Texto oficial
Artículo 19 C.- Los tres tramos que conducen a la
consolidación del desarrollo profesional docente son los
establecidos en los incisos siguientes.
El tramo profesional inicial es aquel al que los
profesionales de la educación ingresan por el solo hecho de
contar con su título profesional, iniciando su ejercicio
profesional e insertándose en una comunidad escolar. En
esta etapa, el docente integra los conocimientos adquiridos
durante su formación inicial con aquellos que adquiere a
través de su propia práctica, y construye progresivamente
una identidad profesional y seguridad para enfrentar las
situaciones educativas que el contexto donde se desempeña
le plantea. Desde el trabajo colaborativo, el profesor
participa de instancias de reflexión pedagógica colectiva.
En el desarrollo de este tramo puede asumir labores
relativas a la vinculación con otros actores de la
comunidad educativa, como relación con las familias o
desarrollo de proyectos de extensión cultural. En este
esfuerzo, el docente requiere apoyo mediante un proceso de
inducción realizado por mentores y acompañamiento
pedagógico.
El tramo profesional temprano es la etapa del
desarrollo profesional docente en que los profesionales de
la educación avanzan hacia la consolidación de su
experiencia y competencias profesionales. La enseñanza que
realizan evidencia un mayor desarrollo en todos sus
aspectos: preparación, actividades pedagógicas,
evaluación e interacción con los estudiantes, entre otros.
La práctica de enseñanza en el aula se complementa
progresivamente con nuevas iniciativas y tareas que el
docente asume en la institución escolar. En esta etapa es
fundamental que el docente continúe con su desarrollo
profesional y fortalezca sus capacidades mediante el
estudio, perfeccionamiento y la reflexión pedagógica,
tanto individual como colectiva con sus pares.
El tramo profesional avanzado es la etapa del
desarrollo profesional en que el docente ha logrado el nivel
esperado de consolidación de sus competencias profesionales
de acuerdo a los criterios señalados en el Marco para la
Buena Enseñanza indicados en el artículo 19 J, demostrando
una especial capacidad para lograr aprendizajes de todos sus
estudiantes de acuerdo a las necesidades de cada uno. El
docente que se encuentra en este tramo demuestra no
solamente habilidades para la enseñanza en el aula, sino
que es capaz de hacer una reflexión profunda sobre su
práctica y asumir progresivamente nuevas responsabilidades
profesionales relacionadas con el acompañamiento y
liderazgo pedagógico a docentes del tramo profesional
inicial y con los planes de mejoramiento escolar. En esta
etapa el docente profundiza su desarrollo profesional y
actualiza constantemente sus conocimientos.