Texto oficial
Artículo 40.- Mientras no haya transcurrido el plazo en
que este decreto prohibe gravar o enajenar los terrenos que
se adquieran, no podrá el propietario arrendar el inmueble,
gravarlo con usufructo, darlo en comodato, aportarlo para su
explotación por un tercero ni celebrar ningún acto o
contrato que tenga por objeto privarse de la tenencia y
explotación directa.
Con todo, el Ministerio de Tierras y Colonización
podrá autorizar al propietario para que celebre dichos
actos o contratos en casos debidamente calificados y siempre
que la tenencia directa de las tierras quede en manos de una
persona natural que no tenga en explotación, ya sea en
calidad de dueño o a cualquier otro título, tierras
fiscales o particulares en la provincia de Aisén o en el
departamento de Palena que excedan del límite fijado en el
artículo 29, y que no se infrinja lo dispuesto en el
artículo 33.