Texto oficial
Artículo 66.- El patrimonio efectivo de un banco no
podrá ser inferior al 8% de sus activos ponderados por
riesgo, netos de provisiones exigidas, o al mínimo que le
sea exigible de acuerdo con los artículos 51, 66 quáter y
66 quinquies. El capital básico no podrá ser inferior al
4,5% de sus activos ponderados por riesgo, ni al 3% de los
activos totales, ambos netos de provisiones exigidas.
Se entiende por patrimonio efectivo de un banco la suma
de los factores que se indican a continuación, con sus
respectivas limitaciones:
a) Su capital pagado y reservas o capital básico. Para
efectos de esta ley, se entiende por capital pagado el
conformado por las acciones ordinarias que se encuentren
suscritas y pagadas.
b) Los bonos sin plazo de vencimiento y acciones
preferentes a los que se refiere el artículo 55 bis, que el
banco haya colocado, valorados al precio de colocación,
hasta la concurrencia de un tercio de su capital básico.
La suma del capital básico, los bonos sin plazo de
vencimiento y las acciones preferentes no podrá ser
inferior al 6% de sus activos ponderados por riesgo, netos
de provisiones exigidas.
c) Los bonos subordinados que haya colocado, valorados
al precio de colocación y hasta concurrencia del 50% de su
capital básico. El valor computable de estos bonos
disminuirá en el 20% por cada año que transcurra desde que
falten seis años para su vencimiento.
d) Las provisiones voluntarias que haya constituido,
hasta concurrencia del 1,25% de sus activos ponderados por
riesgo de crédito, netos de provisiones exigidas,
tratándose de la aplicación de las metodologías
estandarizadas a que se refiere el artículo 67, o del
0,625% en caso de aplicarse una metodología propia conforme
a esa misma disposición. Son provisiones voluntarias las
que excedan de aquellas que los bancos deban mantener por
disposición de la ley o por norma de la Comisión.
Cuando un banco efectúe aportes a sociedades filiales
o de apoyo al giro o asigne capital a una sucursal en el
exterior, su patrimonio efectivo se calculará aplicando las
normas generales de consolidación que establezca la
Comisión.
La Comisión, para efecto de la determinación del
patrimonio efectivo, podrá fijar, mediante norma de
carácter general, ajustes o exclusiones de partidas de
activos o pasivos, incluyendo mitigadores de riesgos, que
incidan en su valor.