Texto oficial
Artículo 45.- La evaluación diagnóstica debe
considerar un proceso de detección y derivación y un
proceso de evaluación diagnóstica integral.
La detección y derivación por parte de la escuela
debe considerar lo siguiente:
a. Anamnesis.
b. Observación directa del comportamiento y
funcionamiento social del o la estudiante en el aula y fuera
de ella, al menos por un semestre, a cargo del Profesor de
aula y/o Profesor(a) de educación especial.
c. Evaluación pedagógica realizada por el profesor(a) de
aula.
d. Entrevista a la familia o apoderado del o la estudiante
o del estudiante adulto.
e. Revisión de antecedentes escolares.
f. Revisión de evaluaciones previas de otros
especialistas, si existieran.
g. Elaboración de informe de derivación a especialista,
cuando corresponda, adjuntando datos relevantes del o la
estudiante y su contexto, familiar, escolar y comunitario.
h. Aplicación de pruebas en base a criterios como el Test
de Conners. Las escuelas que cuentan con el "Programa
Habilidades para la Vida" pueden aplicar el cuestionario
TOCA-RR para profesores y el cuestionario PSC para padres.
La evaluación diagnóstica integral debe considerar la
evaluación médica, psicopedagógica y la información
proporcionada por el contexto escolar y familiar, recogida
en el proceso de detección.
La evaluación médica debe comprender: examen de salud
y revisión de la historia médica del o la estudiante, en
el cual se descarten problemas de audición y visión;
evaluación médica de los síntomas específicos del
Trastorno de Déficit Atencional, de comorbilidad,
cumplimiento o no de los criterios diagnósticos del CIE/DSM
y la realización del diagnóstico diferencial, considerando
los antecedentes médicos, escolares y familiares.
La evaluación psicopedagógica debe comprender:
evaluación psicopedagógica que aporte información
relevante referida al estudiante, al contexto escolar y
familiar, determinación del grado de severidad del
Trastorno de Déficit Atencional y de cómo éste afecta en
el aprendizaje, en las relaciones sociales, en el hogar y en
la escuela u otro lugar y la determinación de las
necesidades educativas especiales asociadas al Trastorno de
Déficit Atencional y apoyos requeridos por el estudiante.