Texto oficial
Art. 30. La jornada efectiva de trabajo deberá
interrumpirse por uno o varios descansos, cuya duración
total no podrá ser inferior a dos horas, durante los cuales
todo trabajo será prohibido.
Estos descansos no se considerarán como hora de trabajo
para computar la duración de la jornada diaria y se
concederán, en cuanto sea posible y atendida la naturaleza
del trabajo, a las mismas horas para todo el personal
ocupado en una misma sección del establecimiento, salvo que
existan turnos por equipos diferentes.
Se exceptúan de esta disposición aquellos trabajos con
procesos continuos o sometidos, en este punto, a régimen
legal especial.