indicadores que evidencian resultados de los docentes
SISTEMA DE EVALUACIÓN DOCENTE
Si bien hay diversos aspectos que influyen en el
aprendizaje de los estudiantes, el trabajo que realizan los
equipos profesionales en los establecimientos es el factor
más importante, con un impacto mucho más directo que
aspectos como el presupuesto, el currículum, la
fiscalización y la gobernanza. Tanto la evidencia nacional
como internacional demuestra la clara relación que existe
entre las competencias docentes y los resultados de
aprendizaje obtenidos por los estudiantes. Por este motivo,
contar con profesores, directivos y asistentes de la
educación capaces de generar aprendizajes significativos es
crítico para el éxito de la Nueva Educación Pública y
uno de los grandes desafíos de nuestro Sistema.
En el caso de los profesores, una forma de identificar
las capacidades con las que cuenta el sistema es a través
de la información que entrega el nuevo Sistema Nacional de
Desarrollo Profesional Docente, que los categoriza en
función de sus años de experiencia y los resultados
obtenidos en la Evaluación Docente. La carrera docente
cuenta con cinco tramos de desarrollo y uno provisorio.
En el tramo provisorio, denominado "Acceso", se ubican
los profesores que no cuentan con resultados vigentes en
instrumentos de evaluación del Mineduc y tienen al menos 4
años de experiencia profesional. Para avanzar en la Carrera
docente, estos profesores deben iniciar su participación en
el Sistema de Reconocimiento.
Hay tres requisitos para la progresión:
1. El tramo previo
2. Los años de experiencia
3. Los resultados en el sistema de reconocimiento que
está compuesto por dos instancias evaluativas: portafolio
(con categorías de logro de A a la E) y una prueba de
conocimientos (con resultados de A a la D).
La evaluación docente se realiza mediante cuatro
instrumentos:
1. Portafolio
2. Entrevista evaluadora par
3. Autoevaluación
4. Informe de referencia de terceros
Al finalizar la evaluación, se establecen distintos
niveles de desempeño:
La evidencia encontrada en el estudio de la Agencia de
Calidad de la Educación que evalúa el efecto de la
exposición de los estudiantes a buenos profesores en sus
resultados académicos identifica una relación entre la
Evaluación Docente de un grupo de profesores y el
desempeño de sus alumnos en Simce 8° básico. Es así como
la relación identificable entre el desempeño de un
profesor, medido por el resultado del portafolio de su
Evaluación Docente y los resultados de aprendizaje de los
estudiantes, medidos por su desempeño en la evaluación
Simce 8º básico 2014, da cuenta que los alumnos que
tuvieron clases entre 5º y 8º básico con profesores de
buen desempeño en el portafolio de la Evaluación Docente
presentan mejores resultados en la prueba Simce en
comparación con aquellos que tuvieron una menor exposición
a profesores con buen desempeño.
La diferencia en el puntaje varía entre 2 y 9 puntos,
dependiendo del tratamiento experimentado, no obstante, las
mayores diferencias se dan cuando el grupo que no ha tenido
exposición a docentes con buenos resultados. En este
sentido, es igualmente favorable que los estudiantes tengan
al menos un año de clases con un docente cuyos resultados
en la Evaluación Docente sea competente o destacado.
Por su parte, en Simce de Lectura de 8º básico, se
constata un efecto positivo y significativo relacionado a la
mayor exposición a docentes con buenos resultados. En
efecto, aquellos alumnos que tuvieron clases uno o más
años con un profesor con resultados competente o destacado
en la Evaluación Docente, tienen entre 2 y 4 puntos más
que un niño que no estuvo expuesto a este tipo de docentes.
En el caso de Matemática, las diferencias van entre los 2 y
7 puntos en la evaluación Simce.
De lo anterior se puede inferir que un profesor con
buen desempeño en el portafolio de la Evaluación Docente
puede hacer la diferencia entre dos grupos de estudiantes
similares en todas sus características personales,
socioeconómicas y de contexto educacional. Ello constituye
un hallazgo importante para la política pública, por
cuanto se puede inferir que la asignación de docentes con
buen desempeño a establecimientos cuyos estudiantes en
promedio presentan una mayor vulnerabilidad, permitiría la
mejora de sus resultados de aprendizaje y, por ende, una
reducción de las brechas existentes. En esta misma línea,
incentivar que los profesores con buen desempeño ejerzan la
docencia en establecimientos con GSE bajo también
apuntaría a la reducción de brechas de aprendizaje y como
ya se ha señalado, es donde su práctica pedagógica puede
generar mayor impacto.
En definitiva esta evidencia muestra la relevancia que
existe entre el desempeño eficaz de los docentes medido por
el portafolio y los resultados a los que pueden llegar sus
estudiantes, que son expuestos a más años de enseñanza
con buenos profesores. (Agencia de Calidad de la Educación,
2015).
Un indicador del espacio de mejora existente entre los
docentes del sector público dice relación con aquellos
que, cumpliendo con los requisitos de experiencia
profesional para estar en el nivel Avanzado, se encuentran
en tramos previos.
Como lo muestra la Tabla 23, el 100% de quienes se
encuentran en el tramo Temprano cumplen con el requisito de
dos o más bienios de experiencia profesional necesario para
poder estar clasificado en el tramo Avanzado. Puesto que los
tres primeros tramos corresponden al 55% de los docentes en
el sistema (Mineduc, 2018c), es posible visualizar un
número reducido de profesores que logra desempeños
adecuados en la Evaluación Docente, lo que se replica en
los territorios de los 11 primeros SLEP. Todo lo anterior
sugiere la necesidad de acompañarlos en el desarrollo de
las capacidades que les permita entregar una mejor
formación y avanzar en su desarrollo profesional continuo.
TRAYECTORIAS
A lo anterior se suma que las trayectorias laborales de
los docentes se caracterizan por una alta rotación, lo que
tiene un impacto en la calidad de la enseñanza que reciben
los estudiantes. Como muestra la evidencia, la exposición
prolongada a profesores con altas competencias aumenta los
niveles de logro académico de los estudiantes (Agencia de
Calidad, 2015).
En el caso chileno, es posible ver que 3 de cada 10
docentes que entran por primera vez al mercado laboral dejan
su trabajo un año después, mientras que al considerar a
aquellos que rotan al tercer año, el porcentaje sube al
51%. Entre las razones para ello se encuentran las
condiciones de trabajo, donde el 43,8% de quienes cambian al
primer año de trabajo corresponde a los profesores con
contratos de menos de 29 horas semanales; mientras que, en
relación con el nivel de enseñanza, del total de quienes
cambian de trabajo al primer año, el 55% corresponde a
docentes del ciclo básico (Carrasco, Godoy y Rivera, 2017).
OBSERVACIONES DE CLASE
Una de las causas fundamentales de los problemas
actuales que tiene nuestro sistema educativo es la
inadecuada gestión de aula, que no permite que se entregue
educación de calidad, entendida como un concepto
multidimensional. Tal como observó en el árbol de
problemas, entre las principales causas de esto, levantadas
a partir de las instancias participativas y las diversas
fuentes de información, se encuentran la aplicación de una
didáctica desactualizada, la falta de atención a la
diversidad y al área socioemocional, un ambiente de aula
inadecuado, uso inadecuado del tiempo no lectivo, el escaso
desarrollo de habilidades superiores de aula y la práctica
que hace que el alumno no sea el protagonista de su
aprendizaje.
La Agencia de la Calidad ha instaurado dentro de sus
visitas a los establecimientos un proceso amplio y
sistemático de observación de clases, cuyos resultados son
un valioso aporte al diagnóstico ya que se generan desde el
corazón mismo de la práctica pedagógica: el aula. Cabe
señalar que las observaciones se planifican y cuentan con
aviso previo.
Durante el mes de marzo 2017 y octubre de 2018, se
realizaron un total de 5.496 observaciones de aula. De
ellas, 5.097 fueron en el contexto de visitas integrales a
establecimientos categorizados en insuficiente y medio bajo
y 399 a establecimientos de desempeño alto, en el contexto
de una visita de aprendizaje.
Respecto a la dependencia, un 79,1% se realizó en
establecimientos municipales y un 28,9% a particulares
subvencionados. El 89,3% fue en zonas urbanas y el 10,7% en
zonas rurales. El 80,6% se realizó en Educación Básica,
un 13,5% en media y un 5,9% en Educación Parvularia. La
mayoría de las clases observadas fueron de las asignaturas
de lenguaje y matemática. La pauta utilizada contiene 3
dimensiones y 8 indicadores.
A nivel general, las aulas de establecimientos
categorizados en alto desempeño tienen resultados
significativamente mejores que las categorizadas en
insuficiente y medio bajo. El indicador mejor evaluado es la
comunicación respetuosa (que concentra un 90% evaluado en
adecuado y sistemático) y atención y respuesta oportuna a
las necesidades de los estudiantes. El indicador más débil
se concentra en la dimensión estrategias pedagógicas,
donde el proceso de retroalimentación, desarrollo de
habilidades de orden superior (53,3% de las observaciones
resultan insuficiente y un 39, 4 elemental) y la conexión
con la vida cotidiana (37,6% es insuficiente y un 45,6
elemental) se encuentran en un bajo nivel de logro.
Respecto a los primeros SLEP, la Agencia de Calidad
realizó una cantidad de 256 observaciones en el mismo
periodo de tiempo.
En Andalién Sur los indicadores de mejor desempeño a
nivel individual fueron la comunicación respetuosa (92%) y
la facilitación de la apropiación de conceptos y/o
procedimientos (64%). Los indicadores con peor desempeño
fueron el desarrollo de habilidades de orden superior (96%)
y las conexiones con la vida cotidiana (82%), que
corresponde a la dimensión de Estrategias Pedagógicas.
En Gabriela Mistral la comunicación respetuosa (91%) y
la optimización del tiempo en clases (72%) fueron los
indicadores de mejor desempeño a nivel individual. El
desarrollo de habilidades de orden superior (94%) junto con
las conexiones con la vida cotidiana (81%) fueron los
indicadores que presentaron el peor desempeño a nivel
individual, siendo Estrategias Pedagógicas la dimensión
más débil.
En Llanquihue la comunicación respetuosa (100%) y la
gestión del tiempo para la enseñanza (79%) fueron los
indicadores que presentaron un mejor desempeño a nivel
individual. El Desarrollo de habilidades de orden superior
(95%) y las conexiones con la vida cotidiana (84%) fueron
los indicadores que presentaron un peor desempeño a nivel
individual. Una vez más, la dimensión más débil fue
Estrategias Pedagógicas.
Por último, en Valparaíso la comunicación respetuosa
(95%), la gestión del tiempo para la enseñanza (81%) y la
facilitación de la apropiación de conceptos y/o
procedimientos (81%) fueron los indicadores que presentaron
un mejor desempeño a nivel individual. El desarrollo de
habilidades de orden superior (95%) y las conexiones con la
vida cotidiana (76%) fueron los indicadores que presentaron
un peor desempeño a nivel individual, confirmando la
tendencia. La dimensión más débil fue Estrategias
Pedagógicas.
En síntesis, si se analizan los resultados por
indicador y se agrupan los resultados (Insuficiente +
Elemental; Adecuado + Sistemático), se observa que
comunicación respetuosa es un indicador de alto logro
(Adecuado + Sistemático) en forma transversal dentro de la
observación de clases en los 7 Servicios observados, tal
como se observa en la siguiente tabla.
CAPACIDADES Y DESARROLLO PROFESIONAL DE LOS DIRECTIVOS
Generar capacidades a nivel directivo en los
establecimientos públicos también es crucial para el
mejoramiento del Sistema en su conjunto. La evidencia
nacional e internacional muestra que el efecto del liderazgo
escolar por parte de los equipos directivos es relevante y
significativo en el logro escolar y los factores que lo
influencian, como son el aumento de puntajes en pruebas
estandarizadas y la retención de profesores,
respectivamente (Béteille, Kalogrides y Loeb, 2012; Coelli
y Greene, 2012), lo que muestra la urgencia de fortalecer y
desarrollar las capacidades de los equipos directivos de
escuelas y liceos. Un asunto relevante de considerar es el
efecto que tiene en los aprendizajes de los estudiantes la
permanencia de los directores en los establecimientos
educacionales, existiendo evidencia del efecto negativo en
sus resultados académicos cuando se produce la salida de un
director efectivo. Estos efectos negativos pueden extenderse
a la retención de los profesores, especialmente en escuelas
con mayoría de aquellos con poca experiencia y en escuelas
en contexto de pobreza (Miller, 2013; Béteille, Kalogrides
y Loeb, 2012). Este punto muestra la relevancia general que
tienen los directivos tanto en la estabilidad de un
establecimiento como en los aprendizajes, particularmente en
escuelas que concentran pobreza (CEDLE, 2017; Wills, 2016;
Agencia de Calidad, 2014; Miller, 2013; Béteille,
Kalogrides y Loeb, 2012; Coelli y Greene, 2012).
CAPACIDADES Y DESARROLLO PROFESIONAL DE LOS ASISTENTES DE LA
EDUCACIÓN:
La preocupación por el desarrollo de capacidades se
extiende también a los asistentes de la educación. En el
caso de aquellos que realizan tareas de apoyo pedagógico,
la evidencia internacional establece que pueden ser un
aspecto positivo en las experiencias de aprendizaje, ello,
debido a que disminuye la tasa de personal docente por
estudiante en el aula, permite que este reciba apoyo
personalizado; disminuyendo así la carga de trabajo de los
profesores, permitiéndoles concentrarse en las tareas
pedagógicas y menos en las administrativas, a la vez que
ayudan a mejorar el clima y orden en las salas y
establecimientos; entre otros (Masdeu, 2015). Los efectos
positivos derivados de la presencia de asistentes de la
educación dependerán tanto de las condiciones en las que
desempeñan sus funciones, como en su nivel de preparación
y el de los docentes que trabajan con ellos (Masdeu, 2015).
En definitiva, al considerar los antecedentes mencionados,
surge la necesidad de orientar esfuerzos hacia la
profesionalización del sistema y desarrollo de capacidades
tanto a nivel directivo, como de los docentes y asistentes
de la educación. Ello se basa en la extensa evidencia que
asocia el liderazgo directivo y las capacidades de docentes
y asistentes con los aprendizajes y el desarrollo de los
estudiantes.
Un estudio diagnóstico realizado entre septiembre y
diciembre de 2018 en los SLEP en funcionamiento, que
incluyó una fase cualitativa y una cuantitativa, reveló
que "los focos de atención directivo en general se formulan
dando énfasis a la incidencia de condiciones estructurales
de cada comunidad educativa, invisibilizando el campo de
acción, agencia y responsabilidad del propio rol directivo
al respecto. En este sentido, es un desafío dentro de la
práctica de estos cargos (directivos y docentes) y para el
diseño de procesos de diagnóstico, facilitar la
generación de elaboraciones en torno a la incidencia de las
propias competencias o la propia preparación para el
desempeño de sus respectivos roles".(6)
Indicadores que aportan evidencia de resultados de los
establecimientos
CATEGORÍAS DE DESEMPEÑO: CLASIFICACIÓN AGENCIA DE CALIDAD
DE LA EDUCACIÓN
La clasificación en categorías de desempeño que
realiza la Agencia de Calidad de la Educación informa
respecto al desempeño global de la oferta pública de
educación escolar y es uno de los indicadores más
informativos respecto a los logros de aprendizaje. Este
ordenamiento, compuesto por cuatro categorías progresivas
(Insuficiente, Medio-bajo, Medio y Alto), permite evaluar de
manera integral sus resultados educativos.
Las categorías de desempeño en Educación Básica dan
cuenta que los establecimientos municipales alcanzan las
categorías más altas en una proporción menor que los
establecimientos a nivel nacional y los de administración
particular subvencionada. Además, si en 2018 el 32% de los
establecimientos educacionales de educación básica a nivel
nacional se encontraba clasificado en las dos categorías
inferiores, el 39% de los establecimientos municipales se
encontraba en esa situación.
Al poner el foco en los territorios que comprenden las
tres primeras cohortes de SLEP en ingresar al Sistema, se
vuelve claro que los establecimientos públicos muestran un
desempeño incluso menor que el exhibido por los
establecimientos municipales a nivel nacional. Dentro de
estos, el caso de la cohorte 2018 es el que muestra el menor
desempeño y en efecto, el 67% de los establecimientos
clasificados correspondientes a los cuatro primeros SLEP
(Barrancas, Costa Araucanía, Huasco y Puerto Cordillera) se
encuentra en las dos categorías más bajas.
En el caso de la categorización de los
establecimientos de Educación Media, la situación es
incluso más compleja. A nivel nacional, en 2018 el 8% de
los establecimientos clasificados se encuentra en la
categoría Insuficiente, mientras que, en contraste, el 17%
de los establecimientos municipales se encuentra en dicha
categoría.
Por su parte, la situación de la oferta pública en
los territorios de las primeras tres cohortes de SLEP
describe al igual que en el nivel primario, una situación
comparativamente peor respecto a la educación municipal a
nivel nacional. Así, las dos primeras cohortes de SLEP en
ingresar al Sistema tienen ambas un cuarto de sus
establecimientos de Educación Media en categoría
Insuficiente. Además, si se le suman aquellos clasificados
como Medio-bajo, más de la mitad de los establecimientos de
los territorios de la primera y tercera cohorte de SLEP se
encuentra en la parte baja de la clasificación.
Indicadores que aportan evidencia de los apoderados
DENUNCIAS REALIZADAS POR LOS APODERADOS A LA
SUPERINTENDENCIA
Otro aspecto relevante de considerar en la
caracterización del sistema educativo chileno es la
información emanada de la Superintendencia respecto a
discriminación, ausencia e incumplimiento de horas por
parte de los docentes, que revela dimensiones necesarias de
abordar para la mejora de la calidad y equidad de la
educación impartida en los establecimientos educacionales
del país. Las siguientes figuras muestran la tasa de
incidencia de denuncias sobre materias específicas
acumuladas a nivel nacional y la variación de esta tasa si
se consideran únicamente los SLEP 2018.
Indicadores que aportan evidencia del sistema en
general
MATRÍCULA
Uno de los aspectos más críticos de la educación
pública en el país es la baja sistemática que ha
experimentado su cobertura a nivel nacional, evidenciándose
un marcado descenso de la matrícula de los establecimientos
municipales del país. Si en 2004 representaba el 50%, en
2017 solo el 36% de la matrícula escolar. Al considerar la
totalidad de la matrícula pública (municipal y SLEP) dicha
proporción se mantuvo en 2018, año de entrada en
funcionamiento de los primeros cuatro SLEP (Mineduc, 2018a).
Dicha distribución no es la misma en todos los niveles
y modalidades y si bien en Educación Básica y Educación
Media las proporciones son las mismas que en el total
general, existen diferencias al considerar los datos por
modalidad de enseñanza. Como lo muestra el Gráfico 42, la
educación pública (municipal y SLEP) representa un 48% de
la Educación Media Técnico-Profesional; el 47% de la
Educación para Adultos; el 9% de la educación para
estudiantes con necesidades educativas especiales y el 71%
de la educación rural.
En nuestro país, durante los últimos 25 años se ha
experimentado un aumento importante del fenómeno
migratorio. En el Censo del año 2017, 700 mil personas
declararon haber nacido en un país extranjero y estar
residiendo en Chile.
Según el Anuario Estadístico Nacional de Migración
realizado por el Departamento de Extranjería y Migración
(DEM) correspondiente al Ministerio del Interior y Seguridad
Pública, desde el último censo de 2002 se ha acelerado la
tasa de personas migrantes y refugiados.
En el Sistema educacional se evidencia la presencia de
extranjeros en todas las modalidades y niveles educativos,
como también en las diferentes dependencias existentes. El
centro de estudios del Mineduc, a partir de los datos
provenientes del Sistema de Información General de
Estudiantes (SIGE) (7), reveló los siguientes datos de
evolución y aumento de la matrícula escolar extranjera
entre 2015 y 2017.
En el gráfico se puede apreciar que entre los años
2015 y 2016 hay una variación al alza del 99,6% de la
matrícula extranjera, lo cual significó un punto de
inflexión para las comunidades educativas que requirieron
con urgencia al Mineduc herramientas y apoyo en su gestión,
con foco en inclusión y mejora continua.
Asimismo, es importante indicar que el 57,5% de los
alumnos extranjeros estudia en establecimientos municipales,
mientras que el 33,1% lo hace en particulares
subvencionados, un 7,9% en particulares pagados y un 1,5% en
Centros de Administración Delegada (CAD). En dos años la
tasa de estudiantes extranjeros aumentó del 1,5% en 2015 al
3,5% en 2017, contribuyendo a la estabilización de la
matrícula municipal, pero al mismo tiempo, levantando la
necesidad de observar y analizar con mayor profundidad el
nuevo contexto que viven las comunidades educativas,
especialmente si consideramos ciertas particularidades de
los estudiantes extranjeros, por ejemplo, que de la
totalidad un tercio se encuentra en situación migratoria
irregular y no cuenta con visa ni RUN nacional.
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(7) En el Sistema de Información General de Estudiantes
(SIGE) los establecimientos reportan sus antecedentes y
tiene por objetivo integrar en un solo lugar toda la
información de sostenedores, establecimientos educacionales
(sin importar su dependencia), docentes y alumnos.
Esta es la nueva realidad de nuestro país, una escuela
con una diversidad cultural cada vez más amplia, que
constituye un desafío y una oportunidad para desarrollar
capacidades de trabajo en contextos multiculturales.
Matrícula representada por la provisión pública escolar
SLEP
La situación de la educación de provisión pública
en el país muestra ciertas diferencias a nivel territorial
y en particular, al observar el comportamiento de la oferta
municipal correspondiente a los 11 primeros SLEP, donde se
aprecian claras diferencias. Por ejemplo, la pérdida de
matrícula es en algunos casos incluso mayor a la
experimentada a nivel nacional, como ocurre en los
establecimientos que pasaron a formar parte de los SLEP y en
etapa de anticipación durante 2019 (Chinchorro, Andalién
Sur y Gabriela Mistral). En contraste, los datos
preliminares para ese año muestran que, de manera agregada,
los SLEP que entraron en funcionamiento en 2018 (Barrancas,
Costa Araucanía, Huasco y Puerto Cordillera) vieron
aumentada su matrícula respecto a 2018. De cualquier forma,
los cuatro SLEP de la cohorte 2018, así como los restantes
siete que forman parte de la primera etapa de instalación,
han experimentado una tendencia a la baja en su matrícula
en los últimos años.
Al observar la distribución de la matrícula en las
tres cohortes de SLEP a ser implementados durante la primera
etapa de puesta en marcha del Sistema, se identifican
diferencias a nivel territorial. Así, en los territorios
comprendidos por los SLEP 2020 (Atacama, Colchagua,
Llanquihue y Valparaíso), la matrícula pública representa
una proporción similar a la cubierta por la provisión
particular subvencionada. En contraste, en los territorios
de los SLEP 2019 (Andalién Sur, Chinchorro y Gabriela
Mistral) la matrícula pública alcanza un porcentaje menor
al 36% que esta muestra a nivel nacional.
Por otro lado, como se puede observar en el gráfico
45, la composición de la matrícula en las diferentes
cohortes de entrada al Sistema muestra diferencias claras
tanto en relación con la matrícula nacional, como entre
los diferentes territorios.
Así, destaca la alta participación que representa la
matrícula de Educación Media Técnico-Profesional en los
territorios de las cohortes 2018 y 2020, como también el
alto porcentaje que representa la provisión pública en la
matrícula rural de los territorios de las cohortes 2019 y
2020.
COBERTURA DE LA EDUCACIÓN PARVULARIA
Si bien la cobertura de la Educación Parvularia en
Chile ha ido aumentando lenta pero sostenidamente, tiene de
las coberturas más bajas de la OCDE, no superando el 47% en
los niveles de 0 a 3 años en 2018 (sala cuna 20,11% y Nivel
medio 99,43%). Asimismo, se puede constatar un déficit
importante de instalaciones y de docentes en estos niveles y
una lista de espera de más de 20.000 niños que no han
podido acceder ni a sala cuna ni a jardín infantil en el
sistema público. La evidencia ha permitido relevar la
importancia de estos niveles en el desarrollo y obtención
de buenos resultados de aprendizaje en los niños y su
impacto en el desarrollo de habilidades físicas,
cognitivas, sociales y emocionales, transformándose en
prioridad una mayor inversión y un aumento de la oferta y
cobertura de la Educación Parvularia, de modo que todos los
niños, independiente de su situación socioeconómica
puedan acceder a ella.
MODALIDADES EDUCATIVAS EN CONTEXTOS DE EDUCACIÓN ESPECIAL,
DE ADULTOS, HOSPITALARIA Y CONTEXTO DE ENCIERRO
Por último y dado que asegurar la cobertura del
currículum y el logro de los Objetivos de Aprendizaje para
todos los estudiantes es un objetivo fundamental en su
contexto específico, se hace necesario revisar la
situación del Sistema en relación con los niveles y
modalidades educativas (parvularia, básica, media,
técnico-profesional), en contextos de una educación
especial, hospitalaria, de adultos, carcelaria y rural.
Respecto de la educación especial y con el objeto de
equiparar oportunidades educativas a niños, niñas,
jóvenes y adultos con necesidades específicas de apoyo
educativo, el sistema educativo chileno dispone en la
actualidad de un conjunto de recursos humanos, técnicos y
pedagógicos, entre otros, a través de los Programas de
Integración Escolar (PIE) en los establecimientos de
educación regular, las escuelas especiales y las escuelas y
aulas hospitalarias.
Respecto a niños y niñas en situación de
discapacidad, su prevalencia es de un 5.8%, siendo más alta
en hombres y en población indígena, así como se ha
constatado que es más frecuente en niveles socioeconómicos
más bajos. Referido a la escolarización, el 96% asiste a
EE. Un 52,1% asiste a un establecimiento de dependencia
municipal y un 47,9% de dependencia particular
subvencionada. (SENADIS, 2015).
Las estadísticas arrojan que Chile cuenta con 2.027
escuelas especiales (en su mayoría orientadas a la
enseñanza de estudiantes con trastornos del lenguaje),
5.662 establecimientos escolares con integración (PIE) y 46
escuelas y aulas hospitalarias. Los alumnos matriculados con
Necesidades Educativas Especiales (NEE) que alcanzaron a
183.373 en 2018, representan el 5,12% de la matrícula total
nacional.
Si bien la Ley de Inclusión 20.845/2015 y el Decreto
83/2015, entre otros, han impulsado importantes avances en
relación con la construcción de un sistema educacional
más inclusivo, aún existe una serie de barreras asociadas
al acceso, la calidad y la equidad de la educación para la
población que presenta necesidades educativas especiales,
ya sean de tipo transitoria o permanente.
Respecto de la Educación de adultos, hay 170 comunas
que no cuentan con centros de Educación Básica para
adultos de acuerdo con la oferta estable de educación de
adultos, tomando como base matrícula 2018. En ellas la
población sin Educación Básica completa suma 432.000
personas.
En algunas de estas comunas, cerca de la mitad, hay
Educación Media instalada, sin embargo, el acceso de las
personas a esos establecimientos no existe debido a lejanía
geográfica o a que la población vive en centros poblados
muy pequeños sin nivel de educación de adultos.
Respecto a la educación de jóvenes y adultos, EPJA,
alrededor de 3 millones de personas mayores de 15 años en
Chile no tienen escolaridad completa, y hay 813
establecimientos que imparten esta modalidad educativa.
Respecto a la asistencia, la educación municipal tiene
una menor asistencia que la particular subvencionada y
específicamente la asistencia de los SLEP, es más baja,
siendo considerada dentro del rango de inasistencia grave
(menos del 85%) y un en el caso de particular subvencionado,
en inasistencia reiterada.
Por otro lado, acorde con los tratados y convenciones
internacionales ratificados por Chile, el Estado debe
asegurar el derecho a la educación de las personas privadas
de libertad en condiciones de igualdad con el resto de la
población. El ejercicio de este derecho plantea importantes
desafíos al sistema, por una parte, debido a que una parte
significativa de la población penal que requiere terminar
sus estudios obligatorios no está siendo atendida por el
sistema y por otra, porque la educación para personas en
condiciones de encierro requiere de personal docente
preparado para ejercer en este contexto, infraestructura,
coordinación, adaptación de contenidos y metodologías,
entre otras.
En Chile, existen establecimientos municipales y
particular subvencionado que ofrecen el servicio
educacional:
Dentro de ello, se entrega:
. Educación Básica adultos con oficios
. Educación Básica adultos sin oficios
. Educación Media HC adultos
. Educación Media TP adultos
La matrícula total alcanza los 19.729 estudiantes.
Los niveles de logro de acuerdo con el nivel de
estudios se detallan a continuación:
NÚMERO DE ESTABLECIMIENTOS EDUCACIONALES
Así como la matrícula pública se ha visto
disminuida, también el número de establecimientos
educacionales de provisión municipal. Como lo han destacado
Bellei et al. (2018), la provisión de educación municipal
vio una pérdida de 983 establecimientos educacionales en
las casi dos décadas entre 1998 y 2017. Al 2018, los
establecimientos públicos (municipales y SLEP)
representaban un 44% del total en el país.
Esta disminución de la oferta pública en la
educación escolar se ha dado de manera particularmente
marcada en zonas del país que han experimentado expansión
urbana y que tienen mayores beneficios económicos (Bellei
et al., 2018) y las que han visto el crecimiento de la
provisión particular-subvencionada. Por el contrario, y
como lo muestra la tabla, el 77% de los 3.599
establecimientos rurales son de dependencia municipal o de
los SLEP. Así, la presencia mayoritaria de establecimientos
educacionales públicos se da en aquellas zonas con menores
beneficios económicos y que en menor medida atraen las
inversiones privadas al sector educacional.
Por último, los establecimientos educacionales
públicos son mayoritariamente escuelas, mientras que los
establecimientos particulares subvencionados son liceos
(tabla 37). Esto se explica en parte debido a que el 53% de
los establecimientos municipales son rurales (Mineduc,
2018b) y que típicamente tienen una matrícula promedio
menor a los establecimientos educacionales urbanos (76 vs
393, Mineduc, 2018a). Sin embargo, al mismo tiempo describe
el desajuste entre niveles de enseñanza existente en la
oferta de la educación pública, lo que podría afectar
negativamente las trayectorias educacionales de los
estudiantes del país.
CONTEXTO DE LA INFRAESTRUCTURA ESCOLAR
De acuerdo con la información oficial provista por
Mineduc, los datos sobre la infraestructura escolar pública
muestran que en aspectos básicos aún existen variados
problemas por resolver, por ejemplo, estándares de
superficie por estudiante (que en Chile establece un mínimo
de 1,1 m² por estudiante), baños dignos, iluminación,
pintura, temas eléctricos y agua caliente, entre otros; de
los cuales el Sistema tiene que hacerse cargo, con medidas
de urgencia a corto plazo y otras más estratégicas a
mediano y largo plazo.
En el caso de Chile, se han realizado diversas
evaluaciones destinadas a diagnosticar el estado de confort
al interior de los espacios educativos, especialmente en lo
relativo a los aspectos térmicos, visuales y de calidad del
aire al interior del aula (Armijo, 2011; Gargiulo, 2014;
Trebilcook, 2015) y cuyos resultados han dejado en evidencia
las graves deficiencias que presentan los edificios
escolares en este ámbito.
Las comunidades educativas resaltan que una de las
mayores falencias que afecta a las escuelas públicas se
relaciona con su infraestructura y equipamiento, con un alto
grado de deterioro y graves déficits que persisten en el
área rural. Pese a que las inversiones realizadas han
permitido avanzar en la solución de algunas de estas
situaciones, por ejemplo, eliminación total de letrinas,
aún restan importantes desafíos. Actualmente, se requiere
mantenimiento correctivo, intervenciones de mejora o
reposición parcial y existen locales escolares que
presentan gran parte de su superficie en condiciones de
reposición, ya sea por un alto deterioro o por materialidad
precaria (adobe, mediagua, etc.).
El Catastro de Infraestructura Escolar realizado por el
Ministerio de Educación durante los años 2012-2013,
permitió contar con información objetiva respecto de la
situación de la infraestructura de los establecimientos
públicos de nuestro país. Se levantó información de
5.683 locales escolares municipales y de Administración
Delegada del país. De ellos, el 52% se ubicaban en área
rural, y 46% en las zonas urbanas (2% no indica área
geográfica). La información levantada indica que el parque
municipal cuenta con cerca de 48 millones de m2 de terreno y
más de 9 millones de m2 construidos, con un total de 69.172
recintos docentes, de los cuales 49.800 son aulas
(Ministerio de Educación, 2013).
El catastro consideró datos relevantes para evaluar
los déficits de infraestructura, específicamente aquellos
asociados al estado de los servicios básicos, materialidad
y deterioro por edificio, además de los riesgos al interior
de los locales, entre otros aspectos. De esta forma, de
acuerdo con el levantamiento, 2.810 locales presentaban un
grado de deterioro de su infraestructura inferior al 20%,
mientras que en 1.716 unidades educativas el deterioro se
situaba entre 20 y 39,9%, y en 522 locales era superior al
40% (correspondiente al 10,3% de los locales municipales
catastrados). Este registro permitió además dejar en
evidencia los graves déficits que persisten en algunos
establecimientos educacionales públicos, especialmente en
el área rural. Establecimientos con estructura de adobe en
mal estado, containers o mediaguas, con cubierta de asbesto
cemento, o sin agua caliente, fueron parte del panorama que
mostró dicho levantamiento.
La tabla 38 muestra un resumen de la información a
nivel de local escolar (es necesario precisar que un
establecimiento puede contar con más de un local escolar)
por región. Es posible visualizar que el deterioro general
promedio a nivel nacional alcanzaba al año 2012-2013, el
20,6%, siendo las regiones de Los Lagos y Los Ríos las que
presentaban promedios de deterioro mayores (30,8% y 24,8%
respectivamente). Del total de superficie construida, un
poco más del 5% correspondía a materialidades precarias
(adobe, mediaguas, albañilería simple, mampostería
simple, o containers). Respecto a servicios básicos
precarios, a la fecha del levantamiento, se contabilizaban
1.254 locales con condiciones precarias de agua potable y 66
con suministro precario de electricidad.
La tabla 38 en tanto muestra la misma información
anterior, pero considerando solo los locales escolares
ubicados en comunas que pertenecen a los 11 Servicios
Locales que estarán en funcionamiento al 2021. Es posible
indicar que los datos a esa fecha mostraban que el deterioro
general promedio era levemente inferior al promedio nacional
(19% versus 20,6%). No obstante, en contrapartida, el
porcentaje de superficie correspondiente a materialidades
precarias era levemente superior (5,7% en los SLEPS versus
5,3% a nivel nacional). Además, se registraban 149 locales
con problemas de precariedad en los sistemas de agua potable
y 8 locales con precariedad en su suministro eléctrico.
Gestión de la institucionalidad
Uno de los aspectos considerados críticos en el
diagnóstico que llevó a la creación de la NEP son las
capacidades institucionales disponibles en los sostenedores
municipales. La literatura ha destacado que, bajo el diseño
institucional de la administración local del país, los
municipios tienen pocas exigencias de rendición de cuentas
y al mismo tiempo una alta autonomía administrativa. Lo
anterior llevaría a una estructura de incentivos centrada
en el corto plazo y no en el fortalecimiento de las
instituciones sostenedoras de los establecimientos
municipales (Bellei et al., 2018) y a lo que se suma que uno
de los problemas que arrastra la administración municipal
del país es su baja profesionalización (Raczynski y
Salinas, 2009). Esto afecta la calidad del servicio
educativo provisto, puesto que no existen las capacidades
instaladas en los sostenedores municipales para realizar el
apoyo en materias técnico- pedagógicas (Bellei et al.,
2018). Así, la situación de la oferta municipal se
encontraría caracterizada por sostenedores dotados de
capacidades insuficientes para la gestión educacional, con
una estructura de incentivos que no facilitaría alinear los
recursos disponibles para la mejora del servicio educacional
que proveen. Dichas deficiencias han probado ser un aspecto
relevante para el éxito de la instalación del nuevo
Sistema y es así como tanto el primer informe de
seguimiento a su puesta en marcha elaborado por el Consejo
de Evaluación del Sistema de Educación Pública (2019),
como el estudio sobre el proceso de instalación de los
primeros cuatro SLEP (Uribe et al., 2019), establecen
aspectos clave en materia de gestión del cambio.
Por tanto, en su proceso de instalación, se establece
la importancia de realizar un trabajo de planificación
anticipada con los municipios, con el fin de identificar las
áreas que requerirán más apoyo desde el nivel central
para el correcto funcionamiento en la etapa de puesta en
marcha de los nuevos SLEP y el desarrollo de capacidades de
todos los actores en diferentes áreas de la operación de
los nuevos servicios. Así, se plantea la importancia de que
los profesionales de los SLEP conozcan anticipadamente la
normativa y los sistemas de gestión de la administración
central del Estado, los que difieren de los utilizados en la
administración municipal. Ello se hace necesario además
debido a que la realidad de los distintos municipios que
conforman cada SLEP es heterogénea en capacidades y
procedimientos (Consejo de Evaluación, 2019; Uribe et al.,
2019).
Por su parte, las capacidades para la planificación de
las acciones de apoyo técnico-pedagógico desde los SLEP
hacia los establecimientos educacionales deben ser
consideradas durante el proceso de instalación. La
experiencia de los primeros cuatro SLEP indica que los
esfuerzos tienden a focalizarse en los aspectos
administrativos de la instalación, dejando de lado el
ámbito de la enseñanza. Así, una de las recomendaciones
derivadas del análisis de la instalación de los primeros
SLEP es clarificar desde un comienzo el modelo de apoyo
técnico-pedagógico que los nuevos servicios utilizarán
para fortalecer el trabajo de los establecimientos
educacionales (Consejo de Evaluación, 2019; Uribe et al.,
2019). La experiencia acumulada respecto al proceso de
instalación del Sistema indica que el fortalecimiento de
las capacidades antes mencionadas debe realizarse con una
perspectiva de gestión del cambio, destacándose así el
hecho de que para lograr que los equipos directivos de los
SLEP conduzcan la nueva forma de gestionar la provisión del
servicio educativo, tendrán que hacerlo al mismo tiempo que
dirigen la conformación de una nueva cultura
organizacional. Lo anterior deberá orientarse a superar las
tensiones que se generan al concentrar equipos con
dinámicas de trabajo heterogéneas en los nuevos servicios
y en algunos casos, opuestas (Consejo de Evaluación, 2019;
Uribe et al., 2019).
CONTEXTUALIZACIÓN DEL PROBLEMA:
LA REAFIRMACIÓN DEL DIAGNÓSTICO
Desde diversos organismos públicos, privados,
nacionales e internacionales se ha observado y analizado la
situación actual e histórica de la educación en Chile, ya
que constituye un ámbito fundamental para el desarrollo del
país. En este sentido, el diagnóstico levantado en el
proceso liderado por la DEP a través de las distintas
instancias participativas sobre la problemática que define
el estado actual del sistema educativo chileno, sus causas y
efectos, es coincidente con las conclusiones y
recomendaciones efectuadas por estos organismos a lo largo
del tiempo.
La calidad y la equidad educacional han sido una
prioridad central de los gobiernos democráticos desde la
década de los '90, dirigiendo los esfuerzos a aumentar la
cobertura y el acceso y a abordar deudas pendientes de
infraestructura, equipamiento educacional y condiciones
laborales de los docentes, como también a apoyar
particularmente a los establecimientos con más dificultades
a través de programas focalizados como el Programa de las
900 Escuelas (P 900) y el Programa Básica Rural. En la
década 2001-2011 el debate público y los esfuerzos
institucionales pusieron el foco en los problemas de una
calidad evaluada principalmente a través del Simce, muy
heterogénea y crecientemente dispar, que no lograba superar
de forma efectiva la gran inequidad educativa del país. En
ese contexto, la atención se centró en la deuda que
mantiene la educación con los sectores más vulnerables de
la sociedad, en particular en términos de los aprendizajes
mínimos que podían alcanzar y a partir de ellos,
integrarse de manera efectiva a las posibilidades que
ofrecía el desarrollo de Chile. Destacan en este período
iniciativas tales como el Sistema de Aseguramiento de la
Calidad de la Gestión Educativa (SACGE), que formaliza un
modelo de gestión escolar para la mejora y una modalidad
colaborativa entre autoevaluación y evaluación externa; el
Programa LEM (Lenguaje, Escritura y Matemáticas) y Liceo
para Todos, entre otras, así como las estrategias
focalizadas de apoyo externo a establecimientos
educacionales como el Programa de Escuelas Críticas
(Mineduc, 2016).
En 2006 se conformó un Consejo Asesor Presidencial,
cuyas recomendaciones dieron origen a la Ley General de
Educación del año 2009 (Ley 20.370) y a la creación del
Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad (Ley
20.529), que entró en vigencia en 2011 y cuyo objetivo es
"propender a asegurar una educación de calidad en sus
distintos niveles (...) y propender a asegurar la equidad,
entendida como que todos los alumnos tengan las mismas
oportunidades de recibir una educación de calidad"
(artículo 1º).
Luego, los cambios estructurales llevados a cabo
durante los últimos años para mejorar el sistema educativo
(Ley de Subvención Escolar Preferencial, promulgada en
2008, Ley de Nueva Educación Pública y Ley de Inclusión
Escolar), han buscado apoyar a las escuelas públicas de
todo el país. Sin embargo, se ha observado que, si bien se
ha avanzado en cambios estructurales, persisten las
dificultades de calidad y equidad, por lo cual también se
ha avanzado en destacar que si estos no se traducen en
cambios en las prácticas cotidianas de las aulas, las
escuelas y el sistema en su conjunto, el país continuará
teniendo bajos niveles de desempeño.
Entre 2014 y 2017, la Agencia de Calidad de la
Educación llevó a cabo estudios para caracterizar la
educación en nuestro país y sus establecimientos
educacionales, con sus principales desafíos y fortalezas.
Los hallazgos de los estudios efectuados entre esos años
han sido clasificados en tres ejes: (i) elementos clave que
definen una educación de calidad, según definiciones de
los mismos actores educativos; (ii) estado de situación de
los aprendizajes y procesos educativos, desde una mirada de
datos levantados por la Agencia y a partir de estudios
cualitativos con diversos focos; (iii) cómo avanzar hacia
una educación de calidad, considerando las definiciones de
calidad, los aprendizajes alcanzados y los procesos
educativos evaluados.
Según los hallazgos de la Agencia de Calidad y en base
a los estudios realizados entre 2015 y 2016 respecto a los
principales actores del sistema (estudiantes, docentes,
padres y apoderados, directores y sostenedores) y de los
distintos niveles y modalidades educacionales (Parvularia,
Básica, Media Científico-Humanista y Media
Técnico-Profesional), los elementos clave que definen una
educación de calidad se relacionan con procesos más que
con resultados. A su vez, y si bien los hallazgos muestran
que dependería del actor y nivel considerado, la
valoración de nuevas habilidades tales como la creatividad
y el pensamiento crítico son transversales a toda la
comunidad educativa, junto a la necesidad de que los
aprendizajes sean significativos y centrados en la
experiencia de los estudiantes. Así, una primera
constatación de la Agencia de Calidad es que no hay una
noción única de calidad, sino más bien un concepto que
varía entre los actores dependiendo de si son docentes,
apoderados o estudiantes y los contextos socioeconómicos.
En definitiva, la definición de calidad educativa en el
país responde a dónde está situado quien mira la
educación; aun así, es posible identificar algunos
elementos comunes que son importantes para todos en su
conjunto.
Los elementos identificados como clave por los
diferentes actores para definir calidad educativa pueden ser
entendidos como buenos procesos que debieran llevar a buenos
resultados y serían habilitadores de mayores aprendizajes
académicos y no académicos, concordando esto con otros
hallazgos de la Agencia y la literatura. Por ejemplo,
profesores que generan mecanismos de enseñanza innovadores
que se alejen de las prácticas convencionales puede
relacionarse positivamente con la motivación escolar, es
decir, metodologías innovadoras bien utilizadas serían
entendidas como un claro antecedente para el aprendizaje.
Por su parte, el vínculo afectivo entre docentes y
estudiantes cobra relevancia en tanto se constituye en un
espacio de contención que permite el aprendizaje y sobre
todo en los sectores más vulnerables. Por otra parte, un
equipo directivo líder en los procesos de gestión y que
establece lineamientos de manera participativa y los
comunica adecuadamente a la comunidad, es una manera de
ejercer un liderazgo que puede mejorar la organización y
los niveles de respeto dentro del ambiente escolar, fomentar
la participación y también formar para la vida
democrática. Por último, con respecto a la formación de
profesores, se plantea que los aprendizajes dependen en gran
medida de la calidad docente, es decir, es fundamental
contar con profesores motivados con su profesión, que
presenten habilidades pedagógicas y empleen metodologías
adecuadas a las necesidades de los estudiantes.
A su vez y de acuerdo a los hallazgos de la Agencia de
Calidad y la percepción de los actores, la calidad
educativa se compone de diez elementos clave: vínculo
afectivo entre docentes y estudiantes, centralidad de la
figura del profesor; formación en las competencias del
siglo XXI; gestión de la diversidad en formas y ritmos de
aprendizaje; generación de aprendizajes significativos;
autonomía progresiva y herramientas para los proyectos de
vida; gestión y liderazgo directivo; involucramiento de las
familias; infraestructura y materiales disponibles en los
establecimientos y vinculación con el entorno.
De acuerdo con estos hallazgos sobre calidad educativa,
los diez elementos clave identificados se refieren
principalmente a procesos educativos más que a resultados,
hallazgo que a la vez muestra que los actores no los
vinculan directamente. Sin embargo, la teoría educativa es
categórica en esta relación y la evidencia recogida por la
Agencia muestra también que, en los establecimientos de
menor nivel socioeconómico, no solo los resultados se
encuentran descendidos, sino también los procesos y sus
indicadores. Este aspecto se constató especialmente en el
liderazgo directivo, el involucramiento de las familias,
algunos aspectos de la infraestructura y el desarrollo de
habilidades para el siglo XXI. Otro hallazgo relevante fue
la constatación de la heterogeneidad de la formación que
reciben los profesores de Educación Básica, que redunda en
que no siempre los estudiantes más vulnerables accedan a
profesores mejor capacitados, a lo que se suma que, si bien
la Agencia pudo registrar buenas prácticas en la gestión
de la diversidad en algunos establecimientos, falta aún
asentar un concepto más inclusivo dentro de las comunidades
escolares.
Para avanzar hacia una educación de calidad, la
pregunta de la Agencia que sigue es cómo orientar a los
establecimientos hacia la mejora de sus resultados
académicos y no académicos y sus procesos de gestión.
Para ello, se han desarrollado diversos estudios con
metodologías tanto cualitativas como cuantitativas y entre
los factores con mayor asociación con resultados educativos
académicos identificados están los Indicadores de
Desarrollo Personal y Social (IDPS), la calidad del equipo
directivo, la calidad del docente y sus prácticas y el rol
de las familias. A partir de algunos estudios de la Agencia,
sabemos que los estudiantes presentan mayor afectividad
positiva para ir a la escuela en establecimientos con
niveles más altos en los IDPS, lo que favorecería una
actitud positiva hacia el aprendizaje, mostrando que el
desarrollo personal y social y el cognitivo están
relacionados. Además, los estudios de la Agencia muestran
que, a iguales condiciones socioeconómicas, un buen clima
de convivencia escolar y un ambiente protector e inclusivo
inciden positivamente en los resultados académicos,
observándose una diferencia de más de 50 puntos en la
prueba Simce entre establecimientos con alto y bajo
desarrollo en estos aspectos. Por otro lado, la
participación es un recurso pedagógico relevante para la
construcción de intereses y motivaciones en los
estudiantes, sin embargo, esta no se asocia positivamente
con los aprendizajes académicos.
Finalmente, la Agencia ha identificado que la baja
autoestima aumenta el riesgo de desertar del sistema
escolar, es decir, los alumnos de baja autoestima y
motivación escolar que estudian en establecimientos de GSE
bajo, en 8º básico triplicaron en 2011 y duplicaron en
2013 su probabilidad de desertar. También la calidad del
liderazgo directivo se asocia positivamente a los resultados
académicos en todos los grados, especialmente en Educación
Media en las pruebas nacionales (Simce) y en estudios
internacionales como el TERCE. Del mismo modo, los
resultados también son asociados a los indicadores
autoestima y motivación escolar, Formación y
participación ciudadana, Hábitos de vida saludable y,
especialmente, al Clima de convivencia escolar. Por su
parte, tanto el liderazgo pedagógico como el liderazgo
directivo es mayor en escuelas de niveles de desempeño más
alto y así, los directores que son validados y respaldados
por la comunidad escolar y local se involucran tanto en
labores administrativas como pedagógicas, con especial
énfasis en observación y apoyo en el aula,
retroalimentación continua y oportuna a los profesores,
seguimiento de las planificaciones de clases y preocupación
y apoyo a su equipo docente, de manera que este último
pueda ejercer adecuadamente su labor de enseñanza.
Otra característica de los directores con mayor
liderazgo es la asignación de horas semanales a los
profesores para el trabajo colaborativo, donde de manera
colectiva con el equipo directivo y en algunos casos con
otros profesionales de apoyo se abordan asuntos
pedagógicos. Además, identifican sus necesidades y
administran los recursos de la Subvención Escolar
Preferencial (SEP) en base a la elaboración colaborativa
del Plan de Mejoramiento Educativo, realizando diagnósticos
adecuados y proyectando metas a corto y mediano plazo. El
Cuestionario Directores 2016 mostró que el mecanismo más
frecuente por el cual llegan al cargo los directores (donde
un alto porcentaje posee formación de profesor) es la
designación por parte del sostenedor (68% en 2016), sobre
todo para los establecimientos particulares subvencionados
(97%), mientras que, en el sector municipal, el 44% de los
directores llegó a su cargo por Alta Dirección Pública y
el 46% fue designado por el sostenedor. Este instrumento
también reveló que los directores tienen mayor autonomía
para la toma de decisiones sobre asuntos académicos en
cuanto a la selección de libros escolares, la admisión de
estudiantes y su promoción de grado y las políticas de
evaluación de los aprendizajes, mientras que aspectos sobre
los recursos y docentes, es el sostenedor el principal
encargado. Esto se observa en menor grado en el sector
particular subvencionado, donde tanto el equipo directivo
como el sostenedor participan por igual en la toma de
decisiones y si bien el involucramiento del sostenedor es en
general evaluado positivamente, lo es más en los
establecimientos particulares subvencionados. En torno a la
calidad de los profesores y sus prácticas, un estudio
realizado por la Agencia sobre evaluación docente y
resultados de aprendizaje en la cohorte que asistió a 1º
básico en 2007, identificó que los estudiantes que
tuvieron clases en algún momento con un profesor de buen
desempeño según la Evaluación Docente presentaron mejores
resultados de aprendizaje medidos por las evaluaciones Simce
en 4º y 8º básico, hallazgo que fue mucho más evidente
en alumnos de GSE bajo.
Respecto de las prácticas de enseñanza, los análisis
de datos secundarios muestran que las interacciones
pedagógicas participativas de los profesores con sus
alumnos (como volver a explicar una materia si estos lo
solicitan o motivarlos a opinar, estudiar y esforzarse) son
relevantes para los aprendizajes, especialmente en jóvenes
de menor rendimiento. La retroalimentación docente,
entendida como la explicación de contenidos, la
comunicación fluida con sus alumnos y la evaluación
permanente de su desempeño se asocia positivamente al
rendimiento en Simce de Lectura y Matemática en todos los
niveles educativos, como también a todos los IDPS. Por su
parte, la retroalimentación, prácticas docentes como la
preparación de las clases, la asistencia, la puntualidad y
la relación que hacen de la materia con las experiencias y
vida cotidiana de los estudiantes son asociados
positivamente con los resultados académicos medidos en el
TERCE, mientras que el logro de un clima adecuado para el
aprendizaje -ordenado, sin descalificaciones y donde los
estudiantes presten atención- también se relaciona con
mejores resultados en Matemática, Lectura y Ciencias.
En términos de aprendizaje específico, las medidas
utilizadas por algunos establecimientos para mejorar el
rendimiento en Matemática y disminuir la brecha de género
en esta materia están relacionadas con reducir la ansiedad
en esta área y flexibilizar las metodologías de enseñanza
para llegar a todos los estudiantes. Por otro lado, el
contexto digital estaría generando nuevas formas de lectura
en los estudiantes, ante lo cual es necesario que la escuela
se adapte a la manera en que los jóvenes se enfrentan al
texto y a sus modos de comprensión y expresión.
Del mismo modo, la Agencia ha identificado factores
comunes en los establecimientos con trayectorias de mejora y
uno de ellos corresponde a equipos directivos estables que
además cuentan con la validación y reconocimiento de la
comunidad escolar. En ellos, los directores dirigen sus
esfuerzos hacia la construcción de una visión estratégica
compartida y con objetivos claros, donde cada actor
educativo tiene funciones y responsabilidades definidas. A
su vez y a pesar de que los estilos de liderazgo varían
dependiendo de las necesidades particulares de cada escuela,
es común que más allá del equipo directivo, el director
haga partícipe a otros miembros de la comunidad, generando
un liderazgo distribuido. En efecto, las comunidades
educativas valoran a los directores que se muestran abiertos
a escuchar ideas y propuestas y que se preocupan por sus
necesidades y problemáticas, convirtiéndose la buena
comunicación en un elemento que contribuye a las relaciones
de confianza al interior de las escuelas, lo que permite que
el trabajo cotidiano fluya con mayor facilidad y que los
actores educativos se sientan más comprometidos con su
labor. Por su parte, los docentes de las escuelas que han
tenido trayectorias de mejora perciben un buen clima de
trabajo, donde existe confianza, buenas relaciones entre
colegas y disposición a dar y recibir ayuda y orientación
de otros. En cuanto a la gestión técnico- pedagógica, se
destaca la estructuración de los procesos de planificación
de la enseñanza y evaluación de los aprendizajes, la que
permite dar un soporte al trabajo de los docentes en la sala
de clases. A ello se suma que la mayor parte de los
establecimientos que presenta trayectorias de mejora poseen
un clima de convivencia escolar positivo, es decir, con
buenas relaciones al interior de la comunidad educativa,
donde destacan algunas de gran cercanía y afecto entre
profesores y alumnos y donde, ante la presencia de
problemas, se recurre a la comunicación entre las partes en
conflicto, como también a la reconciliación y a su
materialización en un compromiso.
En tanto, para fomentar la autoestima y motivación de
los estudiantes, estos establecimientos recurren a
prácticas pedagógicas innovadoras que los insten a
participar más activamente en las clases y el foco en su
desarrollo personal y social fue identificado en varios de
los casos con trayectorias de mejora escolar. En algunas
escuelas se observan actividades orientadas a fomentar su
participación y formación ciudadana (realización de
cabildos con toda la comunidad) y hábitos de vida saludable
(colaciones saludables, afiches informativos, más horas de
educación física). En cuanto a la relación con las
familias, estas escuelas han desarrollado estrategias para
motivar la participación de los padres y apoderados en la
comunidad escolar con reuniones individuales, talleres de
orientación, visitas domiciliarias y llamados telefónicos,
como también invitaciones a actividades y convivencias,
instancias que además de generar mayor participación,
permiten cultivar la confianza entre los apoderados y la
escuela, como también conocer las problemáticas y
dificultades que enfrentan las familias.
La Agencia de Calidad da cuenta que la evidencia
sugiere ciertos elementos y procesos de gestión que son
considerados clave para construir la calidad y que los
Estándares Indicativos de Desempeño (EID) son mucho más
que indicativos, por lo que para asegurar calidad del
sistema escolar se debiera resguardar la generación de
capacidades para implementarlos. También, la Agencia
observa que los actores no internalizan del todo la idea de
que buenos procesos deben reflejarse en buenos resultados
académicos y más bien tienden a disociarlos de los
procesos educativos. A su juicio, el excesivo enfoque en los
resultados eclipsaría el esfuerzo que la escuela realiza
por establecer buenos procesos de gestión, énfasis que
daría cuenta de mayor importancia a la mejora de la
experiencia escolar de los estudiantes que a sus
aprendizajes, lo que parece acentuarse aún más en
contextos vulnerables. Dado que a los establecimientos se
les exige demostrar resultados, la desvinculación entre los
procesos y los resultados de aprendizaje es un problema para
el sistema, mientras que aquellos que logran establecer esta
conexión han dado un paso para constituirse en verdaderas
comunidades de aprendizaje. Por tanto, ello plantea el
desafío de instalar la relación entre procesos y
resultados en los establecimientos educacionales y así dar
sentido a los dispositivos que el sistema de aseguramiento
de la calidad dispone para la evaluación de los
aprendizajes, como también nutrir la autoevaluación que
las mismas instituciones educativas hacen de su labor.
Finalmente, y a partir de la evidencia recopilada para
orientar la mejora educativa, el análisis que hace la
Agencia de los establecimientos vulnerables con excelentes
resultados muestra siete condiciones que facilitan sus
buenas prácticas: (1) clima de convivencia al interior de
la escuela -tanto entre docentes y equipos directivos, como
entre estudiantes-; (2) prácticas innovadoras; (3)
integración de las familias en el quehacer de la escuela;
(4) liderazgo de los equipos directivos; (5) relación de la
escuela con su entorno; (6) existencia de tiempos de
reflexión entre equipos directivos y docentes, acompañados
de un sentido de misión (7). Estas condiciones que permiten
la mejora educativa en establecimientos de contextos
adversos entregan también orientación a otras escuelas y
dan luces para combatir las inequidades sociales del
sistema. Cabe señalar que, si bien la Agencia identifica
que hay pendiente más evidencia sobre la calidad de los
establecimientos, en los elementos clave que definen calidad
menciona indicios de diferencias por GSE y dependencia. Esto
es una alerta para que las políticas públicas aumenten los
esfuerzos y se focalicen en disminuir las inequidades
sociales a través de nuevas iniciativas que permitan
aumentar las oportunidades de las familias y permear, en
alguna medida, la rigidez de las barreras entre los estratos
sociales en Chile.
Tal como lo observan la OCDE y la Agencia de Calidad,
la dificultad central que el sistema educativo chileno
enfrenta es garantizar la entrega de calidad educativa junto
a la igualdad de oportunidades, de modo de que todos los
chilenos de cualquier origen socioeconómico y cultural
puedan destacarse, independiente de la escuela o jardín
infantil en los que estén matriculados. De acuerdo entonces
con lo que estos organismos oficiales indican, la entrega de
igualdad de oportunidades es de la máxima prioridad y puede
hacer de Chile una sociedad más justa. La calidad y la
equidad educativa no son prioridades contrapuestas y se
refuerzan mutuamente y por ello, según la definición de
calidad y equidad entregada por la OCDE, una buena
educación implica tanto calidad como equidad, en tanto la
calidad se refiere a proporcionar a los estudiantes un alto
nivel de competencias que les serán útiles más adelante
en sus vidas y la equidad significa que sus circunstancias
personales o sociales como género, origen étnico o entorno
familiar, no les impiden alcanzar su potencial. Por
consiguiente, una buena educación para Chile consiste en
asegurar que todos los estudiantes logren su máximo
potencial como personas, profesionales y ciudadanos.
Sin embargo, en nuestro país aún persisten grandes
desafíos en torno a lograr una educación que ofrezca
calidad y equidad e igualdad de oportunidades, ello, a pesar
de los esfuerzos realizados por el país con reformas,
cambios estructurales y la creación del Sistema de
Aseguramiento de la Calidad en 2011 por medio de la Ley
20.529. Este tuvo como convicción de que es imprescindible
contar con una arquitectura institucional para hacer
efectiva la responsabilidad estatal de propender a asegurar
una educación de calidad en todos los niveles (Ley SAC,
art. 1), y a partir de la concepción de la educación como
un "derecho de todas las personas"1 (LGE. art. 4°) se ha
llegado a un consenso respecto a la necesidad de asegurar
una "educación de calidad" amplia e integral, que incorpore
aspectos tanto individuales como sociales involucrados en el
proceso educativo y que ponga el foco en el aprendizaje
permanente de las personas, como lo señala el artículo 2º
de la Ley General de Educación: "La educación es el
proceso permanente de aprendizaje que abarca las distintas
etapas de la vida de las personas, y que tiene como
finalidad alcanzar su desarrollo espiritual, ético, moral,
afectivo, intelectual, artístico y físico, mediante la
transmisión y el cultivo de valores, conocimientos y
destrezas" (Mineduc, 2016).
En esta línea, la OCDE ha identificado una serie de
políticas dirigidas a mejorar la calidad y equidad de las
oportunidades educativas para todos los estudiantes
chilenos, las que se enumeran a continuación:
. Fortalecimiento de la calidad en todo el sistema
mediante una estrategia coherente y evolutiva de aprendizaje
para el futuro.
. Fortalecimiento de un ambiente inclusivo en todo el
sistema, abordando procesos y estructuras.
. Apoyo a los resultados exitosos de niños y niñas de
todos los orígenes étnicos mediante la identificación,
promoción y supervisión de estructuras, actitudes y
prácticas.
. Aseguramiento de oportunidades de acceso a una buena
educación y cuidado desde la más temprana edad.
. Unificación y fortalecimiento del sistema de
educación pública como una organización de aprendizaje.
De la misma forma, la OCDE define de la siguiente forma
los desafíos que Chile enfrenta en su sistema escolar en
torno a equidad y calidad:
La calidad y cobertura de la Educación Parvularia ha sido
muy desigual en Chile
La cobertura de la Educación Parvularia en Chile
permanece bajo el promedio de la OCDE, en particular para
las niñas y niños más pequeños. A la edad de 2 años,
aproximadamente un tercio de la población en edad
prebásica estaba matriculado en un establecimiento en Chile
en 2014 (en comparación con el 36% promedio de la OCDE,
mientras que, a la edad de 4 años, la proporción de la
población matriculada en Educación Parvularia alcanzó el
84% durante el mismo año, en comparación con el promedio
de la OCDE de 86%) (OCDE, 2016a).
La deserción escolar podría reducirse más
La participación en educación es uno de los
indicadores más relevantes para medir qué tan atractivos
resultan los sistemas educativos para la población en
general, sobre todo en aquellos tramos de edad en los cuales
no existe obligatoriedad. Sobre este asunto, el informe de
la OCDE Education at a Glance, revela que en 2010 un 76% de
la población nacional de 15 a 19 años se encontraba
estudiando, lo que corresponde a 8 puntos porcentuales por
debajo del promedio OCDE (84%), mientras que, en 2017, un
81% de la población nacional de 15 a 19 años se encontraba
estudiando, lo que corresponde a 3 puntos porcentuales por
debajo del promedio OCDE (84%).
Chile podría ofrecer mejores oportunidades educativas
Los resultados de PISA 2018 muestran que los
estudiantes en Chile logran un desempeño menor al de
estudiantes en países con PIB per cápita similar o
inferior. Así, en el caso de la prueba de Lectura, los
estudiantes en Chile ($25.978 dólares PIB per cápita)
alcanzan resultados por debajo de países como Bielorrusia
($20.003 dólares PIB per cápita) y Croacia ($26.221
dólares PIB per cápita): 452, 474 y 479, respectivamente
(Agencia de Calidad, 2019). Además, si se considera que
Ucrania, Turquía y la Federación Rusa obtienen mejores
resultados con gastos por estudiante similares o inferiores
que el de Chile, es posible establecer que el bajo
desempeño de nuestros alumnos no se debe exclusivamente a
factores como el nivel de desarrollo económico o el gasto
en educación(8).
----------------------
(8) Agencia de Calidad de la Educación (2019). PISA 2018.
Entrega de Resultados Competencia Lectora, Matemática y
Científica en estudiantes de 15 años en Chile. Santiago de
Chile.
El acceso a oportunidades educativas de calidad está
altamente estratificado
Desde temprana edad y a lo largo de la educación
obligatoria, el acceso de los estudiantes a oportunidades
educativas de calidad se ve obstaculizado por diferentes
políticas y prácticas. Como lo señala Mineduc, 2017 "la
evidencia demuestra que los estudiantes de procedencia
vulnerable y bajo nivel socioeconómico escogen, en
promedio, alternativas académicas diferentes que aquellos
estudiantes que no viven en condiciones vulnerables". A
partir de la Educación Parvularia, los estudiantes
desfavorecidos en Chile tienen en general menos acceso a una
educación de calidad (Mineduc, 2017) y a medida que
ingresan a la educación obligatoria, los estudiantes
chilenos son más frecuentemente segregados en escuelas de
bajo rendimiento que sus pares de la OCDE. Políticas como
la elección del establecimiento, la selección de
estudiantes, los traslados a otros establecimientos y la
repitencia de curso se han practicado más comúnmente en
Chile que en el promedio de la OCDE. La evidencia demuestra
que, si no se manejan de forma cuidadosa, estas prácticas
pueden obstaculizar la equidad y afectar la motivación de
los estudiantes para tener éxito y permanecer en la escuela
(OCDE, 2012).
Además de la segregación socioeconómica, prevalecen otras
inequidades
En Chile existen otras inequidades, como la desigualdad
social y los resultados de aprendizaje asociados al género
y al origen indígena o inmigrante. El ambiente cultural
puede exacerbar los diferentes resultados para niñas y
niños, mientras que las personas pertenecientes a los
pueblos originarios que constituyen el 9% de la población
total, también enfrentan inequidades con un promedio de 9,7
años de escolaridad frente a los 10,9 años de los chilenos
que no pertenecen a dichos pueblos (Ministerio de Desarrollo
Social, 2015). Además, las recientes oleadas migratorias a
Chile desde Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia y Haití,
entre otros países, establecen un desafío para el sistema.
En los últimos años, la población inmigrante se ha
duplicado desde 154.643 habitantes en 2006 (1% de la
población nacional) a 354.581 personas en 2013 (2,1% de la
población nacional) (Mineduc, 2017).
Finalmente, es necesario destacar que la evidencia ha
demostrado que cuanto antes invierta un gobierno en
educación, mayor será el beneficio para las personas y la
sociedad y que apoyar a los estudiantes mientras se
encuentran en la educación obligatoria los ayuda tanto a
permanecer por más tiempo en el sistema educativo, como a
acceder a otras oportunidades educacionales y profesionales
en el futuro (OCDE, 2012). Así también, la evidencia
indica que los sistemas con buenos desempeños incorporan
políticas educativas que aseguran que todos los estudiantes
sin distinción, vale decir, independiente de su origen,
reciban una educación de calidad, visión que mejora
simultáneamente la equidad, de modo que aquellos sistemas
con buenos rendimientos desarrollan la excelencia mediante
la equidad (OCDE, 2013a).
La Estrategia Nacional, a través de sus objetivos
estratégicos, sus líneas de acción, las iniciativas y
metas, busca responder a estos desafíos.
ANEXO 5
METODOLOGÍA DE TRABAJO PARA LA ELABORACIÓN DE LA PRIMERA
ENEP 2020-2027
A partir del análisis internacional, las instancias de
participación y teniendo como marco las definiciones del
artículo 6 de la Ley 21.040, la Dirección de Educación
Pública decidió avanzar en la elaboración de una
propuesta de Estrategia Nacional de Educación Pública(9)
con las siguientes características:
1. Considerar una cantidad acotada de objetivos
estratégicos prioritarios, con líneas de acción y
diversas iniciativas establecidas a nivel de
establecimientos (EE), SLEP y DEP, junto con metas que se
constituyan en un desafío alcanzable y medible en el
tiempo.
2. Relevar la necesidad de mejorar los logros de
aprendizaje de los estudiantes y creer con convicción que
"SÍ SE PUEDE".
3. Visibilizar y depositar confianza en el
establecimiento, desarrollando su autonomía para la toma de
decisiones sobre forma y procederes, dentro de las líneas
de acción emanadas de esta estrategia y producto del
diagnóstico de su situación particular. Es decir, el EE
operacionaliza dentro del marco de las líneas de acción e
iniciativas. A su vez, la ENEP establece metas para el año
4 y el año 8, por lo que las metas intermedias, así como
sus plazos son de decisión del EE. Por otra parte, la ENEP
indica una cantidad acotada de metas, siendo definición de
cada EE aumentarlas.
4. Otorgar una especial responsabilidad al docente como
líder de su sala de clases, al EE como eje de la
transformación, a los SLEP como sostenedores técnicamente
preparados y a la DEP al servicio de los territorios,
velando por la calidad y la conducción estratégica de todo
el servicio.
I. ACERCA DEL PROCESO
La Estrategia Nacional de Educación Pública y la Teoría
del Cambio, como metodología de elaboración.
De acuerdo con lo establecido en la Ley 21.040, art. 6,
la ENEP debe establecer objetivos, metas y acciones que
orienten cambios y mejoras en el sistema. En esta línea,
busca generar un impacto positivo que permita durante el
período correspondiente (2020-2027), avanzar desde una
situación inicial (2020) a una situación deseada (2027),
pudiendo esta ser modificada hacia la mitad del proceso
(2023).
Para lograr este impacto y llegar a la situación
esperada en 2027, se hizo necesario implementar una
metodología que contemplase un esquema lógico o fl o que
permitiera entender el proceso de cómo pasar de una
situación inicial a una situación esperada. Este esquema
se comprende a partir de la Teoría del Cambio, la que es
entendida como una descripción lógica y argumentada sobre
cómo se espera que una política pública alcance el
impacto esperado en la población (Gertler et al., 2011).
De acuerdo con la literatura especializada, establecer
una teoría del cambio al principio de cualquier programa o
política susceptible de ser evaluada, ayuda a clarificar
cuál es el flujo lógico de eventos y cambios involucrados
en el programa o intervención. Además, permite explicar de
qué manera las actividades son entendidas para producir una
serie de resultados que contribuirán al logro de un impacto
final esperado (Rogers, 2014).
Como toda teoría del cambio, ha de partir de un
análisis certero de la situación actual, lo que hizo
necesario identificar el problema al cual la intervención
de la ENEP debía hacer frente, sus causas y efectos. Para
ello, se utilizó el árbol del problema, herramienta del
marco lógico que permitió alcanzar acuerdos sobre la
situación o problema central a abordar, sus causas y
efectos. Es decir, se definió la situación inicial para
luego visualizar la situación esperada a alcanzar por medio
del árbol de objetivos. Todo ello permitió avanzar hacia
el desarrollo de una teoría explicativa de cómo se
pretende pasar de la situación inicial o presente a la
esperada o ideal de la educación pública del país.
Dentro de este marco, la propuesta de ENEP considera un
esquema o flujo propio de procesos a desarrollar para lograr
el objetivo esperado.
Cada componente se define de la siguiente manera:
. Situación inicial: análisis de la situación actual,
incluidas las condiciones del traspaso desde los municipios
al naciente Sistema de Educación Pública, lo que permite
identificar algunas problemáticas prioritarias. Sobre ello,
se recogieron los problemas emanados de las diversas
instancias participativas en el proceso de construcción de
esta Estrategia, que se mencionan en el capítulo III
denominado "Instancias Participativas" y se utilizó
información oficial del Ministerio de Educación (bases de
datos, estudios, documentos de trabajo), como también de
organismos internacionales con respecto a la situación del
país (UNESCO, OCDE) e información tanto cuantitativa como
cualitativa de la literatura especializada (estudios
nacionales e internacionales). Asimismo, se consideraron los
supuestos que conforman el marco de acción de la Estrategia
que comprende la normativa educacional vigente y otros
elementos que delimitan los lineamientos que conformarán la
Estrategia.
. Objetivos Estratégicos: ámbitos prioritarios a
desarrollar para alcanzar ciertas metas en un periodo dado.
Se construyen sobre la base de las necesidades,
problemáticas clave y desafíos identificados en los
diferentes análisis e instancias participativas para la
elaboración de la propuesta de ENEP.
. Líneas de acción: corresponden a los lineamientos
estratégicos que permitirán lograr las metas propuestas.
Por lo mismo, constituyen el foco de trabajo prioritario en
el que debe centrarse la Nueva Educación Pública para
cumplir con su fin y objeto.
. Implementación: son las acciones concretas o
iniciativas, ya sea a nivel de cada establecimiento,
territorio o a nivel nacional, y que permiten avanzar hacia
la situación esperada.
. Situación Esperada: es el estado que se espera
alcanzar al implementar la Estrategia. Provee de un
horizonte deseado hacia el cual enfocar los esfuerzos;
permite obtener información para modificar el curso de las
acciones para el cumplimiento de las metas y objetivos en
caso de ser necesario y orienta la medición del impacto de
cada acción y de la Estrategia en su conjunto. Expresa los
resultados que se quieren alcanzar a mediano plazo (cuatro
años) para cada uno de los Objetivos Estratégicos
definidos, y a largo plazo (ocho años) para los fines
definidos en el Árbol de objetivos y en algunos de los
Objetivos Estratégicos para los primeros Servicios Locales
de Educación en régimen. También se establecen resultados
de mediano plazo (4 años) en algunas de las líneas
estratégicas asociadas a los objetivos.
II. REVISIÓN DE ESTRATEGIAS EDUCACIONALES EN EL MUNDO:
ALTERNATIVAS PARA CHILE.
Variados países han adoptado como política contar con
estrategias nacionales y en ese sentido, se consideró
relevante revisar distintas experiencias similares,
analizándose siete de ellas:
A partir de la revisión de estas distintas
experiencias, se identifican elementos comunes que están
presentes en todas ellas, empezando por una estructura que
considera: i) objetivos que pueden variar en número; ii)
líneas de acción o componentes; y iii) acciones
específicas. Así también, en todas las estrategias se
observa un núcleo común de temáticas incluidas en los
objetivos analizados. Este núcleo está compuesto por:
i. Definiciones de expectativas de logro o aprendizajes
de parte de los estudiantes.
ii. Identificación de políticas, orientaciones y
apoyos dirigidos hacia el cuerpo docente.
iii. Menciones referidas al desarrollo de capacidades
de parte de instituciones y personas involucradas en los
procesos educativos.
No obstante, a pesar de contener elementos comunes, las
estrategias revisadas son diversas y varían dependiendo de
la gobernanza y estado de desarrollo de los sistemas
educativos de cada contexto. Entre estas diferencias,
destacan:
A nivel de finalidad, las estrategias de Ontario, Perú
y Colombia declaran que un propósito fundamental es el
posicionamiento social de la educación pública. De esta
manera, se intenta renovar la confianza de parte de la
sociedad respecto de dicho subsector de educación.
En cuanto a los objetivos planteados en cada
estrategia, algunos sistemas (Finlandia, Singapur) ponen
foco en el logro de aprendizajes y el desarrollo integral de
los estudiantes, mientras que otros (Perú, Colombia y
Ecuador) ponen foco en el mejoramiento de las condiciones
globales que el sistema escolar les ofrece, tales como su
institucionalidad, desarrollo profesional, infraestructura,
entre otras. Algunos sistemas, como es el caso de Ontario o
Irlanda, ocupan posiciones intermedias entre estos dos
focos.
En términos de su alcance, algunos sistemas han
resuelto generar un documento que sintetiza aspectos o
ámbitos clave en sus estrategias educativas (Finlandia,
Singapur y Ontario), mientras que otros países han resuelto
la elaboración de un "documento maestro" que consolida gran
parte de las políticas, estrategias y operación del
sistema educativo (Perú, Colombia y Ecuador). Otros países
han desarrollado documentos de alcance intermedio, como es
el caso de Irlanda.
En cuanto a los procesos de diseño y validación,
existen algunas estrategias que incluyen instancias de
participación representativas tales como procesos de
consulta (Finlandia, Ontario e Irlanda), mientras que otras
estrategias consideraron amplios procesos participativos
para el desarrollo de cada plan (Perú, Colombia y Ecuador).
Otras experiencias no consideraron procesos participativos
en el diseño y/o validación de las estrategias, como es el
caso de Singapur.
En términos del plazo estipulado para desarrollar la
estrategia, la mayoría de las experiencias revisadas
orientan sus objetivos en un horizonte de 10 años plazo,
salvo Perú cuya temporalidad se extiende a 15 años.
III. INSTANCIAS PARTICIPATIVAS
Para la elaboración de la primera Estrategia Nacional
de Educación Pública, el artículo 6 de la Ley 21.040
establece que se deben considerar procesos participativos de
consulta a las comunidades educativas, como también a
expertos, académicos y otros actores relevantes del ámbito
educacional. A partir de ese marco y a través de la
Resolución Exenta N° 422 del 12 de junio de 2018, la
Dirección de Educación Pública estableció las distintas
instancias participativas de levantamiento de información a
partir de la experiencia, experticia, trayectoria y visiones
de diversos actores educacionales, tanto a nivel de
diferentes áreas del sistema de educación como de las
propias comunidades educativas. Previamente a las instancias
participativas diseñadas por la DEP para el proceso de
elaboración de la ENEP, el Mineduc realizó en 2017 la
consulta ciudadana "Construyendo Educación Pública".
Cinco fueron las instancias participativas consideradas
por la DEP:
1. Consulta ciudadana "Construyendo Educación Pública"
(Mineduc 2017)
Esta consulta buscó conocer las ideas, opiniones y
sugerencias de la ciudadanía en general, pero con especial
énfasis en docentes; estudiantes, asistentes de la
educación; padres, madres y apoderados. Consideró dos
etapas complementarias, la primera con jornadas de
reflexión de las comunidades educativas que contaron con
más de 50.000 participantes y la segunda, una consulta
nacional en línea que tuvo más de 8.000 participantes, de
los cuales más de dos mil correspondieron a estudiantes
escolares (PEC, 2018). En ambas etapas de participación se
discutieron los principios de la Educación Pública
contenidos en la Ley 21.040, como también los ejes en los
que se basa el proceso de puesta en marcha e implementación
del nuevo Sistema.
2. Comité Consultivo
El Comité Consultivo fue una instancia que asesoró a
la Dirección de Educación Pública, convocada para
acompañar el proceso de elaboración de la ENEP con
propuestas y análisis de contenidos, como también con la
entrega de recomendaciones para las definiciones
estratégicas de la propuesta. Este Comité estuvo
conformado por 25 miembros, representantes de una valiosa
diversidad de experiencias y miradas dentro del sistema
educativo chileno. Entre ellos participaron la
Subsecretaría de Educación Parvularia y los jefes/as de
distintas divisiones y unidades de la Subsecretaría de
Educación (DEG, CPEIP y UCE)(10). Asimismo, participaron
expertos y académicos provenientes de distintas
instituciones y representantes de organizaciones de la
sociedad civil, sostenedores públicos y privados y de las
principales representaciones gremiales de docentes y
asistentes de la educación del país. Se realizaron siete
sesiones de trabajo, a lo que se sumaron entrevistas
individuales a sus integrantes.
Las discusiones se realizaron en torno a los siguientes
cinco ejes, para los cuales se establecieron subdimensiones
y temas clave que debía atender la ENEP, los principales
problemas y desafíos, y la evidencia que sostenía este
diagnóstico.
1. Trayectorias educativas de todas y todos los
estudiantes.
2. Logro de aprendizajes desde una perspectiva
integral.
3. Condiciones para la sustentabilidad de la educación
pública.
4. Desarrollo institucional y gobernanza de la
educación pública.
5. Identidad y posicionamiento de la educación
pública.
Temas que resultaron de estas instancias de
participación:
- La tendencia a la baja sostenida de la matrícula del
sistema público.
- La oferta TP no siempre pertinente al mercado.
- El nivel de desarrollo de habilidades para la vida es
bajo en comparación con los países OCDE.
- Los logros académicos son bajos y se mantienen las
brechas entre los establecimientos de diferentes
dependencias.
- Hay una brecha entre el currículum y el aprendizaje
de los estudiantes. El aprendizaje podría ser poco
pertinente a lo que se espera de ellos.
- Hay un déficit en las competencias instaladas en el
sistema.
- La infraestructura en general es deficiente.
- Hay situaciones de deuda que complejizan los
traspasos.
- Existe en general una percepción negativa de la
educación pública.
- Se observa descoordinación entre los organismos del
Estado.
3. Diálogos Técnicos
Los diálogos técnicos tuvieron como propósito
identificar problemas, nudos críticos y líneas de acción,
prioritarias para la ENEP, en base a la experiencia y
conocimiento de diversos actores vinculados directa o
indirectamente con la educación pública, como centros de
investigación, fundaciones, asociaciones y sostenedores,
entre otros. Así, al recoger las posiciones de diferentes
actores de interés con respecto a la educación pública,
se buscó tener una validación de los nudos críticos y
objetivos derivados de las discusiones llevadas a cabo por
el Comité Consultivo. Se realizaron doce diálogos
técnicos, totalizando cerca de aproximadamente 200
participantes.
----------------------
(10) Ver listado en Anexo 10.
Fortalezas comunes identificadas del sistema
- La creciente preocupación que existe en el país por
la calidad, equidad e inclusión del sistema educativo
público y de los establecimientos públicos (municipales y
ya traspasados).
- La creciente valoración que concita la Educación
Parvularia en el país.
- La creciente importancia que la atención a la
diversidad y la inclusión educativa ha cobrado en el país.
- La existencia de microcentros rurales con una larga
data de trabajo en red con foco en la enseñanza y el
aprendizaje.
- El creciente trabajo en red entre establecimientos que
se está desarrollando en los distintos territorios locales.
- La valoración que existe en cuanto a los niveles de
acceso y cobertura alcanzados en la Educación Básica y
media en el país, especialmente en zonas urbanas.
- El cada vez más frecuente trabajo de definición y
planificación de objetivos en los establecimientos
públicos vinculados con el mejoramiento educativo, los
logros de aprendizaje, la formación ciudadana y el
desarrollo socioemocional de sus estudiantes a través de
instrumentos como el Plan de Mejoramiento Educativo (PME) o
el Proyecto Educativo Institucional (PEI) de cada
establecimiento. Estos objetivos, señalan los
participantes, también debiesen ser considerados en la
Estrategia Nacional de Educación Pública.
- La Nueva ley de Desarrollo Profesional Docente,
especialmente en términos de las nuevas exigencias para la
formación inicial docente, el aumento de las remuneraciones
de los profesores y la promoción del desarrollo profesional
con un enfoque territorial y local.
Debilidades y/o problemáticas comunes a resolver:
- La falta de una propuesta curricular armónica entre
los niveles educativos.
- La falta de continuidad pedagógica en las transiciones
entre ciclos o niveles educativos.
- La falta de un sistema de información integrado sobre
las trayectorias educativas de los estudiantes.
- La insuficiente oferta educativa pública local en
diversos territorios del país.
- La falta de información sobre oferta y demanda de
vacantes de matrícula pública a nivel local.
- La primacía de un enfoque academicista o de
competencias básicas en la educación pública.
- La falta de un enfoque formativo integral que vaya más
allá de la enseñanza y el aprendizaje con foco en las
asignaturas tradicionales y en los logros cognitivos.
- Una implementación parcial del enfoque inclusivo en el
sistema educativo y en los establecimientos educacionales;
hay que ir más allá de las necesidades educativas
especiales para abordar otras problemáticas tales como los
migrantes, la multiculturalidad e interculturalidad en el
aula, entre otros.
- La falta de un plan de desarrollo de capacidades y
profesionalización de los nuevos Servicios Locales y sus
establecimientos, y ligado a ello, la falta de oportunidades
de formación continua para directivos escolares, docentes y
asistentes de la educación pública.
Respecto a la infraestructura y equipamiento de la
educación pública:
- Falta de oferta educativa pública a nivel local en
diversos territorios del país.
- Falta una mayor inversión en infraestructura y
equipamiento escolar en diversos territorios.
- Faltan recursos para el mantenimiento y la reposición
de infraestructura y equipamiento en los establecimientos
educacionales públicos del país.
- Falta cambiar el actual sistema de financiamiento en
materia de infraestructura y equipamiento, generando fuentes
de financiamiento más estables y de largo plazo para la
educación pública en la materia.
Finalmente, en cuanto a la valoración de la educación
pública en el país,
- Existe una baja valoración social de la educación
pública en el país.
- Falta desarrollar sellos diferenciadores de la
educación pública que permitan atraer y retener familias y
estudiantes.
- Falta desarrollar un relato compartido de la nueva
educación pública a nivel del Sistema y de cada Servicio
Local.
- Falta desarrollar una estrategia comunicacional de
posicionamiento de la educación pública.
4. Diálogos Temáticos
Los Diálogos Temáticos o jornadas de reflexión de
las comunidades educativas de los más de 250
establecimientos educacionales que pertenecen a los cuatro
Servicios Locales de Educación en funcionamiento
(Barrancas, Puerto Cordillera, Costa Araucanía y Huasco) se
llevaron a cabo el 13 de marzo de 2019. Estos fueron
convocados por la Dirección de Educación Pública y el
Ministerio de Educación para realizar estos encuentros a
través de los Consejos Escolares en el caso de escuelas y
liceos y los Consejos de Educación Parvularia en el caso de
los jardines infantiles. El objetivo de esta instancia fue
levantar información acerca de los desafíos de la
educación pública en cada territorio y extraer propuestas
de prioridades para los próximos ocho años.
Análisis cualitativo de la información producida:
El análisis cualitativo de la información de los
diálogos temáticos se realizó bajo una estructura que
permitiera organizar los contenidos de las respuestas del
cuestionario en distintos niveles lógicos. Para efectos de
esta sistematización, se definió la siguiente nomenclatura
y su referente en el texto:
Se realizaron tres reflexiones por separado, para luego
clasificar las frases que respondían a cada una de las
preguntas, obteniéndose de esta forma tres o cuatro
dimensiones de análisis para cada una. Cada pregunta del
cuestionario se codificó buscando dimensiones que
permitieran identificar grandes temas en cada una de ellas,
las que tienen la particularidad de estar presentes en forma
generalizada en las respuestas para cada pregunta, pero
tomando una forma diferente en los dichos y énfasis. Es
posible identificar categorías distintivas en alguna de las
cuatro dimensiones según la pregunta a la cual responden.
Cada categoría se respalda e ilustra, incorporando citas
textuales extraídas desde los cuestionarios, las que son
consideradas un indicador. Las citas están identificadas en
relación con el Servicio Local de Educación Pública desde
el cual se está aportando al diálogo y también al tipo de
enseñanza que imparte el establecimiento educacional.
Definición de las dimensiones de análisis
En función de la agrupación de la información dentro
de cada pregunta emergen las dimensiones de análisis que se
van repitiendo. Si bien estas aparecen distribuidas en las
diferentes preguntas, toman un contenido similar en cada una
de ellas, de acuerdo con el contexto de la pregunta.
1. Política Pública: se refiere a contenidos que
hablan de los principios o regulaciones relacionados con el
Sistema de Educación.
2. Gestión Administrativa: hace referencia a
contenidos relativos a la gestión de recursos tanto de
infraestructura como materiales y humanos.
3. Gestión Pedagógica: describe los contenidos
relativos a la gestión que realiza el Servicio Local de
Educación Pública que generan condiciones para el
desarrollo pedagógico en los establecimientos educacionales
y en su conjunto como territorio.
4. Gestión Técnico-Pedagógica: se refiere a los
contenidos relativos a las estrategias que tienen directa
relación con el proceso de enseñanza-aprendizaje.
5. Sin Valoración: son aquellos contenidos que
manifiestan poco o ninguna valoración por algún aspecto
consultado.
En cada reflexión y pregunta, las dimensiones tienen
distinto peso. Al inicio del análisis se indica el número
de establecimiento que las abordan y la cantidad de
referencias que se hace tanto a la pregunta como a la
dimensión. Sin detrimento a esto, el relato del análisis
de cada pregunta está hecho considerando temas desde lo
general a lo particular, por tanto, se mantiene el orden en
que estas dimensiones se presentan en este mismo apartado.
PRIMERA REFLEXIÓN: SOBRE EL PROCESO DE TRASPASO DESDE UN
SOSTENEDOR MUNICIPAL HACIA EL NUEVO SISTEMA DE EDUCACIÓN
PÚBLICA
En la siguiente tabla se indica la cantidad de
establecimientos que respondieron cada una de las preguntas
contempladas para esta reflexión, así como también en
números de referencias consideradas para este análisis:
Antes de iniciar el análisis detallado de esta
pregunta, es necesario especificar que la mayoría de los
consejos contesta la pregunta según se plantea,
reconociendo aspectos positivos del traspaso, y
aproximadamente el 11% de los establecimientos analizados
responde señalando que el traspaso no ha sido positivo. Una
vez ordenadas las respuestas de acuerdo con las dimensiones
consideradas, de estas emergen las siguientes categorías:
Para realizar el análisis de la formación de los
diálogos temáticos, fue necesario identificar las pautas
de registro enviadas por los consejos escolares y
parvularios que se encontraban completas. Como muestra la
tabla 45, fueron recibidos 251 casos, de los que luego de la
depuración de la base de datos recibida, 201 fueron
considerados válidos, constituyendo así el 80,1% de la
muestra total.
Como muestra la tabla 47, la tasa de participación
global de los consejos escolares y de párvulos fue de un
66%.
SÍNTESIS RESULTADOS DIÁLOGOS TEMÁTICOS:
En torno a la política pública, los diálogos
temáticos destacan la reinstalación del rol social de la
educación pública y la desmunicipalización, valorando la
devolución al Estado de la responsabilidad por el sistema
educativo y el objetivo de garantizar calidad de la
educación pública. Respecto a las expectativas de la nueva
institucionalidad, se destaca la revaloración de la
educación pública y la organización de un servicio
profesionalizado que no se politice y donde todo el equipo
sea seleccionado de manera transparente por concurso
público. Bajo estos conceptos, lo que se espera es una NEP
que tome distancia de la política local y que prime la
profesionalización y la transparencia, permitiendo así la
mejora de la calidad. Asimismo, se visualiza a la comunidad
de los Servicios Locales como protagonistas de un proceso
histórico y esperanzador de mejoramiento de la calidad y
equidad y recuperación del rol de empleado público: "...
con sentido de misión, como servidor público" (Colegio,
Puerto Cordillera).
Aludiendo a cambios positivos del proceso de traspaso,
un 46% del total de las referencias trata de la gestión
administrativa y destaca temáticas como la mejora de las
condiciones laborales, mayor coordinación, representación,
autonomía, planificación y gestión de recursos materiales
e infraestructura. Las opiniones de los participantes
refieren principalmente a mejoras de las condiciones
laborales para los funcionarios que genera la nueva
contratación, la seguridad y estabilidad, así como la
confianza en el cumplimiento de las responsabilidades del
empleador en el pago de las cotizaciones previsionales y de
salud. También se perciben mejoras en la coordinación del
SLEP con los establecimientos en la entrega de información
en forma continua, asesoría en temas relevantes,
funcionamiento adecuado y mayor autonomía, quedando sus
estamentos mejor representados.
Respecto a los aspectos que mejorarían de la gestión
administrativa por el proceso de traspaso al nuevo servicio,
cerca de un 68,3% de las referencias alude a esta
dimensión. Los temas son mejoras en la planificación y
gestión de los recursos materiales e infraestructura,
entendida como los edificios y mobiliario de los centros
educativos. Se pone especial énfasis en un proceso de
adquisición transparente en el sentido de que se conozcan
los recursos disponibles y pertinentes a la función
educativa, como también una oportuna llegada a los
establecimientos para ser utilizados según lo planificado.
En recursos humanos se hace especial énfasis en la
contratación, inducción y aseguramiento de las
competencias del personal que conforman los equipos
técnicos de cada Servicio Local de Educación. Otro de los
aspectos que debiera mejorar es la coordinación y
comunicación, es decir, una mayor coherencia interna del
equipo técnico del SLEP y los diferentes actores, quienes
debieran conocer y comprender mejor el proceso de traspaso y
sus consecuencias.
Los temas para priorizar de la gestión administrativa
para un buen traspaso son la infraestructura y los recursos
materiales con un adecuado diagnóstico. Las oficinas del
SLEP y establecimientos son prioridad y el momento del
traspaso sería una oportunidad para hacerlo. Los recursos
materiales, también surgen como prioridad en el sentido que
sean adquiridos con pertinencia educativa, transparencia y a
tiempo. Asimismo, es una prioridad la comunicación y
coordinación efectiva entre los distintos actores, con
énfasis en los equipos técnicos SLEP y las comunidades
educativas.
En términos de las expectativas, surgen las
condiciones de las instalaciones de los establecimientos
educacionales, mobiliario, conectividad digital y material
pedagógico. Se percibe en las expectativas una inquietud
que apunta a la calidad del servicio y a la mejora de los
canales de comunicación y coordinación, fomentando la
autonomía de los establecimientos educacionales y sus
comunidades, de modo de que estos tomen sus propias
decisiones en función de sus necesidades particulares. A su
vez, se alude a la mejora de las condiciones laborales a
través de la independencia de las autoridades políticas y
la estabilidad de los contratos, principalmente de los
docentes. Finalmente, se valora pertenecer a la NEP en esta
dimensión, las nuevas contrataciones, la seguridad, la
estabilidad laboral y la cercanía con el empleador.
Las ideas de mejora de los aprendizajes relacionadas
con la gestión administrativa del SLEP vinculan
directamente la planificación, gestión de la
infraestructura y recursos materiales con las condiciones
para el aprendizaje y su calidad. Se hace referencia a la
gestión de recursos humanos para la mejora, por medio de
una mayor claridad en los roles, funciones y disminución de
sobrecarga de trabajo administrativo de los equipos de los
establecimientos educacionales. Desde la nueva organización
territorial, se espera disminuir la burocracia, agilizar la
entrega de recursos y aumentar la autonomía de los
establecimientos, para así responder a las necesidades
específicas de cada comunidad. En cuanto a la
planificación y gestión de recursos humanos, la nueva
distribución geográficas haría más complejo y difícil
el acceso a oficinas y distribución de personal suficiente
por todo el territorio. Finalmente, la presencia del Estado
puede significar para el sistema educativo contar con un
responsable directo que vele por el cumplimiento de la Ley
de Educación, es decir, por la calidad y equidad de la NEP.
Respecto a las consideraciones de la ENEP para el
mejoramiento de los aprendizajes, destacan las
contrataciones que permitan asegurar profesionales
competentes y atraerlos a la NEP; el mejoramiento de los
recursos materiales e infraestructura y la agilidad en su
gestión. En esta dimensión se pone foco en la
participación de toda la comunidad educativa, es decir, se
vincula la mayor participación de todos los actores con
mejores resultados de aprendizaje, por lo tanto,
probablemente también la corresponsabilidad.
En cuanto a los aspectos positivos identificados en el
proceso de traspaso en la dimensión de la gestión
pedagógica de los SLEP, surgen como aspectos relevantes las
capacitaciones, el acompañamiento en terreno, el trabajo en
red, la autonomía en el cumplimiento curricular y más
oportunidades. Asimismo, en general se destacan las
instancias de capacitación de calidad que otorgan una
oportunidad de desarrollo de competencias para los
profesionales de la educación y personal, junto al
acompañamiento en terreno y pasantías o intercambio
estudiantil. De igual forma, se valora el énfasis en el
trabajo colaborativo en red que aporta con un espacio de
socialización con colegas de otros establecimientos, como
también la posibilidad de establecer interacción de
colaboración, apoyo y eliminar la competencia entre
escuelas.
En cuanto a mejoras en la gestión pedagógica de los
SLEP surge nuevamente la capacitación, demostrando la
necesidad de prepararse mejor. Por otro lado, se espera que
el equipo técnico del SLEP conozca la realidad de cada
centro educativo, su identidad y niveles de enseñanza. La
prioridad de dicha gestión pedagógica es el
acompañamiento por parte del equipo técnico a los
establecimientos y las instancias que aporten a la calidad
de la enseñanza. El trabajo colaborativo en espacios de red
y el fomento de una educación integral que considere el
apoyo pedagógico en los distintos ámbitos de la vida de
los estudiantes, se relevan también como prioridades junto
al foco en sus aprendizajes y el acompañamiento para
avanzar.
Respecto a la ENEP para el mejoramiento de los
aprendizajes se considera que el ámbito curricular debe ser
abordado según la realidad de cada establecimiento y
escuchar con flexibilidad las voces de los docentes, de modo
de lograr procesos de enseñanza-aprendizaje más adecuados
al contexto territorial. La capacitación es una temática
que no puede faltar en la ENEP, así como diagnósticos y
evaluaciones territoriales, es decir, "mirarse como
comunidad educativa y prepararse para mejorar", considerando
la democratización e inclusión de la escuela. Las ideas
para la mejora de los aprendizajes, vinculadas a área
técnico-pedagógica ponen a los estudiantes (niños,
niñas, estudiantes) al centro y a la NEP en función de los
aprendizajes haciendo énfasis en estrategias pedagógicas
para una educación más integral, con mayor consideración
de la educació