Texto oficial
Artículo 22.- La corta o explotación de bosques en
terrenos de aptitud preferentemente forestal obligará a su
propietario a reforestar una superficie de terreno igual, a
lo menos, a la cortada o explotada, en las condiciones
contempladas en el plan de manejo aprobado por la
Corporación, o en su caso, presentado en la misma para
aquellas excepciones consideradas en el inciso segundo del
artículo anterior.
En otros terrenos, sólo se exigirá la obligación de
reforestar si el bosque cortado o explotado fuere de bosque
nativo, en cuyo caso la reforestación se hará conforme al
plan de manejo aprobado por la Corporación, salvo que la
corta o explotación haya tenido por finalidad la
recuperación de terrenos para fines agrícolas y así se
haya consultado en dicho plan de manejo.
La obligación de reforestar podrá cumplirse en un
terreno distinto de aquel en que se efectuó la corta o
explotación, sólo cuando el plan aprobado por la
Corporación así lo contemple. Las plantaciones que en este
caso se efectúen se considerarán como reforestación para
todos los efectos legales.
El incumplimiento de cualesquiera de estas
obligaciones, será sancionado con las multas establecidas
en el artículo 17, incrementadas en un 100%. Si la corta o
explotación se ha efectuado en terrenos no calificados, la
multa por la no reforestación se calculará sobre el valor
proporcional del avalúo fiscal de la superficie cortada o
explotada.