Texto oficial
Art. 943. Los frutos que dan las ramas tendidas sobre
terreno ajeno, pertenecen al dueño del árbol; el cual, sin
embargo, no podrá entrar a cogerlos sino con permiso del
dueño del suelo, estando cerrado el terreno.
El dueño del terreno será obligado a conceder este
permiso; pero sólo en días y horas oportunas, de que no le
resulte daño.