Texto oficial
Art. 142. No se podrán enajenar o gravar
voluntariamente, ni prometer gravar o enajerar, los bienes
familiares, sino concurriendo la voluntad de ambos
cónyuges. Lo mismo regirá para la celebración de
contratos que concedan derechos personales de uso o de goce
sobre algún bien familiar.
La voluntad del cónyuge no propietario que no
intervenga directa y expresamente en el acto, podrá hacerse
constar por escrito, o por escritura pública si el acto
exigiere esta solemnidad. También podrá prestarse esa
voluntad por medio de mandato especial que conste por
escrito o por escritura pública, según sea el caso.