Texto oficial
Artículo 35.- Para establecer el diagnóstico
diferencial, en algunos casos y bajo el criterio del
fonoaudiólogo evaluador, los niños o niñas deberán ser
derivados a interconsulta con otros profesionales
especialistas, tales como otorrino, psicólogo o neurólogo,
según corresponda. La información proporcionada será un
antecedente determinante para ratificar o descartar un
diagnóstico de Trastorno Específico del Lenguaje.
En todo caso, si este tipo de interconsulta, que puede
influir en el diagnóstico definitivo, tiene una demora de
más de 6 meses, se deberá proceder a hacer una nueva
evaluación fonoaudiológica para actualizar el
diagnóstico.
Las interconsultas de carácter complementario
realizadas por el otorrino, dentista u otros profesionales y
cuyo resultado no influye en el diagnóstico diferencial, no
constituirán impedimento para que un niño o niña se
matricule en una escuela especial o se incorpore a un
proyecto de integración escolar.